Para comenzar a entender el Islam
Saúl Weisleder
El mundo musulmán está hoy en un dilema y una lucha interna sumamente intensa y que interesa a todos los ciudadanos del mundo, porque el comportamiento derivado de una interpretación extrema de su religión ha hecho que, además de enseñar principios éticos y creencias espirituales, se promueva la enseñanza de su expansión a los cuatro confines de la tierra, con frecuencia por medios no precisamente espirituales o educativos.
Sabemos que hay dos corrientes principales en el Islam: el shiismo y el sunismo. El primero, hoy en día, está liderado por clérigos iraníes mayoritariamente fundamentalistas que no solo imponene a los ciudadanos en donde son el poder, prácticas de vida que limitan la libertad individual, sino que predican la guerra contra “los cruzados y los sionistas”.
Los segundos, que se consideran “guardianes de la Meca”, están hoy liderados por el wahabismo saudita. Igualmente predican guerra a los infieles e imponen comportamientos discriminatorios contra mujeres, homosexuales, etc. y enseñan rechazo a los avances de libertad individual de “Occidente”.
Pero si esto no fuera ya suficientemente grave y preocupante, a ello debe agregarse que hablamos de TEOCRACIAS (Arabia Saudita, Irán), es decir, de estados gobernados por clérigos y regidos por estrictas leyes religiosas. De ahí que su postura política nacional e internacional es esta visión reaccionaria y excluyente.
Solo entendiendo esto, se puede entender HOY el conflicto árabe-israelí y, como derivado, palestino-israelí. Y digo HOY, porque evidentemente el tema ha evolucionado y pasado por diversas fases y énfasis.
HOY (y con ello digo unos 10 o 15 años), la raíz del problema es la confrontación entre MODERADOS y EXTREMISTAS. (“Ayer” entre los palestinos solo había extremistas, y no siempre de tipo religioso).
La toma del poder (democráticamente) por Hamás en Gaza y el control de “la balanza política” por Hezbollá en Líbano, ambos movimientos apoyados (casi) abiertamente por Irán y Siria y subterráneamente por otras “potencias regionales”, pero de modo diferenciado (Arabia Saudita apoya a Hamás pero no a Hezbolá, por ejemplo) ha traído al centro del conflicto esa lucha “sin límite en el espacio ni el tiempo” que representa ese fundamentalismo musulmán.
Una vez más (como en 1948 y en otros momentos de la historia) los palestinos son “el pato de la fiesta”, la ficha de intercambio y la carne de cañón para esos intereses.
¿Han leído por ejmplo, que extremistas palestinos, en estos meses se inmolan atacando las centrales eléctricas que abastecen Gaza? ¿O los depósitos de combustible para esa Franja? ¿O los pasos fronterizos? ¿O que atacan con misiles iraníes o “hechizos” poblaciones isrtaelíes fronterizas, cada vez que hay algún avance en las negociaciones entre el Presidente palestino y el premier israelí? (Puedo multiplicar los ejemplos).
Bueno, esto no es más que el uso de fanáticos, generalmente jóvenes hombres o mujeres, que buscan su redención y disfrute de placeres “en el cielo”.
¿Y cuál es su caldo de cultivo? La desesperación y la pobreza.
¿La raíz? El dominio fanático del gobierno, la religión, el “ethos” por parte de esos fundamentalistas, a veces por “convicción religiosa” y otras como medio de mantener su poder tiránico.
Insisto: no todos los musulmanes son fundamentalistas o extremistas. Ni la religión musulmana en sí lo es. Esto sería una sobresimplificación. En todas las religiones hay fanáticos y expresiones de rechazo “a los otros”. El islamismo también predica el amor, la comprensión, la compasión. El problema es porque en el Islam hoy, las corrientes fundamentalistas han adquirido una fuerza proporcionalmente mayor que en otras religiones. Y en estas otras religiones, aún los fundamentalistas, NO predican la “guerra santa”, hoy en día.
Hoy, por ejemplo la OLP y la Autoridad Palestina, son MODERADOS que deben enfrentar a los fundamentalistas, porque son sus principales enemigos. Ellos entienden que los peores enemigos de un Estado palestino independiente y viable son Hamás y Hezbollá. Y esto lo digo porque lo he escuchado de altos dirigentes de la OLP y la Autoridad Palestina.
Mi llamado es a analizar cada evento en esa región o en el que se ven involucrados los fundamentalistas con acciones terroristas, en esa perspectiva. Y que contribuyamos a FORTALECER A LOS MODERADOS EN TODOS LOS BANDOS Y A AISLAR A LOS EXTREMISTAS. No se trata de hacer una campaña, porque para Costa Rica hay temas más cercanos, pero sí a tener los ojos abiertos y a tratar de entender y explicar la naturaleza de esta situación y este conflicto en su perspectiva correcta.