¿Cómo romper el empate?
Ocean Castillo Loría
Con motivo de la publicación el día de ayer de una encuesta de la empresa CID – Gallup, en la que se resalta el empate técnico entre las tendencias de Jhonny Araya y Laura Chinchilla, vale la pena reflexionar en torno a lo que serían las futuras estrategias de estos movimientos para desempatar en preferencias y alcanzar la candidatura presidencial de nuestro partido.
Un primer factor tiene que ver con la consolidación de los puntos en los que el electorado mira fuertes a los postulantes, a saber: el combate en el costo de la vida (Araya) y la seguridad ciudadana (Chinchilla). Ahora bien, en este último caso, podría reforzarse en términos propagandísticos la propuesta de un ex ministro como Fernando Berrocal de cara a restar votos a Doña Laura.
Por otro lado, resulta muy positivo que en un escenario de elección nacional, ambos postulantes estarían en capacidad de derrotar a los candidatos de otros partidos, del mismo modo, las cifras en este escenario (Araya ganaría las elecciones con un 31% y Chinchilla con un 35%), nos deben hacer conciencia como liberacionistas, en el sentido que las heridas de una contienda interna no pueden ser tan profundas que nos impidan unirnos una vez aclarado quien será nuestra candidata o candidato: Solo un partido unido nos permitirá alcanzar el poder en 2010.
Otro factor que debe trabajarse para romper el empate, es un posicionamiento que motive al electorado a tener opiniones favorables sobre uno u otro postulante. Los estrategas propagandísticos deben fijar una imagen de familiaridad de los precandidatos en la gente para poder intervenir en los referentes afectivos de las y los votantes.
En el caso de la atracción de los indecisos (la encuesta los ubica en un 41%), es fundamental reforzar le esquema ideológico – partidario, esto significa que deberían establecerse estrategias que permitan ubicar a la y los competidores dentro de la línea clásica de Liberación Nacional, como brazo político de la clase media, esto no solo atrae a los votantes, sino que de paso, le resta apoyo al PAC, que busca posicionarse en este estrato social.
Los estrategas propagandísticos podrían situarse en nichos en que los precandidatos podrían percibirse como muy parejos, por ejemplo, la experiencia de gobierno con los énfasis respectivos, ya Araya lo está haciendo al hablar de la sensibilidad de un alcalde.
En otro ámbito, existe una realidad en que la y los precandidatos pueden situarse coyunturalmente, nos referimos a la popularidad del presidente Arias. Aquí hay un tema central que compete a Chinchilla. Araya ha atacado por el apoyo del denominado “Arismo” a ésta, además, en declaraciones a la prensa escrita, se destacó la expresión de Doña Laura de que no era Arista. La pregunta queda abierta: ¿Cómo se acercarán o alejarán la y los postulantes dependiendo de como oscile la popularidad de Don Oscar?
Terminamos con un tema estructural. Ya se ha hecho un debate sobre cuál tendencia ganó las distritales. Es claro que quien vaya dominando las estructuras partidarias, tendrá un importantísimo puntal para profundizar su poder y consolidarse frente a la lucha ante otras fuerzas político – partidistas.