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PARTIDO LIBERACION NACIONAL
SECRETARIA GENERAL
INFORME DE LABORES MAYO 2002-MARZO 2003
Presentación ante la Asamblea Nacional y Plenaria del PLN
Luis Guillermo Solís Rivera
Casa Liberacionista "José Figueres Ferrer"
1 de marzo de 2003
Compañeras y compañeros liberacionistas:
Ante todo, quisiera darles las gracias por haberme permitido servirle a mi Partido en tiempos extraordinarios. La oportunidad de fungir como Secretario General del PLN durante los últimos diez meses, me permitió aquilatar mejor a esta Organización; ser testigo de la dedicación de sus simpatizantes; comprender mejor sus angustias ante un futuro incierto; sentir su rabia frente a una situación de estrechez material y electoral que les desespera, pero también sentir su entrega y su disposición de continuar haciéndolo, al Partido que durante más de medio siglo, dió progreso y esperanza a Costa Rica.
También deseo agradecerles que hayan concurrido a esta sesión de forma tan nutrida. Esta es la forma de hacer política de verdad. En ocasiones se rehúye la posibilidad de enfrentar tesis y defenderlas en este espacio colectivo y eso no es bueno para Liberación Nacional. Quizá por ser un apasionado defensor de la paz, atribuyo un significado extraordinario al valor de la palabra como instrumento político. La palabra, "el verbo" dice la Biblia en su primer versículo, existía antes de todas las cosas, estaba con Dios y era Dios. Por eso, nosotros y nosotros deberíamos ejercitarlo con más dedicación, con más empeño y, también, con más responsabilidad. Es aquí, en momentos como estos, cuando la palabra debe convertirse en herramienta creadora; en oportunidad para el cambio; en síntesis de voluntades que permitan avanzar para bien.
Y es que al estar aquí, al venir esta mañana, hemos aceptado el compromiso de mejorar, profundizándolos, los acuerdos de El Nopal hace nueve meses. Lo digo con orgullo liberacionista: en nueve meses, no en diez como se pidió, el PLN está listo para resolver sobre la segunda etapa de su reforma, de su refundación. Hoy, las Asambleas Nacional y Plenaria, al igual que lo hicieron en Desamparados, se enfrentan a un dilema que sólo puede ser resuelto con valor y desprendimiento. Y, como entonces, estoy seguro que actuarán con lucidez. Espero por lo tanto que las discusiones que tengamos sean de altura, pensando en grande, no deteniéndonos en los pequeños vericuetos de la politiquilla que tanto exasperaban a don Pepe o a Daniel. Aquí estamos para más. Aquí vinimos a decirle a Costa Rica que el PLN quiere cambiar, puede cambiar y va a cambiar. Aquí vinimos a dar fe de nuestro compromiso de no aflojar.
1. UNA EXPLICACION NECESARIA
Es posible que este Informe de Labores, o mejor dicho, esta rendición de cuentas, les parezca extraña.
No voy a hacer un listado de acciones realizadas, ni tampoco un pormenorizado recuento de logros y déficits de la Secretaría General, del Comité Ejecutivo o de la Comisión Política.
Podría hacerlo y contarles entonces sobre los turbulentos primeros meses de gestión, cuando en medio de grandes tensiones internas, tuvimos que convocar y organizar, casi sin recursos pero con el entusiasmo de una comisión coordinadora dirigida por José Luis Velázquez, unas elecciones internas de candidatos y candidatas a alcalde, síndicos y concejales de distritos que no tenían precedentes en la historia nacional.
O sobre la forma cómo esos candidatos y candidatas y sus dirigentes en 80 cantones, verdaderos héroes liberacionistas algunos de los cuales están aquí, dieron esa pelea y, victoriosos o derrotados, le devolvieron alegría a los corazones verdiblancos. Yo les pido un aplauso para ellas y para ellos.
O sobre las angustias económicas permanentes, el sabernos sin recursos a veces – literalmente- para chorrear un café o reproducir un padrón y el no poder solucionar esas angustias en un marco adecuado de recaudación permanente. Angustias y congojas que, dicho sea de paso, yo he sentido personalmente y que sólo han sido aliaviadas gracias a la solidaridad de algunos compañeros y compañeras al final de cada mes.
O sobre los esfuerzos por transmitir posición de Partido ante la agenda nacional, todavía al igual que en octubre, insuficientes pero que continúan siendo poco cubiertos por los medios de comunicación.
Podría también decirles que en estos nueve meses rescatamos, gracias al extraordinario y desinteresado esfuerzo del compañero Carlos Revilla, la página web del PLN. Constituímos, gracias al entusiasmo de Ricardo Sancho y decenas de compañeras y compañeros, el Foro de Comercio y Desarrollo que analiza, como punto medular, las negociaciones del tratado de libre comercio entre CA y los EEUU. Avanzamos en la constitución de un foro similar, liderado por nuestra querida Presidenta, sobre Educación. Nos encontramos en las etapas iniciales para rescatar como patrimonio del PLN, y gracias a la valiosa colaboración de doña Marita Camacho y un grupo magnífico de amigos, amigas y compañeros de ese Presidente, la vida y obra de don Chico Orlich. Visitamos, otra vez sin plata, treinta cantones del país, tanto en el marco de la campaña como posteriormente, para conversar con la dirigencia de base sobre sus enojos y sus ideas. Organizamos dos capacitaciones para candidatos y candidatas a alcalde en La Catalina (eventos que, dicho sea de paso, para vergüenza mía que prometí y no he conseguido aún los recursos para sufragarlos, todavía le adeudamos a esa casa solidaria de todos los liberacionistas). Se graduaron los primeros 30 jóvenes líderes liberacionistas del programa de capacitación juvenil que este año tendrá su segunda promoción…
Debo, eso sí, esta mañana dejar constancia formal de mi más profunda y sincera gratitud a los compañeros y compañeras del Partido: de la Asamblea Plenaria, del Comité Ejecutivo, de la Comisión Política Nacional, de los Tribunales de Etica y Disciplina y de Elecciones Internas, y a quienes sirven como funcionarios permanentes de la Casa Liberacionista, por su dedicado trabajo en favor del PLN.
Sin embargo, más que ese recuento histórico que siempre resultará omiso, yo quisiera aprovechar esta Asamblea para hablar del futuro, de lo que viene, de lo que a mi juicio necesitamos, y del papel que debemos asumir para lograrlo. Hoy, compañeras y compañeros, tenemos que hablar sobre cómo queremos y cómo vamos a construir al NUEVO LIBERACIÓN NACIONAL.
2. UN PRIMER LOGRO: SOSTENER Y ESTABILIZAR
Quizá el mayor logro político de estos nueve meses ha sido sostener y estabilizar al PLN. Esa tarea no ha sido fácil y sólo se logró gracias a la paciencia y templanza de nuestra dirigencia, especialmente en la base del Partido, la cual supo darnos el tiempo que requeríamos para recomponernos tras dos derrotas electorales sin precedentes en nuestra historia.
Sostener y estabilizar al PLN era indispensable en momentos en que muchos decían que no había retorno posible para una organización que, además de perder capacidad electoral, había sucumbido también en dos ámbitos igualmente importantes: el de la credibilidad y el de la ilusión.
Sostener y estabilizar al PLN también era importante para darle un horizonte de futuro a la reforma que ahora tenemos que acordar. Era el paréntesis necesario para que el Partido recuperara, gradual y progresivamente, su "tono muscular" y pudiera volver a caminar.
Sostener y estabilizar es otra forma de decir "aguantar"; "soportar"; "dar la cara"; "mantener la bandera". ESO, YA SE LOGRO y debemos sentirnos satisfechos de haberlo hecho posible.
3. CONSTRUIR Y AVANZAR: EL NUEVO DESAFIO
Ahora tenemos que ir a una segunda etapa, la de construir y avanzar; la de proponer y concretar; la de crear y refundar.
Esta tarea es mucho más difícil que la anterior. Para sostener y estabilizar al PLN sólo se necesitó fuerza interior, paciencia y un poco de suerte. Para construir y avanzar necesitaremos lucidez, discernimiento, voluntad politica y capacidad para ver más allá del corto plazo electoral.
Eso es lo que vengo a pedirle a las Asambleas Nacional y Plenaria del Partido: una ratificación de su compromiso con el cambio asumido en El Nopal; una profundización de su voluntad de dotar al PLN, por encima de toda mezquindad y de toda pequeñez, de un marco institucional de mejor calidad y de una reflexión programática y política de mayor alcance.
Semejante reto demanda, al menos, cuatro acciones inmediatas:
Activar a la base liberacionista en el territorio y los sectores en torno a una discusión de calidad sobre el Partido nuevo que todas y todos queremos. En síntesis: hay que aumentar la participación en el debate interno.
Obligar a una autocrítica general, desde la base hasta la cúpula, que desemboque en nuevos conceptos de ética partidista. No sé cómo resolver el dilema entre la autoridad y la lealtad; entre el respeto a la independencia de criterio, y la necesidad de ser disciplinados frente a las decisiones de la mayoría, pero hay que encontrar mecanismos novedosos para ser coherentes, para convencer por las ideas y no por el miedo.
Construir una nueva plataforma institucional, organizacional y programática que articule al Partido en torno a posiciones coherentes. La crisis del PLN no es ideológica; está en su práctica política. La socialdemocracia liberacionista sigue tan vigente hoy, como hace medio siglo. Por lo tanto no es necesario que "inventemos" un nuevo marco doctrinario sino que apliquemos el que ya tenemos. Pero para que eso sea posible, debemos afinar más los instrumentos organizativos; abandonar la politiquería que nos desangra y, sobre todo, pensar, pensar y pensar que es lo que siempre nos recomendó don Pepe.
Garantizar la obtención de recursos para el financimiento permanente del Partido. Aceptémoslo. "No se puede hacer chocolate sin cacao". Sin plata no hay forma de trabajar bien y nadie debería ser obligado a ello, especialmente en un momento tan difícil como este. Con buena fe, mucha gente pide primero resultados y después ofrece contribuciones; pide cuentas pero no rinde las propias. A ustedes yo les digo, compañeras y compañeros, que no vamos a poder reconstruir al PLN si no aumentamos de manera concreta y a corto plazo la recaudación de contribuciones y donaciones.
4. EL CONGRESO NACIONAL ES EL CAMINO
La Asamblea Nacional y Plenaria de El Nopal dijo, como parte de sus acuerdos, que iríamos a lo que en ese momento se llamó un "congreso ideológico", como marco ordenador de las propuestas de las comisiones de reforma que también se integraron en esa oportunidad. Por eso el Congreso no es un invento de un grupo: es patrimonio de todos. Por eso el Congreso no es una escalera para disimular ambiciones, sino un camino anchuroso para debatir ideas. La Asamblea fue lúcida y clarividente al definir ese marco, y por eso le pido hoy que lo convoque y ordene su instalación en un plazo perentorio.
Pienso, por lo tanto que ese "congreso ideológico" que ustedes nos pidieron organizar debería llamarse más bien Congreso Nacional del PLN, como lo dice el Estatuto Orgánico, capaz de dotar al Partido de un marco general de acción política y de orientación de mediano y largo plazo. Debería ser tanto ideológico como programático, y tener la fuerza suficiente para que sus resoluciones, que deberían ser de acatamiento obligatorio para todos los liberacionistas tanto en el gobierno como en la oposición, no terminen siendo letra muerta en nuestra práctica política. Debería ser un Congreso de base amplia, integrado por quienes forman las estructuras de dirigencia del PLN, pero también por otros distinguidos miembros de nuestra comunidad política que tradicionalmente no ocupan cargos en el Partido.
Estoy conciente de que ese Congreso, que no puede organizarse en pocos meses, no es el fin sino el principio del camino; que ese Congreso no funcionará si sus resoluciones no se ejecutan; que ese Congreso no generará renovación y entusiasmo en las bases, si no se organiza por medio de una metodología participativa e interesante; que el financimiento de ese Congreso no está claro, y que en ningún caso debería lograrse a costa de las exiguas cuentas del Partido.
No obstante lo anterior, creo firmemente en que es en ese marco más robusto y amplio, en donde el PLN puede encontrar la fuerza, la orientación y el orden que necesita en esta segunda etapa. Por eso, compañeras y compañeros, les pido que convoquen al Congreso Nacional del PLN, el cual deberá ser organizado en estrecha consulta y colaboración con esta Asamblea en un plazo que no debería ser mayor de sesenta días.
5. LA SUCESION DE AUTORIDADES
Esto nos trae a la cuestión de las autoridades del Partido. Somos quienes transitoriamente ocupamos estos cargos, mandatarios de los liberacionistas que, por medio de ustedes, sus representantes superiores, nos eligen para servirle a la Organización.
En lo que al Secretario General concierne, y creo también que a la inmensa mayoría de mis colegas en el Comité Ejecutivo y la Comisión Política Nacional, los cargos –que se extinguen el próximo 25 de marzo- están y siempre han estado a disposición de esta Asamblea.
Hay sin embargo que darle solución de continuidad a la estructura formal del Partido mientras dure este período extraordinario. Eso conviene a la Organización en momentos complicados como este, donde es necesario tomar decisiones trascendentales para la vida del Partido. Por eso apoyo la idea de prorrogar, si así lo resuelve esta Asamblea, por un tiempo prudencial que no debería ir más allá de unas pocas semanas después de la realización del Congreso Nacional del PLN, los mandatos de las actuales autoridades del Comité Ejecutivo y de la Comisión Política Nacional. De esta manera podríamos concluir con la letra y el espíritu de los acuerdos de El Nopal y de los que surjan de este encuentro de hoy.
También creo que es necesario que la Asamblea Nacional prorrogue los mandatos de los Tribunales de Etica y Disciplina y de Elecciones Internas por un período prudencial que permita organizar las elecciones para dichos cargos que por su importancia en la vida del Partido no pueden quedar vacantes o incompletos por muchos meses, especialmente ahora que ha terminado los plazos estatutarios que los regían.
Sobre estos asuntos, permítanme con la mayor sinceridad y respeto, en un espíritu de absoluto reconocimiento a la majestad de esta Asamblea pedirles, en aras de la unidad y la armonía del Partido y por considerarlo de prioritaria importancia para garantizar la conclusión de las actividades de reforma del Partido, que se prorroguen los mandatos de las actuales autoridades del PLN sin más excepciones que las señaladas.
Todas y todos hemos cometido errores; todas y todos hemos sido en alguna ocasión impuntuales u omisos; todas y todos hemos sido en alguna ocasión imprudentes o insensibles; todas y todos tenemos nuestros propios intereses que en ocasiones se filtran en la acción política.
Sin embargo, estoy convencido de que el balance entre esos errores y los aciertos ha sido positivo. La entrega ha superado a las limitaciones; el entusiasmo, a la desidia; la lealtad institucional, al interés particular; la bondad y la sinceridad, a la mezquindad o al rencor. Ese balance positivo, me hace pedir lo que pido.
En cualquier caso, yo esperaría que independientemente de lo que esta Asamblea resuelva, ello no se produzca antes de que se haya resuelto sobre el fondo de esta convocatoria: la decisión sobre el tipo de reforma que adoptará el PLN. Me parece que ese sería el único modo de garantizar que quienes continúen en sus cargos, o los nuevos que vengan, puedan tener clara conciencia del trabajo que se avecina y del que serán responsables.
CONCLUSION
Francisco Morales Hernández, querido amigo y asambleísta, dijo en un hermoso discurso hace tres noches en la Asamblea Legislativa que la política, la buena política, era en muchos sentidos, asunto de enamorados y de locos. Lo dijo, a propósito de los grados de arrojo y pasión con que sólo los locos y los enamorados son capaces de emprender las más extraordinarias acciones.
Estoy de acuerdo con Chico Morales. Y cuando contemplo a los liberacionistas y a las liberacionistas en todo el país, con sus esperanzas e ilusiones, esperando de sus dirigentes máximos cariño pero también liderazgo; acciones pero también ideas; no puedo sino comprender lo locos y enamorados que debemos estar quienes creemos en este Partido para seguir trabajando por él con tanto ahinco y con tanta devoción a pesar de nuestras tribulaciones recientes.
Por eso, al terminar estas palabras, permítanme compañeros y compañeras pedirles que hoy, en el marco de esta Asamblea, no dejen de ser valientes. Decidan sin miedo. Piensen en el país que les mira y en la responsabilidad que les confiere su cargo. No defraudemos a quienes nos mandaron a regentar el patrimonio de nuestros líderes históricos; líderes que también nos están mirando y que no nos perdonarán la falta de visión en tiempos tan complicados como los actuales.
En El Nopal les dije que el nieto y el hijo de dos zapateros de Turrialba sólo les podía ofrecer, como homenaje, lo mejor de su esfuerzo por Liberación Nacional. En eso creo que he cumplido. Ahora permítanme pedirles que actúen como dignos representantes de Liberación Nacional devolviéndole a Costa Rica, devolviéndo-nos a quienes seguimos las huellas de don Pepe, el Partido que un día salió de las montañas disparando auroras, para entrar a la historia construyendo esperanzas.
Compañeras y compañeros: ¡Viva Liberación Nacional!