Carlos Roberto Martinez Ulloa
caromartinezu@gmail.com
Cuando el solidarismo fue propuesto por Alberto Martén la intención original de ello era el ahorro social y la capitalización universal, conforme lo expresa don José Figueres Ferrer en sus escritos página 191 en adelante Editorial Eloy Morúa, Publicación Electrónica, que se puede acceder desde la página del Partido Liberacion Nacional.
Un esfuerzo de Austeridad en el Consumo
En Costa Rica, el precursor de esta idea, expuesta durante muchos años en diferentes formas y ligada con varias otras concepciones, ha sido el eminente economista Lic. Alberto Martén.
El ahorro social, propuesto por él bajo el hermoso nombre de “Solidarismo”, y llamado por don Luis Alberto Monge “Capitalización Laboral”, cuenta con el respaldo de pensadores mundialmente conocidos. Entre otros el Dr. P.N Rosenstein – Rodan, quien la expuso en Santiago de Chile en 1942, y el Dr. Raúl Prebisch, que la recomendó, contestando a una consulta, en un seminario de la Universidad de Río Piedras, Puerto Rico, en 1960.
La Federación de Trabajadores Rerum Novarum de Costa Rica ha formulado ciertos planes de ahorro laboral para constituir un “Banco Popular”.
La Caja de Préstamos y Descuentos del Magisterio funciona con éxito desde 1944, y tiene acumulado un patrimonio apreciable, con base en contribuciones aportadas por los maestros, mediante deducciones de sus sueldos.
Durante la campaña política de 1953, el Partido Liberación Nacional tuvo en mente acoger en su programa la sugestión del Lic. Martén, y adoptar un plan como el que en estas páginas se describe, dándole el nombre de “Capitalización Universal”.
La idea se dejó en suspenso porque existía la posibilidad de que el Movimiento Solidarista se extendiera de manera voluntaria, sin compulsión legal.
Cierto número de empresas progresistas se han adherido al movimiento, capitalizando grandes sumas para trabajadores.
Pero el buen éxito no ha bastado como ejemplo para que el ahorro laboral se generalice.
Parece evidente que conviene imponer por ley un mínimo de capitalización universal, sin perjudicar los sistemas que funcionan voluntariamente, como algunas Cooperativas de Crédito, la Caja de Ahorros del Magisterios y el Movimiento Solidarista, este último llamado también “Plan Martén” en homenaje a su ilustre fundador.
La Capitalización Universal, tal como aquí se propone, se asemeja al Seguro Social: cada día de pago se deduce del salario un tanto por ciento para capitalización, o se agrega un tanto por ciento con cargo al patrono, o se juntan ambos aportes. El ahorro se acumula en favor del empleado, en una “cuenta corriente” personal.
(Paginas 195,196)
El Ahorro Laboral no puede traer por sí mismo la paz social, ni hacer innecesaria la negociación colectiva, ni prescindir del movimiento sindical democrático.
La paz social sólo se puede lograr por la justicia, que es difícil de determinar, y por la educación que requiere tiempo y paciencia. No hay fórmulas mágicas.
Pero, indudablemente hay en esta idea el germen de un poderoso instrumento de desarrollo económico y de estabilidad social, y un arma efectiva del sistema democrático.
Un país que adopta la Capitalización Universal, da prenda de su deseo de establecer la justicia, de difundir la educación y de alcanzar la paz.
(Paginas 205-206)
Cuando el movimiento solidarista toma auge en nuestro pais, los patronos encontraron la mejor manera de evitar a los molestos sindicalistas, que siempre estaban promoviendo dentro de sus filas luchas en beneficio de los trabajadores. La cooperacion entre solidarismo y patronos, para lo cual estos ultimos contribuyen con un porcentaje de sus utilidades, lo cual no hacen con los sindicatos, obliga a los miembros de la asociacion con ese patrono.
Para mi cooperacion, en el termino en que el correo enviado se expresa es compromiso por el aporte patronal a las asociaciones.
Por otro lado el sindicato es una entidad reconocida por la Organizacion Internacional del Trabajo, conforme a los Convenios y es ante ese organismo la unica representacion de los trabajadores.
Por otro lado y como lo expuse en mi correo, la socialdemocracia tiene en los sindicatos un brazo para la lucha por la consolidacion de un estado socialista, conforme a los principios ideologicos de la misma.
Si los sindicatos han sido tomados por grupos antagonistas al Partido Liberacion Nacional, y aun continuamos sin buscar la formula para integrarnos a la labor sindical, como dije ante la ida de un compañero el 22 de Agosto:
Luis Armando Gutierrez era el dirigente sindical que representaba a Liberación Nacional, a la socialdemocracia, en oposición a los sindicatos del partido Vanguardia Popular, sus luchas por los obreros de este país, por los empleados bancarios, por los empleados públicos son recordadas por muchos compañeros liberacionistas. Siempre se mantuvo dentro de las filas de Liberación Nacional, se opuso a lo que no estaba a favor de los trabajadores, pero siempre trató de buscar la solución mejor a los conflictos laborales.
La experiencia sindical de nuestro compañero Luis Armando Gutierrez, debería ser valorada, para que los nuevos dirigentes tomen su posición al respecto, ser dirigente sindical sin ser comunista, era exponerse a las críticas de muchos, los de la izquierda ortodoxa, lo trataban de traidor al movimiento obrero, los de la derecha recalcitrante los trataban de vende patria, pero todos sabíamos que esos epítetos indeseados, no amedrentaban las labores sindicales en beneficio de la clase trabajadora de este país.
Muchos compañeros han buscado la comodidad de una posicion electoral, antes de la lucha por los trabajadores desde las bases, es mas decoroso ser síndico que ser sindicalista, según el pensamiento de muchos. En los sindicatos se tiene que dar la lucha por las mejoras de las condiciones laborales de los trabajadores, muchas veces ante la panacea de una posición económica buena, se han sacrificado los derechos y las libertades de la clase obrera.
Me recuerda la fábula de La Fontaine, sobre el lobo hambriento y maltrecho que se encuentra con el perro guardian del amo, y al preguntarle sobre el porqué se encontraba tan bien de salud, el perro contestó que el amo le dejaba en el piso las sobras de sus comida, invitando al lobo a unirse a ello, este vio que en el cuello había marcas de amarras, y le preguntó, por que esas marcas, el can contestó que era debido a que por ser inquieto le ponían cadenas en el cuello para mantenerlo quieto. El lobo se fue a su bosque prefiriendo el hambre y la pobreza antes de vender por unas migas su libertad.
Por eso, sinceramente mis amigos, Viva el sindicalismo.