Clausura V Congreso Daniel Oduber Quirós
“Una Costa Rica integrada por las oportunidades”

V Congreso Nacional Daniel Oduber Quirós

Presentación de Leonardo Garnier,
Secretario de Planes y Programas del
Partido Liberación Nacional, en la Clausura del
V Congreso Nacional "Daniel Oduber Quirós"


Queridas compañeras y compañeros:

Hoy, para nosotros, es un día de fiesta. Hace año y medio - en octubre del 2003 - arrancó la organización del V Congreso Nacional "Daniel Oduber Quirós". Entendimos su objetivo como el de "contribuir a reencontrarnos con nuestra identidad liberacionista y socialdemócrata de cara a los retos de la Costa Rica del Siglo XXI".

Y hoy, después de más de un año y medio de trabajo, de pensamiento, de discusión... los liberacionistas nos reencontramos. Y eso es de festejar. Porque se decía que Liberación Nacional había perdido su identidad, que ya no era un partido... y menos un partido socialdemócrata, que ya no pensaba, que ya no... Y hoy estamos aquí para celebrar, precisamente, uno de los procesos de análisis y pensamiento político más intensos que partido alguno haya realizado en Costa Rica en mucho tiempo. Y eso es de festejar.

Yo quiero empezar agradeciendo a todas las personas que hicieron posible esta fiesta. Como no podría mencionarlas a todas, voy a resumir ese agradecimiento a todas en unos pocos nombres que los representan bien, como Kattia Rivera, subsecretaria de Planes y Programas, sin la que no sé qué hubiera hecho yo en esa Secretaría; Mariángela Ortiz - a quien casi no conocía antes de este proceso - y, en ella, a los compañeros y compañeras de todas las Secretarías, que se tomaron el Congreso como cosa propia: este Congreso es de ustedes. A Carlos Revilla y su lista... que ha servido como uno de esos espacios que nos hacían falta para encontrarnos, aunque sea en forma virtual... y no siempre amable. Y aunque sé que no hace falta, quiero agradecerle a don Oscar y don Francisco Antonio el respaldo que nos dieron a lo largo de todos estos meses, acompañándonos en reuniones de todo nivel y de todo tamaño, escuchando, participando y, sobre todo, motivando a la gente para que se tome en serio el reto de volver a pensar en el largo plazo.

A lo largo de este camino mucha gente nos ha preguntado algo que, tal vez, ustedes también se pregunten: ¿qué es este Congreso? ¿de qué se trata? ¿para qué sirve?

Empecemos explicando que no era un Congreso Programático. No se trataba de definir más o menos detalladamente qué querríamos que hiciera nuestro gobierno en los próximos cuatro años. Y tampoco era un Congreso Ideológico. No teníamos por qué venir a redefinir la ideología socialdemócrata de nuestro partido. El Congreso Daniel Oduber es otra cosa, es eso que llamamos "Congreso Nacional"... y que se ubica un poco en el medio de esos dos extremos de lo ideológico y lo programático.

Es, como dijimos un ejercicio para reencontrarnos con nosotros mismos y con nuestra identidad liberacionista y socialdemócrata de cara a los retos de la Costa Rica del Siglo XXI. Un Congreso que se pregunta: ¿cómo queremos que sea la Costa Rica del 2021, cuando cumplamos doscientos años de vida independiente? ¿Cómo queremos que sea, entonces, Liberación Nacional?

¿Y por qué hacer, ahora, un Congreso así?

Porque hay momentos que demandan ese tipo de reflexión. Hay momentos en que las personas, los grupos humanos, los partidos... y hasta los países, sienten que han perdido el rumbo y, peor aún, sienten que han perdido la identidad. Y muchos liberacionistas, en los últimos años, sentían eso... y lo sentían cada vez con más fuerza. Todo ese desprestigio de la política nos golpeó también a nosotros. Ese cuento de que todos los políticos son iguales, de que todos los partidos son lo mismo, nos golpeó sin duda a nosotros.

Así que el primer y más importante objetivo que nos planteamos al iniciar este proceso, fue ese: recuperar la identidad, volver a tener claro quiénes somos, qué nos define como movimiento político... y qué nos diferencia de los demás. Porque... ¿cómo decirle a una muchacha o muchacho costarricense que se meta a trabajar en Liberación Nacional, en vez de meterse al PUSC, al PAC, al MOL o al TALPORCUAL... si nosotros mismos no tenemos claro qué somos nosotros?

Y déjenme aquí contar una anécdota que refleja cómo este objetivo fue claro desde el inicio, y cómo se volvió más claro en el proceso. En una de las primeras reuniones que tuvimos, cuando salió el tema del PLUSC, una compañera dijo: "pero si la diferencia es clarísima: Liberación es como Mafalda y el PUSC es como Susanita que, cuando sea grande, quiere ser una de esas señoras de alta sociedad que hace fiestas en las que toman champagne, comen pavo relleno y postres riquísimos... para recaudar plata y comprar fideos y sopas y esas cosas que les gusta comer a los pobres". Típica teoría del goteo, típico asistencialismo... típico PUSC. Yo contaba ese cuento en todas las reuniones territoriales... y en Desampa un compañero pidió la palabra y dijo: "pero, entonces... el Libertario es como Manolito". ¡Clarísimo! Y si ustedes lo piensan bien... el PAC se parece mucho a Libertad: todo le parece mal, de todo se queja... pero no tiene propuestas para arreglar nada (y, además, hasta chiquitita es). Así que hasta Quino nos sirvió de material para el Congreso, pues de eso se trata: de identificarnos, y de diferenciarnos.

En el proceso, hemos mirado para atrás, hemos mirado hacia fuera, para adelante... y hacia dentro. Miramos atrás, porque sabemos que tenemos historia: así, revisamos los documentos que dieron origen a este movimiento y a este partido, desde algunos Surcos y otros documentos históricos como la segunda Proclama de Santa María de Dota, verdadera carta ideológica de este Partido, hasta los documentos de todos los congresos anteriores. Miramos hacia fuera, porque nos sabemos y sentimos parte de una corriente política mundial: la socialdemocracia; que, como nosotros, también atraviesa su propia crisis de identidad y reencuentro. Así, estudiamos los documentos más recientes de diversos partidos socialdemócratas de Europa y América. Y miramos para adelante y hacia dentro, porque sabemos que, si algo nos da sentido como movimiento político, es que tenemos que tener futuro, nuestro futuro, el futuro de Costa Rica.

Y entonces, a partir de lo realizado - haciendo un balance de logros y desaciertos -, tratando de leer bien los signos de los tiempos y, sobre todo, tratando de interpretar correctamente el sentir nacional - algo que fue siempre crucial en Liberación Nacional - nos dimos a la tarea de preparar los borradores de este Congreso. Entre los meses de enero y abril del 2004, más de noventa compañeros y compañeras trabajaron intensamente para producir el "Documento Base para discusión" que se publicó a fines de abril del 2004 y que fue distribuido profusamente tanto en forma impresa como electrónica.

Luego vino un impasse dictado por las distritales y por los eventos que marcaron la segunda mitad del año pasado. Pero al iniciar este año, el Congreso empezó a tomar de nuevo cuerpo y vida. Aquí quiero reconocer la actitud y el compromiso de Oscar Núñez como Secretario General. Cuando hablamos de que había que territorializar el Congreso, y Oscar habló de hacer unas treinta reuniones en todo el país, yo le dije - escéptico - que si lográbamos hacer unas quince, con treinta o cuarenta personas en cada una, podríamos darnos por satisfechos. Y la verdad es que Oscar se equivocó: no fueron quince ni treinta, fueron más de sesenta reuniones en que se discutió el documento base del Congreso en todo el país, además de las reuniones sectoriales y las de diversos grupos que, por su propia cuenta, se dedicaron a estudiar y criticar el documento. Más de mil quinientos compañeros y compañeras liberacionistas participaron en esas reuniones. A cada uno de ellos, mi agradecimiento y mi respeto.

Recibimos una enorme cantidad de sugerencias, ideas, propuestas, críticas, ponencias... en fin, todo tipo de aportes. Y volvimos a armar las comisiones de redacción, que se tomaron el trabajo de rehacer el documento no solo a partir de su propio conocimiento y buen juicio, sino de revisar además todos y cada uno de los aportes recibidos.

Fue así, con base en nuestros documentos históricos, en los análisis y propuestas de la socialdemocracia internacional, en nuestro conocimiento y nuestras propias ideas, y en los aportes de cientos de compañeras y compañeros, que hicimos nuestro mejor esfuerzo para entregarles a ustedes este borrador final del Congreso que, en honor al sueño de don Daniel Oduber, hemos titulado: "Una Costa Rica Integrada por las Oportunidades" que es tal vez la idea que mejor resume la visión que atraviesa los ocho capítulos del documento.

Estos capítulos, que pasaremos a discutir en un momento, son los siguientes:

1. La vida del Partido Liberación Nacional

El capítulo plantea la necesidad de una reforma de la organización partidaria y un esfuerzo sostenido de reclutamiento y formación políticas, junto con la apertura a una mayor participación. Se destaca el papel central de la ética en la vida del Partido, el fortalecimiento de la cohesión de las distintas expresiones y acciones del Partido, la implementación de nuevas relaciones con otras organizaciones políticas y sociales y la puesta en marcha de un mecanismo que asegure el financiamiento democrático y transparente de nuestras actividades.

2. La búsqueda de un desarrollo incluyente y dinámico

En este punto se analiza el proyecto liberacionista de impulsar un desarrollo incluyente y dinámico en el que las oportunidades vuelvan a estar realmente al alcance de todos y en el que seamos capaces de construir la Costa Rica del siglo XXI como un país que sabe vivir, que sabe producir y, sobre todo, que sabe compartir lo que produce para darle oportunidades a todos.

Para nosotros, como socialdemócratas, la ampliación de los sectores medios es el instrumento clave del ascenso y la integración social: los sectores medios deben ensancharse y fortalecerse, incorporando cada vez a más costarricenses hasta lograr la eliminación definitiva de la pobreza.

3. La productividad: motor del crecimiento económico

En el pasado, tuvimos más éxito promoviendo nuestro desarrollo social que elevando nuestra productividad; y esta contradicción fue una de las causas de la grave crisis que vivimos a fines de los años setenta y principios de los ochenta. Hoy sabemos que un elevado desarrollo social no puede alcanzarse sin una elevada productividad.

Debemos lograr que las nuevas actividades y sectores dinámicos no solo puedan insertarse con éxito en la economía global, ya sea compitiendo como exportadoras hacia el mercado internacional o como abastecedoras de bienes y servicios para el mercado interno, sino que sean también capaces de incorporar a sectores cada vez más amplios de la población así como de promover los encadenamientos productivos y de conocimientos necesarios para que el resto de las empresas, los sectores y regiones del país se incorporen, también, a esa nueva dinámica de mayor productividad, de mayor valor agregado, de mayor conocimiento, de mayor capacidad emprendedora y, lógicamente, de mayor generación de buenos empleos y mayores ingresos.

4. Los derechos: motor de la integración social

Partiendo de la concepción solidaria de la vida social característica del Partido Liberación Nacional, planteamos la universalidad de los derechos como fundamento e instrumento de la integración social a que aspiramos. La política económica y la política social deben integrarse como una sola política de desarrollo, en la que logremos articular la creatividad y dinamismo que resultan de la libertad con la armonía y la justicia que resultan de la solidaridad.

Frente a las propuestas del 'goteo' que apuestan al gran éxito de unos pocos y asistencialismo caritativo para los más, Liberación Nacional le apuesta al dinamismo económico y los derechos para construir una sociedad integrada por las oportunidades de un crecimiento con bienestar.

5. La interrelación con el medio como fuente de desarrollo

Costa Rica constituye una verdadera paradoja ambiental: un país pionero en la protección de su territorio y en la búsqueda de instrumentos innovadores de política ambiental que, al mismo tiempo, sigue depredando y contaminando el medio ambiente a un ritmo acelerado. Para superar esta paradoja, Liberación Nacional está comprometido con una concepción de la vida económica y social que la entienda como parte integral de un sistema mayor que es el sistema natural.

Esto demanda la valorización económica y social tanto de los daños como de los beneficios y servicios ambientales, tanto en un sentido económico como en su sentido ético y estético. Para ello se propone una combinación eficiente de instrumentos de diversos tipos: de regulación directa; de regulación informal basados en la compilación y diseminación de información al público; de establecimiento de acuerdos voluntarios entre las autoridades y los agentes responsables; instrumentos económicos que traduzcan en incentivos o desincentivos los costos o beneficios ambientales; de uso adecuado de la inversión publica y programas de educación ambiental, prevención y mitigación de desastres naturales.

6. El Estado: instrumento democrático del bienestar Para alcanzar el tipo de desarrollo al que aspiramos es tan importante contar con un sistema de mercado eficiente y competitivo como con su contrapartida indispensable: un Estado sólido, democrático, eficiente y capaz de tomar y ejecutar las decisiones necesarias para un desarrollo dinámico y solidario. Queremos un Estado orientado a los resultados - y no a las rutinas y el clientelismo - y, para ello vamos a desarrollar tanto los instrumentos de planificación y gestión adecuados como los procesos de evaluación y los sistemas de incentivos capaces de garantizar la eficiencia social, entendida no como la mera reducción de costos, sino como el balance dinámico entre el costo, la calidad y la cobertura de los bienes y servicios públicos. Para lograr un Estado que esté, nuevamente, al servicio de los ciudadanos, las comunidades y el país, es vital avanzar en los procesos de descentralización, rendición de cuentas y activa participación ciudadana.

7. Costa Rica en el mundo

Costa Rica no está y no puede estar aislada del mundo. Mucho menos hoy, cuando hay procesos globales que ponen en peligro la propia convivencia planetaria y la vigencia global de los derechos humanos y del derecho internacional. Nos parece vital fortalecer las instituciones responsables de la gobernabilidad y el derecho internacional - en particular las vinculadas con el Sistema de las Naciones Unidas, organismos hemisféricos como la OEA y los entes de integración centroamericana

Costa Rica debe recuperar su visibilidad y su iniciativa en el Sistema Internacional en todos los campos: promoviendo que el comercio no solo sea libre, sino justo; abogando por la eliminación de subsidios que perjudican a nuestros países; apoyando normas y medidas globales que contribuyan al mejor manejo de los recursos naturales globales - como el agua - y consolidando los mecanismos necesarios para combatir el calentamiento global; e impulsando transformaciones en las normas que rigen la propiedad intelectual y garantizando que la brecha digital y la brecha del conocimiento, en lugar de seguir ensanchándose, se cierren definitivamente

8. Una nueva mentalidad, una nueva cultura

Hoy, las y los costarricenses no nos sentimos ya tan seguros de quiénes somos y de si formamos parte de un mismo 'proyecto de país'. En muchos sentidos, se han empobrecido los valores que rigen nuestra vida social. La solidaridad como norma de convivencia ha cedido terreno al individualismo y al miedo. Por eso, hoy, como hace cincuenta y siete años, estamos convencidos de que ningún reto es tan grande como ese: la reconstitución del nosotros, la reconstitución de nuestro proyecto de identidad compartida, de nuestra ética común.

Pero no se trata de una identidad aldeana. Desde aquellos valores que, a lo largo de nuestra historia, han constituido la raíz del ser costarricense, debemos avanzar rápidamente en el proceso de apropiarnos del mundo, de hacer nuestra la cultura universal en todos sus aspectos positivos: desde las formas más cotidianas del saber vivir hasta las más avanzadas manifestaciones científicas y artísticas.

Tales son los grandes lineamientos de nuestro documento. En ellos pretendemos resumir nuestra identidad. Eso creemos ser... o eso queremos ser. Pero esto no lo digo como afirmación, sino como pregunta, la pregunta que ustedes tienen que responder hoy:

¿Cómo me siento con este planteamiento? ¿Me gusta, me suena bien, me identifico? ¿Es así como quiero que sea mi partido, como quiero que sea mi país? ¿Es esta mi visión de la política que necesita Costa Rica? ¿Me gusta, me ilusiona la idea de estar en un partido que piensa así, que siente así... y que quiere actuar así? Esas son las preguntas de hoy.

Para responderlas - en el tiempo que tenemos - vamos a dividirnos en ocho Miniplenarios. El trabajo de los Miniplenarios arrancará con una presentación del enfoque básico y las ideas principales del capítulo correspondiente, por parte de un coordinador. Luego, se pasaría a una discusión detallada del capítulo.

Durante esa discusión de la mañana, cada Miniplenario deberá acordar, en primer lugar, si en términos generales, están o no de acuerdo con el enfoque y las principales características del capítulo correspondiente, es decir, si se sienten o no bien representados por las ideas ahí expresadas. ¿Me gusta este liberacionismo?

Y, en segundo lugar, deberán analizar si hay algunas recomendaciones que el Miniplenario desearía hacer para la versión final del documento. Estas recomendaciones pueden ir desde algún aspecto adicional relacionado al tema, hasta la modificación, agregado o eliminación de algún párrafo o argumento del capítulo. Estos acuerdos de los Miniplenarios cuentan como acuerdos finales del Congreso, y se presentarían por la tarde a la Plenaria del Congreso para su conocimiento y aclamación.

Si los Miniplenarios no pudieran llegar a un acuerdo razonable sobre el capítulo en su conjunto, o sobre alguna de las recomendaciones o propuestas de modificación que se presenten (donde razonable significa que al menos un 60% de la subcomisión esté de acuerdo) entonces la discrepancia se elevaría por la tarde a la Plenaria, con una persona exponiendo a favor y otra en contra de los argumentos contrapuestos, y la Plenaria del Congreso decidiría al respecto.

En la Plenaria - que está programada de dos a cinco de la tarde - el relator de cada uno de los Miniplenarios presentará las conclusiones correspondientes que, si contaron con la aprobación del Miniplenario, serán aclamadas por la Plenaria. Los diferendos serán conocidos y resueltos por la Plenaria en la forma ya mencionada. Así llegaríamos a la Clausura de este gran Congreso que, más que un final, es un inicio: el inicio de una nueva etapa en la vida política de Liberación Nacional y de su gran tarea de acabar con la pobreza que surge de la ineficiencia, o del privilegio.

De nuevo, muchas gracias a todos y todas por estar aquí, y solo me resta pedirles que entendamos que una participación tan masiva como la que tenemos hoy, debe llenarnos de orgullo y alegría, pero nos exige a todos el máximo de comprensión y colaboración para que podamos sacar esta última tarea bien, y en el tiempo previsto.

Leonardo Garnier
Secretario de Planes y Programas,
Partido Liberación Nacional Domingo 22 de mayo, 2005
Hotel Corobicí, San José


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