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El PAC obtuvo el segundo lugar en las elecciones presidneciales gracias al voto que le prestó la Unidad

Roberto Castro Chaves


INTRODUCCIÓN

El comportamiento electoral es uno de los campos de análisis político más complejos que se pueden realizar en Ciencias Políticas, las razones son muchas pero entre las que cabe destacar, se pueden señalar la cantidad de variables que intervienen en el proceso, además debemos indicar que la mayoría de ellas son variables independientes; y por consiguiente la objetividad del análisis, cuenta con muchos ángulos de incertidumbre, lo que podría inducir a la pérdida de objetividad en las conclusiones.

A pesar de lo antes señalado, y sin pretender que este sea un trabajo de gran rigor científico usamos datos porcentuales que apareados con la descripción de fenómenos evidentes y de conocimiento generalizado, permiten realizar algunas aproximaciones que muchas veces tienen gran afinidad con la realidad que reviste a los acontecimientos.

Tratando de seguir este procedimiento, estamos planteando la afirmación hipotética que sirve de titular a este análisis, y a su vez de que la descripción de los procesos, puedan inducir a la conclusión esperada.

Todos los datos utilizados fueron tomados de información oficial emitida por el Tribunal Supremo de Elecciones, disponible en su página electrónica.

DESCRIPCIÓN GENERAL DE ACONTECIMIENTOS

Como aún se encuentra fresco en nuestra memoria, el 2002 fue un año poco edificante para el desarrollo y consecución de objetivos del Partido Liberación Nacional; se presentaron dos derrotas en el mismo año. A lo anterior debemos agregarle que cuatro años antes, también se había sucedido otra pérdida, lo que nos conduce a una conclusión razonable; el PLN no venía funcionando bien como partido político, pero además tampoco resultaba eficiente como maquinaria electoral, pues la referencia citada nos lleva a tres derrotas consecutivas, lo que obliga a realizar mayores esfuerzos para mejorar su organización, los mecanismos de financiamiento y consolidarlo ideológicamente.

Volviendo al año 2002 encontramos resultados electorales interesantes:

1- En la primera “vuelta” la Unidad logra conseguir el 38.58% de la votación general, el PLN se consolida en el segundo lugar con un 31.05% y el PAC obtiene el 26.19%. como consecuencia constitucional hubo necesidad de convocar la “Segunda Vuelta”.

2- En este segundo proceso como lo establece la Constitución Política, participan las dos agrupaciones que obtuvieron mayor número de votos, razón por la cual el PAC actúa de distinta manera en el proceso electoral. Pero lo interesante de este acontecimiento es que ese 26.19% del electorado activo que obtuvo esa agrupación, tiene que ser destinado a tres posibilidades a saber: a- votar en esa segunda ronda por la Unidad, b- votar por el PLN y c- no votar. Nótese que estas opciones también son válidas para el 4.17% de los electores que emitieron su voto a favor de los demás agrupaciones minoritarias.

En esta segunda vuelta la situación se concreta de la siguiente manera: La Unidad se consolida en el primer lugar con 57.95% y Liberación obtiene 42.05%; la Unidad consigue una diferencia porcentual de 15.90%. De tal manera que del 26.19% y el 4.17%, la Unidad logró captar la mayor parte, el 19.37 %.

El PLN subió del 31.05% al 42.05% lo que significa un incremento del 11%.

Antes de concluir con estas referencias debemos recordar que el señor Pacheco, en ese tiempo había logrado conseguir el beneplácito de los electores, gracias a sus chistes, anécdotas y zalamerías, que le favorecieron con el triunfo electoral, pero que lo liquidaron como Presidente. Ante este acontecimiento sigue teniendo validez el comentario de don Pepe, cuando al referirse a los resultados de las elecciones en las que G. W. Villalobos fue candidato presidencial y obtuvo más votos que el Partido Comunista, dijo: “En Costa Rica hay más charlatanes que comunistas”.

Volviendo a lo que nos interesa, tenemos claro que del 30.36% de electores de los grupos minoritarios votaron en la segunda vuelta, es importante señalar que en este evento participaron 196.475 electores menos que en el primero pero, obviamente, la mayoría se inclinó por la Unidad, pues el incremento porcentual en el número de votos así lo demuestra. Es de suponer, que los integrantes del PAC, en su gran mayoría proveniente de la disidencia del PLN, molestos por diversas razones, no votarían por Rolando Araya, pero sí por el “chistoso” y así lo concretaron.

Luego de que los costarricenses probaran que la Administración “Pacheco” era como diría “Gorgojo”, “la más pior”, hasta los menos serios, se percataron del problema y comenzaron a razonar sobre la situación real del país. Ante tal situación y luego de que el mejor amigo de don Abel, un señor de apellido Toledo, figurara como candidato a la presidencia de la república, por la Unidad para el período siguiente, los electores de esa agrupación y, con más razón los dirigentes tradicionales de la misma, no pudieron aceptar esa designación y optaron por devolver el favor que en las elecciones de don Abel había recibido la Unidad.

Ante esta situación, los resultados de las elecciones presidenciales del 2006 se presentaron de manera imprevista, cuando muchos electores decidieron apoyar al PAC, situación que sorprendió a “tirios y troyanos”, dado que el PAC continuaba siendo una corriente electoral, que no estaba consolidada como una maquinaria electoral y menos aún para catalogarse como partido político, situación que produjo gran incertidumbre, tanto para su candidato a la presidencia, don Ottón Solís, como para los analistas en general y dirigentes políticos liberacionistas, en particular.

La situación comenzó a aclararse cuando los resultados electorales fueron de conocimiento público, pues allí se pudo determinar que los integrantes de la Unidad emitieron su voto por Ottón y no por el candidato de don Abel. De esta manera, el voto porcentual equivalente al 38.58% de la Unidad, en la primera vuelta del 2002, supuestamente perteneciente a la Unidad, se redujo al 3.55% en el 2006, o sea una disminución del 35.03%.

Curiosamente, el PAC ascendió de 26.19% en la primera vuelta del 2002, a un 39.80% en las elecciones del 2006, incrementando el 13.61% sin justificación política razonable, pues su capacidad organizativa, proyección ideológica y su financiamiento, no fueron situaciones que destacaran, a excepción de la oposición al TLC que pudiera beneficiarle de alguna manera, pero difícilmente para incrementar el 13.61% del electorado.

Llegando a este punto, debemos prolongar nuestro análisis comparativo para cubrir los resultados electorales en las elecciones municipales de diciembre del 2006.

Siendo este año el mismo en el que Ottón acariciara un resultado electoral, sorprendente para él y los liberacionistas, pues se posesionó a 1.12% del ganador, don Oscar Arias. Se convocan seguidamente las elecciones para elegir los Alcaldes Municipales, Síndicos Distritales y Consejales de Distrito, así como los integrantes de los Consejos Municipales de Distrito, elecciones que son el fiel reflejo de lo que en la realidad representa el grupo electoral de Ottón Solís.

Diez meses después de los resultados obtenidos pomposamente, esa agrupación sufre el descalabro en los resultados de las elecciones para alcaldes, lo que nos lleva a analizar los resultados en las provincias en las que, en las elecciones presidenciales, resultó triunfante, como es el caso de las provincias de San José, Alajuela y Heredia. Lamentamos que en el caso de San José, La Unidad no tuviera votación en San José central, Escazú, Desamparados, Acosta, Tibás y León Cortés, debido a esto la comparación provincial, pierde contundencia.. Caso similar se presenta en la provincia de Alajuela, donde tampoco presenta votación en San Ramón, Palmares, Poás, Orotina y Alfaro Ruiz. En la provincia de Heredia tampoco la Unidad presenta votación en Santa Bárbara, San Rafael y San Isidro. Por esta razón solo podemos hacer el análisis comparativo entre los datos del PAC, que por cierto, no tiene votación en los cantones de Mora y Turrubares, de la Provincia de San José, pero que en razón del volumen de su electorado, no ocasionan desvalance considerable en términos porcentuales.

Ante este panorama, encontramos que en la provincia de San José, en las elecciones presidenciales del 2006, el PAC logró el 42.3% de los votos válidos emitidos, y en las elecciones para alcaldes recaudó, el 16.5%, por el mismo concepto.

En el caso de Alajuela, en las elecciones presidenciales, el PAC obtuvo el 43.8% de los votos válidos y en las elecciones de alcaldes obtuvo el 17.7%.

Situación similar se dio con la provincia de Heredia, ya que en las elecciones presidenciales, el PAC obtuvo el 43.6% y en las elecciones para alcalde, alcanzó el 21.4%.

Curiosamente, la Unidad en las elecciones presidenciales en esas provincias obtuvo el 2.7% en cada una de ellas.

Así las cosas, y recordando los tiempos de estudiantes en la Escuela Universitaria, nos viene a la mente la definición de partidos políticos en los sistemas democráticos, que se nos señalaba y que palabras más, palabras menos decía: “Los partidos políticos deben tener tres condiciones intrínsecas: 1- Una ideología política que les permita no solo orientar a sus integrantes, sino las políticas de Estado cuando se ostenta el poder, 2- Una organización permanente que les permita estar en contacto con las bases y mantener su vigencia, 3- Un financiamiento propio que les garantice su independencia económica y así proteger sus principios ideológicos y su organización, para que no sea contaminada por grupos de interés ajenos a sus propios principios.”

Como se comprenderá si en Costa Rica aplicamos esa definición teórica en la actualidad, podemos asegurar que no existen partidos políticos y que solo tenemos maquinarias electorales o corrientes electorales, agrupaciones electorales o como se les quiera denominar.

Concluida esta digresión, debemos señalar algunas incongruencias que desde el punto de vista metodológico, pueden resultar de mención insoslayable; como es el aspecto de que una elección presidencial, no debe compararse, estrictamente, con una elección municipal, ya que ambas tienen particularidades propias, razón por la cual científicamente las comparaciones no son estrictamente entre iguales; sin embargo, para efectos prácticos la comparación es válida ya que los dos procesos se dan durante el mismo año y los actores institucionales son los mismos así como las reglas del juego.

De tal manera que no es concebible que de una elección a otra el PAC, perdiera en el transcurso de diez meses, en la provincia de San José 25.8 puntos porcentuales, en Alajuela 26.1 y en Heredia 22.2.

Ahora, si comparamos el 26.19% obtenido en la primera vuelta del 2002 por el PAC a nivel nacional, con el 14.6% a nivel nacional logrado en la elección de alcaldes del 2006, nos damos cuenta efectivamente, que los resultados en las elecciones presidenciales del 2006 del 39.8%, se produjo con “el voto que le prestó la Unidad.”

Esta es la conclusión que prevalece y además si observamos el fenómeno a manera de curva imaginaria, notamos que se inicia en el 2002, asciende en febrero del 2006 y toma un descenso vertiginoso en diciembre del mismo año, situación esta, que de mantenerse, posiblemente, esa agrupación no tendrá figuración en el próximo proceso electoral.

Caso contrario, el comportamiento electoral experimentado por el Partido Liberación Nacional, puede considerarse “normal” ya que del 42.05% que obtuvo don Rolando en la segunda vuelta del 2002, don Oscar logra el 40.92% y en las elecciones de alcalde el Partido Liberación Nacional obtiene el 45.9% en todo el país.

Decidimos establecer el plan comparativo en números porcentuales por cuanto las diferencias en abstencionismo electoral resultan considerables, y por consiguiente en este caso se mide únicamente el comportamiento del electorado activo en todos los casos.