X GRADUACION UNIVERSIDAD EARTH
Luis Alberto Monge Alvarez
Discurso pronunciado el
6 de diciembre del 2002
La décima ceremonia de graduación de la Universidad EARTH. Nueve anteriores a esta. Y ya suman varias centenas de muchachos y muchachas, desparramados por la geografía de Latinoamérica y el Caribe. Llevan por doquier las ideas, las técnicas, las experiencias y los valores espirituales que recolectaron y acumularon en sus intensos cuatro años, con sus días y sus noches, en la EARTH. Para que este discurso no resulte impertinentemente extenso, tenemos que dominar la tentación de hacer muchas reflexiones y remembranzas, que se agolpan en nuestra mente cuando lanzamos la mirada hacia atrás.
La gestación y el nacimiento de la EARTH, así como sus diez graduaciones, están enmarcadas dentro del turbulento tránsito del Planeta Tierra, del Siglo XX al Siglo XXI y del II Milenio al III Milenio de la Era Cristiana. Por eso, aunque el arranque de sus actividades se da en las postrimerías del Siglo XX, la luz de sus reflectores siempre ha estado dirigida a iluminar los caminos que conducen hacia los horizontes del Siglo XXI. Los egresados, los alumnos, la Rectoría, la Facultad, el Consejo Directivo, el Comité de Fiduciarios, los funcionarios administrativos y todos los que prestan sus servicios a la EARTH, deben sentir el orgullo de estarle dando vida a la primera institución de América Latina que se apertrecha con el instrumental técnico, científico y espiritual para asegurar eficacia en las acciones frente a los retos y males que se vislumbran en los horizontes del Siglo XXI.
Todos los tránsitos de Siglo a Siglo van acompañados de una verdadera explosión de energías creadoras, de turbulencias sociales y políticas y de cambios. Veamos unos ejemplos. En 1492, finales del Siglo XV, Colón descubre un continente, desconocido para la cultura de la época y el acontecimiento impacta todas las áreas del quehacer humano y cambia los rumbos de la historia. En los años 90 del mismo Siglo XV, Galileo elabora sus hipótesis y prepara el nacimiento de la ciencia contemporánea. Entre 1590 y 1610, tránsito del Siglo XVI al Siglo XVII, Cervantes escribe El Quijote y Shakespeare edita sus sonetos. En 1687, en los umbrales del Siglo XVIII, Newton publica su obra más importante, "Los Principios Matemáticos de las Ciencias Naturales," creando el fundamento teórico para las llamadas ciencias exactas. A finales del Siglo XVIII, primero la Revolución de Independencia de los Estados Unidos de América y luego la Revolución Francesa, inician la demolición del antiguo régimen y levantan el clamor de los pueblos por los derechos humanos. En las últimas décadas del Siglo XIX, un gran desarrollo industrial, consecuencia de la primera revolución científico-tecnológica. Einstein y Freud, también por esa época, elaboran sus teorías radicalmente nuevas sobre el mundo interior y el mundo exterior. Para entonces, se dibuja en el horizonte ideológico político, la poderosa influencia que alcanzarían en el Siglo XX, las ideas de Carlos Marx y de otros exponentes de las varias expresiones del pensamiento socialista.
Pero el tránsito secular y milenario, dentro del cual emerge la EARTH, entrega con esta diez generaciones de graduados, alcanza logros importantes en el campo de la investigación, este tránsito, tiene signos mucho más dramáticos y espectaculares. La revolución científica y tecnológica que vivimos y que modifica esquemas y concepciones, no tiene precedentes. La imponente revolución en las telecomunicaciones y de las computadoras, forza cambios en las estructuras económicas y políticas. Los cambios se suceden con perturbadora rapidez y empujan nuevos cambios. Con justicia se habla de un verdadero aceleramiento de la historia. Procesos que en otros trechos de la historia, requerían decenios y hasta siglos, ahora se rematan en semanas y días. La EARTH no escapa ni esquiva los sacudimientos que produce ese aceleramiento de la historia.
El terrícola llegó a la luna y penetra con agresividad en el infinito mundo exterior. Personaje central en este capítulo de la Revolución a la que asistimos, es el Dr. Franklin Chang-Díaz, uno de los grandes físicos de nuestro tiempo, coordinador del programa de combustible sólido para el viaje a Marte y el astronauta con mas viajes al espacio. Pues bien, esta cumbre mundial de la ciencia y de la exploración espacial, está estrechamente ligada a la Universidad EARTH. Es asesor de la Rectoría y factor principal en el programa para descubrir vacuna y cura para el "mal de Chagas," la llamada "enfermedad de los pobres" porque afecta a muchos millones de seres, todos de los estratos mas marginados en las sociedades de los países pobres.
Al lado de los deslumbrante signos del tránsito que vivimos, hay lados oscuros. El SIDA se tornó en una plaga planetaria, por cierto no mayor que la de la enfermedad de Chagas. Las drogas destrozan las juventudes. Millones sufren atropello a sus mas elementales derechos humanos. Las matanzas y genocidios, se siguen dando sin que los organismos internacionales hayan podido evitarlos. El terrorismo que nos parecía que se manifestaba en forma esporádica y localizada, ahora comprobamos que se globalizó y constituye un diabólico desafío a la civilización entera.
En amplias áreas del Planeta, persiste la negligencia y la incapacidad para detener la degración constante del aire, las aguas y la tierra. La EARTH, inmersa en esa atmósfera del tránsito, con sus signos positivos y negativos, enseña como armonizar, compatibilizar, los imperativos del desarrollo con la protección y preservación de los bienes de la naturaleza. Nuestros alumnos deben entender que el amor por el ser humano y el amor por la naturaleza es un sentimiento indivisible. Si se ama la naturaleza, se ama al ser humano. Y si se ama al ser humano, se ama a la naturaleza.
La brecha entre países ricos y países pobres se ha ensanchando. En contraste con grandes progresos científicos y tecnológicos, el hambre sigue matando millones de niños, adultos y ancianos. Miles de millones hundidos en la pobreza extrema.
La Universidad EARTH, abriéndose campo en esta enrarecida atmósfera de signos contradictorios, prepara soldados para la guerra contra la pobreza. Arma los jóvenes con el instrumental técnico mas apropiado para organizar o laborar en empresas exitosas en las tareas de incrementar la producción y la creación de riqueza. Todo dentro de la filosofía de que solo se pueden ganar batallas en la guerra contra la pobreza, si se ganan las batallas de la producción. Las ideologías que ofrecieron equidad y justicia social, por la vía meramente distributiva, fracasaron. Las formulas distributivas solo dan frutos si se sustentan en el incremento de la producción y de la creación de riqueza.
La lucha contra la pobreza, el establecimiento de sociedades más equitativas, equilibradas y justas, fue siempre, desde su gestación, inquietud central de este sueño de la EARTH, hoy convertido en realidad de resonancia mundial. Una institución de excelencia académica y científica, por sus costos, podría ser de difícil acceso a los hijos de la mayoría de las familias promedio de Latinoamérica. Si a la Universidad EARTH solo podían ingresar los hijos de familias adineradas, el proyecto se habría frustrado en cuanto a su misión esencial de contribuir a la guerra contra la pobreza, incorporando mas y mas soldados a las batallas de la producción como la única vía directa para ganar batallas a la pobreza. Y aquí cabe un reconocimiento a las personas que han logrado reunir fondos para hacer posible que la inmensa mayoría de los egresados provengan de familias de muy pocos recursos. Así el alumnado, los profesores y la institución como un todo, han vibrado al unísono con la realidad de una América, todavía torturada por la pobreza. La EARTH se eleva hasta alcanzar las estrellas del conocimiento, de los avances tecnológicos y científicos, pero mantiene sus pies hundidos en el barro de las terribles realidades negativas que viven nuestros pueblos. Como no agradecer a la señora Jane Black y su Fundación Amigos de EARTH, todo un noble y denodado esfuerzo para que por medio de becas centenares de jóvenes de hogares pobres hayan podido estudiar en una Universidad con prestigio mundial.
Y aquí también la evocación que nos produce inmenso dolor del alma. Evocar al gran ausente de esta X Graduación. Esta es una evocación que se nos asemeja a un retumbo volcánico que estremece todos los confines del campus de la EARTH. Luis Sorando. Luis Sorando que hace apenas unas semanas emprendió su viaje a la eternidad. Su partida ha sido un cataclismo de dolor en el alma para todos cuantos lo conocimos y recibimos el regalo precioso de su amistad. Resuena aun hoy, en este recinto, su potente voz entonando el himno de la EARTH, a cuya melodía y letra contribuyó su exquisita inspiración de artista. Derramó cascadas de amor por todos lados, haciendo florecer fe, esperanza y mística.
Este maravilloso Luis Sorando, con inteligencia y apasionado amor, realizó un exitoso trabajo de recaudación de fondos. Centenares de jóvenes desparramados por América Latina y El Caribe, se suman a mi voz, para enviarle mil gracias a su sitial de la eternidad, por haber conseguido el dinero que les permitió estudiar en la Universidad EARTH. Así, nuestro inolvidable Luis Sorando, contribuyó como el que mas a salvar el alma de la EARTH. Luis Sorando no está ausente en esta X Graduación. Estuvo en las anteriores graduaciones de cuerpo y alma. En esta X y en las futuras estará presente su espíritu, flotando en el ambiente o como una gaviota, agitando sus alas en señal de fe y esperanza en la EARTH.
Queridos graduados:
Y ahora, ya que han sido tan benevolentes para escucharme, me permito unos consejos, desde la cumbre muy alta de mis años y desde la cumbre de mis infortunios y desgracias, que no me han dejado amarguras, sino mas bien enseñanzas.
Instantes como este son paradójicos y hasta indescifrables. Porque el alma humana está llena de contradicciones. Así lo ejemplariza la frase de una vieja canción popular que dice: "te odio y sin embargo te quiero."
Hoy estamos alegres y estamos tristes al mismo tiempo. Alegres porque ustedes han triunfado y emprenden los nuevos trechos de sus vidas futuras, mejor preparados para vencer obstáculos. Pero estamos también tristes porque sentimos que un pedazo de la EARTH se va en busca de nuevos horizontes.
Tengan presente que la mejor arma con que cuentan para los desafíos del futuro, es el amor. No permitan que las discrepancias ideológicas o religiosas, interfieran en el área sagrada de los afectos. Amen siempre. A los que piensan igual a ustedes y a los que piensan diferente a ustedes.
Prepárense para dar todas sus luchas por amor. Amor a Dios, amor al prójimo, amor al trabajo, amor a la justicia, amor a la libertad, amor a la paz.
Ninguna batalla merece ser ganada por odio, por rencor o por envidia. Todas las luchas deben ser por amor, siempre por amor.