Categoría: discursos

jul 26 2009

Discurso de Laura Chinchilla en la Asamblea Nacional y Plenaria del PLN

Jueves 23 de julio 2009

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Muy buenas tardes, amigas y amigos. ¡Muy buenas tardes Liberación Nacional! ¡Qué alegría tan grande dar un paso más en nuestro camino a la victoria electoral del 2010, y proceder a instalar la Asamblea Nacional y Plenaria del partido de José Figueres Ferrer, de don Francisco Orlich, de Daniel Oduber, de Luis Alberto Monge, de José María Figueres y de don Oscar Arias Sánchez, entre otros.

Tenemos mucho de qué hablar. Tenemos victorias que celebrar y tenemos grandes retos que enfrentar. Permítanme sin embargo que hoy empiece por decir Gracias!

Gracias al Comité Ejecutivo del nuestro partido, que con tanto éxito ha conducido el proceso que hoy culminamos.

Gracias al Comité de Elecciones internas, que con tanta solvencia manejó una convención interna en la que la discusión fue vigorosa, como sucede siempre en nuestro partido, pero en la que siempre predominó el respeto y el compromiso a una causa superior, que es el bienestar de todos los costarricenses.

Gracias a todos ustedes, los miembros de la Asamblea Nacional y Plenaria, pues sólo quien ha pasado por estas lides sabe cuánta dedicación y cuánto esfuerzo hay que poner para llegar a este punto en el proceso de renovación de las estructuras de nuestro partido.

Y gracias, de manera especial a quien fuera, hasta hace poco, mi contendor y mi más fuerte rival, a quien hoy esta Asamblea acoge con orgullo. Gracias a este compañero cuyo espíritu liberacionista nunca ha flaqueado y cuyo trabajo será un pilar de nuestra victoria y de nuestro gobierno. Gracias a este compañero que hoy demuestra ante los adversarios que pretenden dividirnos, que Liberación Nacional está hoy más unido que nunca, que la bandera verde, blanco y verde sigue flameando en lo más alto, marcando el rumbo de la Patria y que los ideales de don Pepe ¡nunca morirán!.

Compañeras y compañeros, les pido un aplauso lleno de cariño y de fervor liberacionista para don Johnny Araya Monge.

Tomemos un momento para celebrar. El pasado 7 de julio todos ustedes, todos nosotros fuimos protagonistas de una fiesta de la democracia y de un triunfo que es prueba irrefutable de la vitalidad de nuestro Partido y de nuestros ideales: más de medio millón de costarricenses participaron en la convención política más concurrida de la historia de nuestro país. Esto es un logro sin precedentes, que ningún otro partido político en Costa Rica puede siquiera aproximar. Esto es un triunfo de los ideales de progreso económico con justicia social que desde siempre han sido el corazón de nuestro partido.

Pero como buenos liberacionistas, sabemos que la lucha no tiene fin. Démonos hoy. Sí, un abrazo para celebrar y para felicitarnos. Pero procedamos de inmediato a arrollarnos las mangas, porque el trabajo más difícil está apenas por empezar. Y a partir de hoy, empieza ese trabajo

A partir de hoy vamos a trabajar, no como un partido que lleva 30 puntos de ventaja en las encuestas, sino como un partido que tuviera 30 puntos de desventaja.

A partir de hoy vamos a trabajar sabiendo que no hay rival pequeño, que no hay campaña fácil, que no hay arma que nuestros oponentes no estén dispuestos a utilizar en contra nuestra, y con plena conciencia de que el bienestar de nuestros hijos y el futuro de Costa Rica depende de nuestro triunfo.

Están pendientes algunas tareas internas antes de que empecemos la campaña nacional. Muchos de ustedes, ¡todos ustedes!, aspiran a trabajar por el bien de

Csta Rica en el próximo gobierno y a todos los aliento a luchar por hacer realidad sus aspiraciones, pero les pido que lo hagamos con espíritu de compañerismo, con plena conciencia de que la unidad del partido y el bienestar de los costarricenses, no la ambición personal, son las razones profundas que nos han traído a esta Asamblea.

Pero al mismo tiempo que les pido mantener ese espíritu liberacionista, ese debate fuerte pero respetuoso, les voy a hacer una promesa solemne, quizá mi primera promesa formal como candidata del Partido Liberación Nacional: en mi gobierno, a nadie que quiera trabajar por el bienestar de Costa Rica le va a faltar un arado para sembrar esperanza, para sembrar futuro, para sembrar justicia y para sembrar prosperidad. La tarea que tenemos por delante es inmensa y necesito de todos y cada uno de ustedes para sacarla adelante.

¿Y cuál es, exactamente, esa tarea a la que me refiero?

Es la lucha sin fin de don Pepe.

La lucha sin fin en defensa de esta Patria grande y generosa, acosada por quienes parecen tener ojos solamente en la espalda, pues solo son capaces de añorar el pasado y callan cuando se les pregunta por el futuro; acosada por quienes tienen un corazón sordo, ciego y mudo y piensan que la ley de la selva y no la solidaridad entre hermanos es lo que debe dirigir nuestro futuro; acosada por quienes ante el colapso moral y ético de su historia personal, no son capaces ni siquiera de sonrojarse.

Frente a todos, levantamos orgullosos las banderas y los ideales históricos de nuestro partido, que siempre ha sabido que el desarrollo económico y la justicia social van de la mano, porque no hay desarrollo sin justicia y no hay progreso sin equidad.

Quien lo dude de lo anterior, que eche una mirada a esas sociedades colapsadas en las que el egoísmo de quienes todo lo tenían ha terminado por llevar al poder la demagogia de quienes todo lo destruyen.

Don Oscar Arias, hace ya casi cuatro años, emprendió la tarea titánica de poner a caminar de nuevo a un país que estaba postrado. Es nuestro deber completar el trabajo que el inició y vamos a cumplir ese deber. Y vamos a emprender también tareas en las que el obstruccionismo de una oposición irresponsable y de un sinnúmero de trabajas burocráticas primero, y una crisis económica sin precedentes después, nos han impedido avanzar como hubiéramos querido hacerlo.

En las próximas semanas y meses vamos a conversar muy intensamente sobre nuestros planes para el futuro, sobre todas y cada una de las tareas que vamos a emprender a partir del 1 de mayo de 2010.

Pero permítanme adelantar desde ya algunas metas.

Vamos a recuperar la seguridad en nuestras calles, en nuestros barrios, en nuestros parques y en nuestras casas. Vamos a recuperar la seguridad en las ciudades, en los pueblos y en el campo. Quienes conocen mi trayectoria en esta materia saben de qué estoy hablando y saben que tengo la firmeza y el conocimiento que hacen falta para hacer realidad esta promesa.

Vamos a darle renovado impulso a los programas sociales, fortaleciendo la educación, consolidando Avancemos, ampliando la cobertura de las pensiones no contributivas y vamos a fortalecer y ampliar una red de cuido a nivel nacional, ya no solo para niños sino también para ancianos, de manera que cada jefa de hogar y cada jefe de hogar sepan que cuando salen a la calle a ganarse el sustento de sus familias, sus seres queridos están protegidos y bien cuidados.

Pero nuestra política social no deberá tan sólo preocuparse por el combate a la pobreza, deberá también responder al desafío de fortalecer a nuestra clase media, pilar de nuestra democracia e inspiradora del idearo de Liberación Nacional.

Para eso, deberemos seguir fortaleciendo las políticas sociales de acceso universal como la educación y la salud pública, y deberemos dar respuesta al problema de acceso a vivienda digna que aqueja a este sector de la población.

Vamos a utilizar todos los recursos y herramientas de que dispone el sector público para aumentar el empleo y la producción, abriendo campo y removiendo barreras para el sector privado, utilizando el gasto público cuando sea necesario, protegiendo a los trabajadores y cuidando sus derechos, pues nuestro sueño irrenunciable es una Costa Rica en que las oportunidades y el bienestar estén abiertos a todas y todos los costarricenses, sin importar su origen, su etnia, su género ni su condición social.

Fortaleceremos las bases de una economía que habrá de transitar en los próximos años sobre los dos principales factores que han hecho y deberán seguir haciendo competitiva a nuestra economía: el ambiente y su gente. Y qué mejor síntesis que impulsar un vigoroso proyecto para la generación de energías limpias que nos ayudará a alcanzar la meta de convertirnos en un país 100% dependiente de fuentes renovables y en el primer país neutral en las emisiones de gas carbono.

Pero para hacer todo esto, necesitamos ganar y ganar en grande. Y eso depende de todos ustedes. Por esto quiero terminar lanzándoles un reto que estoy segura de que ustedes van a aceptar y van a superar. A partir de hoy empieza el trabajo para que en febrero de 2010 Liberación Nacional se convierta en el primer partido en la historia de Costa Rica en ganar las elecciones con el voto de más de un millón de costarricenses y con al menos 30 diputados en la Asamblea Legislativa.

Este es nuestro desafío, esta es nuestra tarea, esta es la victoria que entre todos nosotros le vamos a dar a Liberación Nacional y a Costa Rica el primer domingo de febrero del 2010.

Porque, como lo he manifestado en otras ocasiones, esta campaña será un refugio en el que tendrán cabida todas y todos aquellos costarricenses, que estén convencidos de que la tarea fundamental es la de buscar el mayor bienestar para el mayor número.

Porque sé que tenemos las razones y las convicciones de nuestro lado para salir de aquí a convencer a toda la gente de que sí es posible construir, con firmeza, con honestidad, con responsabilidad y también con alegría, una Costa Rica solidaria, próspera y verde.

jul 07 2009

Discurso de Laura Chinchilla en aceptación de la candidatura

Laura Chinchilla_200

Amigos y amigas:

Hoy asistimos a la culminación de un nuevo proceso democrático dentro del Partido Liberación Nacional. Más de medio millón de costarricenses acudieron a las urnas para seleccionar a quien encabezará al Partido en la elección de febrero del 2010 y, seguramente, en la futura administración 2010-2014.

Cada uno de esos votos ofrece un testimonio que marcha en la dirección contraria de lo que alguna gente repite sin cesar y sin pensar: que nuestra democracia está en crisis, que el abstencionismo nos ha ganado la partida, que hay un insuperable desencanto con la política. No fue eso lo que vimos el 7 de junio. Vimos a una ciudadanía alegre, dispuesta a participar y a hacer escuchar su voz, lo que confirma que la vocación democrática del pueblo costarricense está intacta.

En ese medio millón de votos hay una prueba irrefutable de que Liberación Nacional no tiene más dueño que el pueblo costarricense. No es esta una agrupación donde las candidaturas presidenciales sean impuestas por nadie o donde la opinión de una vanguardia iluminada de dirigentes sustituya a la voluntad popular. Aquí las candidaturas presidenciales se ganan a pulso, en la calle, hablando con la gente, dándole la cara al pueblo. Para vencer en Liberación Nacional, hay que convencer.

Esa hermosa jornada es un logro colectivo de quienes apoyaron y votaron por Johnny Araya, por Fernando Berrocal o por Laura Chinchilla. Cada uno de esos votos ofrece un testimonio sobre la fortaleza de nuestra democracia y de Liberación Nacional.

También en ese medio millón de votos hay un reconocimiento a don Óscar Arias. Gracias a esta administración, Liberación Nacional ha vuelto a ser el sitio en el que convergen las esperanzas de nuestra gente.

Deseo hacer hoy un reconocimiento especial al Comité Ejecutivo del PLN y al Tribunal de Elecciones Internas. A fuerza de su dedicación y honorabilidad, los miembros éstos órganos nos han dado a los liberacionistas y a todos los costarricenses la más importante de las garantías: la certeza de que el proceso que hoy culmina refleja nítidamente la voluntad del electorado. La serenidad con que ha sido aceptado en el Partido este resultado es el mejor homenaje a la labor de todas y todos los funcionarios de este partido que organizaron y condujeron este proceso. Ustedes han demostrado ser dignos herederos de la mejor historia de un partido nacido para preservar la pureza del sufragio.

A partir de hoy, asumo la candidatura presidencial del Partido y también, como ustedes saben, la Presidencia de su Directorio Político. En ambas funciones tengo muy clara cuál es mi primera tarea: unir al Partido. Pero unirlo no simplemente en torno a una persona, sino en torno a un proyecto.

Quiero unir a Liberación Nacional en torno a una visión socialdemócrata del desarrollo.

Una visión que reconoce que, como sociedad, tenemos un compromiso con la creación de igualdad de oportunidades y que mira a la educación como el principal motor de la movilidad social, que busca asegurar a cada persona un nivel de vida compatible con su dignidad humana; que reconoce que es mucho lo que nos falta por hacer en la lucha contra la pobreza y en la reducción de las brechas sociales.

Una visión donde las oportunidades nunca están determinadas por el género, el origen social o el color de la piel de las personas.

Una visión que no rechace el papel central del mercado y del sector privado en nuestra vida económica pero que defienda vigorosamente la necesidad de contar con un estado fuerte, eficaz, bien financiado, capaz de regular al mercado y combatir las desigualdades sociales.

Una visión que entienda que el único desarrollo que tiene sentido es aquel que protege los equilibrios ecológicos y el derecho de nuestros hijos e hijas de disfrutar de un ambiente sano.

Una visión que comprenda que la seguridad es un derecho de la ciudadanía; que una sociedad democrática no tiene posibilidades de sobrevivir si no asume con responsabilidad la lucha contra la delincuencia, contra la impunidad y, en particular, contra el crimen organizado y el narcotráfico.

Una visión que entienda que la ética en la vida pública no es una pose ni una herramienta para descalificar, sino una actitud de vida, serenamente practicada a lo largo de muchos años.

Es una socialdemocracia que defiende el gradualismo, el diálogo y la participación como métodos fundamentales de acción política; que tiene muy claro el norte hacia donde queremos ir, que reivindica lo mejor de nuestro pasado, sin tenerle miedo alguno al futuro.

Ese el partido que me honro en liderar a partir de hoy, porque es el único capaz de darle oportunidades a nuestra juventud, porque es el único capaz de hacer posible la Costa Rica que soñamos.

En torno a esa visión convoco a todos los liberacionistas y a todas las personas de buena fe. Esta campaña será un refugio en el que tendrán cabida todas y todos aquellos que estén convencidos de que la tarea fundamental es la de buscar el mayor bienestar para el mayor número.

Con ese mensaje saldremos de nuevo a recorrer a Costa Rica. Lo haremos con respeto y con civilidad. Saldremos de aquí a convencer a toda la gente que sí es posible construir, con firmeza, con honestidad, con responsabilidad y también con alegría, una Costa Rica solidaria, próspera y verde.

Muchas gracias.

Balcon Verde
San José, 18 de junio de 2009

may 02 2009

Sigamos avanzando

Diputado Jorge Méndez Zamora.
Jefe de Fracción
Partido Liberación Nacional.

Muy buenos días.
Señor Presidente de la Asamblea Legislativa
Señores Jefes de Fracción
Compañeros y compañeras Diputadas

La Fracción del Partido Liberación Nacional desea saludar a todas y todos los trabajadores de la República, en este día en que conmemoramos la fiesta de San José Obrero y el Día del Trabajador. Felicitamos aquí a quienes con su esfuerzo diario enaltecen al país, contribuyen al desarrollo de la producción y luchan por la superación personal y familiar, a través del trabajo. En medio de una crisis mundial sin precedentes, nuestro país se ha destacado por caminar hacia adelante. Hoy, mientras muchas naciones muestran índices de deterioro social y económico, nosotros podemos asegurar un nuevo impulso, en la lucha sin fin contra la pobreza, la discriminación y la corrupción.

Al asumir la jefatura de fracción del Partido Liberación Nacional en esta cuarta legislatura, lo hago siguiendo el ejemplo de nuestro presidente, don Oscar Arias, de tender puentes; tender puentes para buscar sitios de encuentro en la agenda nacional con los partidos que representan a la oposición política y que fueron designados por un importante sector del pueblo costarricense para ser vigilantes de nuestra labor como gobierno.

No nos asusta rendir informes, defender nuestra obra, exaltar nuestra labor como Partido; tampoco asumir con respeto las críticas y las divergencias; no nos asusta, señoras y señores diputados, porque solo la mala fe, el egoísmo, el cinismo o la ceguera ideológica de algunos, podrían ignorar el esfuerzo realizado por este gobierno para evitar que la crisis golpeara con más fuerza a nuestro país.

En esta lucha no se puede dejar de reconocer el esfuerzo mancomunado de muchas de las fuerzas políticas aquí presentes. La aprobación de proyectos que mejoran el desarrollo productivo nacional, de programas de fuerte impacto social, los proyectos para rescatar la tranquilidad de la ciudadanía frente a la criminalidad organizada, los programas de inversión publica para generar mas empleo y riqueza nacional, y otros que se han aprobado en estos tres años no pueden ser logros de un solo partido. Estas, han sido conquistas de ese espíritu tolerante y constructivo que mueve a la mayoría de las personas aquí presentes. La Fracción del Partido Liberación Nacional lo agradece y reconoce, porque aunque nos separen muchas ideas y principios también nos unen el interés por los más necesitados y por el futuro de la Patria.

En pocas horas, nuestro Presidente rendirá ante esta Asamblea Legislativa el informe de la gestión de su gobierno durante el último año y su propuesta para el que inicia. Sin duda, marcara nuevos derroteros, retos y oportunidades para la Nación. Estoy seguro que será, como han sido todos sus mensajes: llenos de optimismo pero de serenidad, provocadores pero reflexivos. Marcará las opciones que tenemos como Nación y también los desafíos que tenemos como país y los que tendremos frente a los grandes cambios que vive la sociedad moderna.

LA CRISIS QUE NO OCULTAMOS

Hace pocos años fuimos a un proceso electoral con la verdad. Le planteamos al país, de cara a un escenario que se veía venir, el reto de la apertura a nuevos mercados y a un nuevo modelo económico y social que empezaba a vivir el mundo. Nuestro Presidente advirtió de los peligros que amenazaban a las democracias y sus economías. Nunca le mentimos a nadie y siempre resaltamos que el reto era grande y desafiante.

Señalamos que había que recuperar la lucha contra la corrupción, porque si la ciudadanía no confiaba en sus gobernantes, no podríamos tomar las medidas difíciles que se avecinaban para paliar una crisis que se veía venir.

En la lucha contra la corrupción, nuestro Presidente ha sido un abanderado firme, y cuando la duda ha se> ñalado a algún funcionario no le ha temblado la mano para actuar.

En el campo del modelo de desarrollo, desde la aparición del Centro para el Estudio de los Problemas Nacionales, germen de la nueva Costa Rica, los liberacionistas le apostamos a una sociedad integrada de oportunidades, una sociedad en donde coexistieran el mercado y el Estado, sin caer ni en el error de aquellos que impulsaban un Estado prepotente y dominante, ni en el que todavía impulsan otros, haciendo casi inexistente al Estado y privilegiando a los dueños del mercado.

Este equilibrio socialdemócrata, nos ha permitido enfrentar la crisis de mejor manera que otras naciones que han visto deteriorada su economía y su situación social en forma más profunda que la que hemos sufrido nosotros. Es mas, gracias al manejo acertado de nuestra política macroeconómica y de los mecanismos de dialogo social y laboral, hemos alcanzado en tres años una paz social que nos retrata de cuerpo entero.

En medio de la crisis hemos logrado disminuir los índices de pobreza; hemos logrado que no aumentan los de desempleo ni de las economías informales.

Con las limitaciones que implica ser un país pobre, hemos sobresalido en el desarrollo de nuevas tecnologías y nos aprestamos a empujar el carro del desarrollo con más ahínco y fortaleza.

Por eso, cuando los llamados lideres > “> progresistas> “> -congregados alrededor del G 20- hacen un llamado para tener un mercado fuerte pero con un Estado también fuerte, los costarricenses tenemos que recordarles con orgullo y con un poco de petulancia que ese es el modelo que ha impulsado don Oscar Arias y el Partido Liberación Nacional, y que ese es el camino por el que hemos avanzado en este Plenario a través de los proyectos impulsados por nuestra fracción legislativa.

LA LABOR DE GOBIERNO

La conducción y el liderazgo del Dr. Oscar Arias ha permitido que en los últimos tres años, nuestro país tenga una sana administración de las finanzas públicas; sana administración que orgullosamente nos ha permitido, con recursos propios, una mayor inversión pública en áreas sociales.

Este Gobierno Liberacionista ha demostrado que la mejor política social es una buena política económica. El ejemplo más importante de esta máxima lo tenemos con el presupuesto que esta Asamblea Legislativa aprobó en noviembre del año anterior, en el cual destinó un 45% a la inversión social, inversión que de nuevo está colocando al país en la senda del desarrollo social y pintando un rostro humano en las políticas económicas.

Esa decisión visionaria del Gobierno Liberacionista del Dr. Oscar Arias, sin duda nos pone en una posición ventajosa para enfrentar el período de crisis internacional que está viviendo el mundo, y nos permite garantizar la atención de los sectores más vulnerables de nuestra sociedad.

Por eso, orgullosamente hoy vemos en los medios de comunicación nacional anunciar, de forma cada vez más frecuente que se ha logrado reducir la deserción estudiantil, que ha bajado la repitencia en nuestros centros educativos, que se redujo la mortalidad infantil, que hemos logrado reducir los casos de dengue, que hemos avanzado en la consolidación de instrumentos para garantizarle a nuestros sectores productivos mayores oportunidades, que hemos triplicado la inversión en infraestructura, que se aumentaron las pensiones del régimen no contributivo, que se ha establecido una política crediticia que proteja a la clase media costarricense en momentos difíciles y que hemos logrado reposicionar nuestras ideas y planteamientos en el sistema internacional.

Estas buenas noticias constituyen la obra y la visión de un Partido Político como Liberación Nacional, que piensa en grande y que tiene un sólido compromiso con el proceso de desarrollo de Costa Rica.

Así ha quedado manifiesto en estos días, en que los costarricenses estamos recorriendo y cruzando con confianza y seguridad las aguas turbulentas que afectan la econom> ía y la salud; es en esa dirección en debemos seguir avanzando de forma firme para llegar a la otra orilla y para consolidar el camino del desarrollo, la igualdad de oportunidades y la fe en el futuro. El gobierno de la República sigue trabajando para paliar la crisis, para enfrentarla con éxito, pero no podemos descuidarnos porque esta crisis no se va a resolver mañana.

Estimadas compañeras y compañeros, la crisis no perdona ni permite tiempos de descanso. Es nuestra responsabilidad como el Primer Poder de la Republica, es nuestra obligación como las personas designadas para representar la democracia política del país, establecer las bases jurídicas para salir adelante frente a estos retos que genera la apertura y la crisis mundial.

Tenemos claro en Liberación Nacional que al avecinarse el proceso electoral, a muchas personas les tentará utilizar los espacios políticos para llevar agua a su propio molino y esto es comprensible. Pero, amigas y amigos no nos equivoquemos. Los ojos de la Nación están puestos en nuestras acciones diarias y esperan ver una actitud constructiva en estos momentos de incertidumbre. Nuestros conciudadanos esperan que busquemos los puntos de coincidencia y que no nos dejemos arrebatar por la lucha electoral. Esperan de todas y todos nosotros un comportamiento similar, y porque no, mejor del que hemos tenido en estos tres años en donde, a pesar de nuestras diferencias, nos hemos tolerado, aportando ideas y generando proyectos que pronto dejaran su huella en el desarrollo nacional.

Debemos seguir tomando las decisiones legislativas que permitan dar respuesta a las preocupaciones y demandas que los costarricenses aun requieren, para garantizarles, como ha sido hasta hoy, el compromiso de tener una Costa Rica integrada por las oportunidades.

EL COMPROMISO DE LIBERACIÓN NACIONAL

Liberación Nacional espera con optimismo la opinión ciudadana que se dará en febrero del 2010. Ese es el mejor método para medir nuestra obra. Vamos con una gran ilusión a ese momento, porque tenemos logros realizados en medio de esta crisis; logros que nos aseguran haber reiniciado el camino del desarrollo, desarrollo que por diferentes razones se vio truncado antes del inicio de este gobierno.

Responsablemente Liberación Nacional aspiró a ser Gobierno para construir. Al igual que lo hizo don Pepe, nuestro caudillo, en el siglo anterior, la gestión de este Gobierno ha logrado sentar sobre bases firmes los pilares de una Costa Rica renovada, una Costa Rica encaminada para llegar a ser el primer país desarrollado de América Latina.

Tenemos todavía una gran responsabilidad nacional. La Fracción del Partido Liberación Nacional durante este último año, ratifica sus compromisos con los y las costarricenses:

Un compromiso con el sector social.
Un compromiso con el sector productivo y particularmente el sector agrícola.
Un compromiso con la seguridad del país.
Un compromiso con la modernización de la institucionalidad costarricense.
Un compromiso con el ambiente y el desarrollo de fuentes de energía.
Un compromiso con la estabilidad laboral y con el desarrollo de nuevas oportunidades para las personas más jóvenes y las mujeres.

Es así como la Fracción del Partido Liberación Nacional, hoy quiere reafirmar su compromiso de seguir avanzando, de manera firme, en la construcción de un futuro mejor para los costarricenses.

NUESTRA FORMA DE HACER POLITICA

Inspirados en el trabajo realizado hasta ahora, este Jefe de la Fracción del Partido Liberación Nacional les dice a sus compañeros y compañeras de otras organizaciones políticas aquí representadas que ofrecemos las puertas del dialogo franco y transparente.

Nuestro compromiso es actuar de frente, multiplicando esfuerzos para seguir construyendo, pero también con firmeza y respeto.

Nuestra actitud seguirá siendo pro-activa, buscando los puntos de encuentro para poder hacer la obra legislativa para seguir avanzando; para sacar adelante la agenda que nos permita superar esta crisis y mas bien aprovecharla para sentar las bases de la Costa Rica del futuro.

Finalmente, señores diputados y diputadas: No puedo dejar de reconocer en este acto, el papel desempeñado por los anteriores jefes de fracción de mi Partido y de los que ustedes representan.

Tengo claro que empezamos el proceso electoral y que ahora encabezan las fracciones de oposición diputados que se caracterizan por ser los llamados de la línea dura, pero también los he conocido en estos tres años y reconozco en cada uno de ellos a personas de bien, personas inteligentes, que nunca van a poner primero los intereses partidarios a los nacionales y por eso espero su contribución a la agenda nacional.

El debate electoral se debe dar en otro escenario, escenario en donde será la ciudadanía costarricense la que bajo la bandera tricolor asista a las urnas electorales a definir el rumbo que quieren. Ahí, como ustedes quieran estaremos listos para la lucha electoral. Pero aquí en la Asamblea Legislativa, como hermanos que somos, continuemos la senda del desarrollo, la igualdad social, la solidaridad y el futuro promisorio; sigamos avanzando juntos hacia el bienestar de la familia costarricense.

Muchas gracias

may 08 2008

¡Oídnos trabajar!

Discurso pronunciado por el Licenciado Oscar Eduardo Núñez Calvo, Jefe de Fracción del Partido Liberación Nacional
1 de mayo de 2008

Señor Presidente, señoras y señores diputados, ciudadanas y ciudadanos de mi patria.

Sean mis primeras palabras para invocar la ayuda del Creador del Universo, para que con su infinita misericordia nos dé sabiduría para conducir los deberes de nuestro destino y nos permita tener la capacidad de concertar, por amor a nuestro país, entre todas las fracciones representadas en este Parlamento, para que juntos logremos tramitar de manera oportuna, aquellos proyectos que tiendan a mejorar el bienestar de los costarricenses, principalmente, de aquellos que menos tienen.

Hoy, 1º de mayo, Día del Trabajo y de San José Obrero, los liberacionistas saludamos a todas y todos los trabajadores costarricenses que marchan por la reivindicación de sus derechos, por el futuro de sus familias y el de la patria. Ellos constituyen la base de nuestra nacionalidad y el mejor ejemplo que bajo nuestro cielo viven siempre el trabajo y la paz.

Hoy, a dos años de haber asumido nuestras responsabilidades, debemos reconocer que el Gobierno de la República viene cumpliendo con lo que Liberación Nacional pregonó a lo largo y ancho de este país, durante la campaña electoral. Nunca más que ahora es cierto que nuestro país estuvo mejor, siempre que a Liberación Nacional le correspondió gobernar.

A don Óscar Arias le correspondió asumir el mando de un barco a la deriva, que amenazaba destruir lo que con tanto sacrificio habíamos logrado; sin embargo, el Presidente con su visión y liderazgo y la ayuda de la mayoría de los diputados que integran este Parlamento, ha fijado nuevos rumbos para que el país avance con determinación. Entre todos hemos devuelto la fe y la esperanza a las y los costarricenses.

Los logros de nuestro Gobierno

Volviendo a nuestras raíces socialdemócratas, hay que reconocer los esfuerzos que este Gobierno ha realizado a favor de los más pobres, en el campo de la educación, de la salud, de la erradicación de tugurios y la inversión social. Más de noventa mil estudiantes se han beneficiado con el Programa Avancemos; se ha disminuido en un diez punto seis por ciento el déficit habitacional de las familias en condición de tugurio y se ha disminuido la pobreza en tres punto cinco puntos porcentuales.

En veinticuatro meses, se han aumentado tres veces las pensiones del Régimen no Contributivo de la Caja Costarricense de Seguro Social, se han financiado más de nueve mil novecientos proyectos productivos de capacitación e inserción laboral, y se han destinado cerca de veintidós mil millones de colones para mejorar la infraestructura educativa del país.

Hoy podemos decir con orgullo, que se ha atendido a más de mil cuatrocientos niños y adolescentes en estado de mayor vulnerabilidad, que hemos impulsado la Banca de Desarrollo y la Universidad Técnica de Alajuela, se ha mejorado la recaudación tributaria y se han capacitado más de diecisiete mil maestros y profesores, se incorporaron mil trescientos veinticinco nuevos oficiales a la Fuerza Pública y se aumentó el número de policía turística. Le hemos devuelto la fe y la esperanza a las y los costarricenses.

No obstante, a todas luces, de fe y esperanza, también hay que reconocer que todavía nos encontramos en medio de una situación socio política difícil; en la que a veces, en la misma sociedad parecemos incapaces de reencontrarnos con una identidad común, y una visión de futuro compartida. Hay quienes incluso insisten en remar sin brújula, solo animados por sus populistas intereses electorales y económicos, en todo caso, egoístas y pasajeros.

Frente a estos grupos que se olvidan de lo que le sucede al resto de la colectividad, debemos unir esfuerzos para sacar adelante la tarea que nos propusimos, donde el norte sea el desarrollo y el bienestar de todos los habitantes de nuestra querida Costa Rica.

Con fe y esperanza en el futuro

Es en la Asamblea Legislativa donde debemos expresar la esencia de nuestra democracia; es en este foro donde debemos reunir lo mejor de nuestro pensamiento y de nuestra acción, con el claro objetivo de hacer de Costa Rica un país más justo, con mayores oportunidades. Es decir, más democrático, como lo soñaron nuestros antepasados. Eso nos llena de fe y de esperanza.

En Liberación Nacional nos proclamamos socialdemócratas y sin lugar a dudas lo somos. La herencia de trabajo, sacrificio y abnegación, legada por nuestra hermosa historia, es la mejor y la más potente luz que ilumina el azaroso camino que tenemos por delante. Todo nuestro accionar está inspirado en la búsqueda de la libertad, la igualdad, la justicia y la solidaridad social, como único medio para garantizar la dignidad de las personas y la paz social. Esta inspiración nos llena de fe y esperanza.

Un Estado descentralizado eficiente

En Liberación Nacional aspiramos a una sociedad con un Estado para todos, un Estado descentralizado, eficiente y democrático, que sirva de balance entre fuertes y débiles, entre los intereses particulares y el interés colectivo, entre la fortaleza regional, territorial y la nacional. Estamos convencidos de que el Estado costarricense y sus instituciones deben ser profundamente transformados y modernizados, ya que es inaceptable que los escasos recursos disponibles corran el riesgo de no asignase ni administrarse adecuadamente.

Debemos superar la discusión estéril sobre si el Estado debe ser más grande o más pequeño, para enfrentar el problema de fondo, que es el de transformar la institucionalidad vigente, eliminando su rigidez, su burocratismo y su tortuosa dirección, para construir un Estado eficiente y eficaz, con visión de conjunto y de largo plazo, capaz de tomar decisiones y de comprometer y coordinar a los distintos sectores del país, en las tareas de crecimiento económico y de desarrollo humano.

Asamblea Legislativa

La Reforma del Estado, en lo que concierne a esta Asamblea, debe comenzar por buscar una dinámica que suministre los mecanismos suficientes para una aprobación inteligente, ágil y oportuna de las reformas legales que el momento demanda. Por eso, se hace imprescindible reformar el Reglamento, de manera que sin dejar de discutir, de forma amplia y, sobre todo, participativa, podamos construir la legislación necesaria para poner a Costa Rica a la altura de los tiempos actuales, y, sobre todo, negociar una agenda que incluye y considere las prioridades de todos los partidos políticos aquí representados.

El Poder Judicial

El Poder Judicial, a pesar de sus avances, arrastra problemas estructurales que le impiden reducir la mora judicial y consolidar un sistema de administración de justicia y un sistema penitenciario que se ajusten a las necesidades del país en materia de seguridad pública y seguridad ciudadana. Tenemos que abrir un frente común para combatir la grave crisis que representa el trasiego, la venta y el consumo de drogas. La drogadicción induce, en la mayoría de los casos, a cometer actos delictivos con el único fin de obtener dinero necesario para adquirir esas nefasta mercancías. Diariamente observamos a lo largo y ancho del país, como muchas familias caen en las garras de estas problemáticas situaciones.

La Sala Constitucional

Otro temas que nos debe preocupar es la jurisdicción constitucional. Nuestra Sala IV, en auxilio de las inquietudes de las y los costarricenses, se ha saturado de trabajo por los miles y miles de casos que tienen que resolver cada año. Por ello, en los próximos días propondremos al Directorio legislativo la realización de diversos foros, con el fin de analizar todas las propuestas de reformas que se encuentran en la corriente legislativa, y valorar todas aquellas que nos ayuden a reformar el sistema de la justicia constitucional.

Una gran tarea por realizar

Debemos reconocer que, a pesar de que este Parlamento ha hecho esfuerzos enormes por avanzar en resolver los problemas del país, aún tenemos una gran tarea que realizar.

Aquí están los proyectos para satisfacer las necesidades de las y los costarricenses, de manera inteligente y consensuada podemos, de cara al desarrollo, aprobar muchos proyectos de ley que nos permitan diseñar el modelo de Estado que el país requiere. Entre todas y todos, aquí he reunido las suficientes capacidades para conducir Costa Rica, podemos generar un destino común.

Pienso, como decía don Pepe, que los pueblos que ahora se desarrollan, debieran orientarse hacia un disfrute más sabio de la abundancia. Menos anuncios comerciales y más difusión de cultura. Más impuestos al desperdicio. Más elogio a la sencillez. Más culto a la austeridad. Más repudio al consumo conspicuo. Más educación de carácter en la escuela, en el hogar, en los sindicatos, en las cámaras patronales y en todas partes.

Propulsores del cambio

Liberación Nacional históricamente ha sido un propulsor del cambio, por eso apoyamos el Tratado de libre comercio que nos ubica en ruta con los tiempos actuales; sin embargo, lo que dividió a la familia costarricense entre dos monosílabos, debe quedar atrás, en nuestro avance debemos comenzar pronto con el análisis de los temas de la agenda social donde pongamos a prueba nuestro compromiso con las y los costarricenses. Nos debemos a los más justos intereses de la patria y debemos sacar la tarea comenzando por aquello en lo que todos estamos de acuerdo. Todavía tenemos una tarea pendiente con algunos proyectos de la agenda de implementación que tenemos que sacar y también implementar la legislación presentada por las bancadas aquí representadas.

Ofrecemos nuestro trabajo incansable, inspirados en el ideario liberacionista, como ha sido costumbre a través de nuestra historia política, para que entre todas y todos podamos negociar una agenda viable, en la que estén representados los diferentes intereses de la sociedad costarricense.

Agenda propuesta

Ante todas y todos ustedes, señoras y señores diputados, confirmo que la labor de nuestra Fracción, será la de procurar una discusión amplia de los proyectos de la agenda nacional que requerimos para hacer de Costa Rica la nación desarrollada que queremos para su bicentenario.

En primer lugar, será propicio que aprobemos todas las iniciativas que tienden a devolverle a las y los costarricenses la seguridad de sus vidas y sus pertenencias: las reformas penales, las reformas a la Ley de tránsito y las leyes migratorias.

En segundo lugar, el país necesita tener la posibilidad de construir más infraestructura, con ello propiciaremos un crecimiento más rápido de nuestra economía. Aumentamos directamente el producto, el empleo y los ingresos de grupos importantes de niveles medios y bajos, los cuales nos obligan a avanzar en la aprobación conjunta, sin lugar a dudas, de la Ley de concesión de obra pública.

En tercer lugar, porque aspiramos a que la Costa Rica del futuro pueda competir en el mundo globalizado por algo más que el precio de su mano de obra, el Gobierno está invirtiendo más recursos en la educación pública, para aumentar su calidad. Pero debemos aprobar, también, las reformas que garanticen un presupuesto más elevado para la educación nacional, pasando del seis al ocho por ciento del producto interno bruto.

En cuarto lugar, debemos procurar una transformación del sistema tributario, que haga contribuir más a quien más tiene, un esfuerzo riguroso para combatir la evasión y una reforma profunda de la organización y el marco legal de este sistema. Ello le proporcionará al país recursos sanos y frescos para solventar el gasto de las obras públicas, salud, educación en otros campos. También debemos propiciar la capitalización del Banco Central para ajustar la economía nacional a la era de la globalización.

En quinto lugar, es urgente establecer un acuerdo que comprometa a todas las fracciones para promulgar proyectos relacionados con la producción. Debemos integrar todas las iniciativas tendientes a combatir la pobreza, como la creación del Ministerio de la Producción, la titulación de precarios y la creación del Ministerio de Desarrollo Social.

En sexto lugar, los liberacionistas propiciaremos la reforma del Estado, con el traslado gradual de competencias a las municipalidades, con la introducción de las elecciones de medio período de regidores, alcaldes y síndicos, y con derecho a deuda política; con la transformación del IFAM en un órgano más activo y dinámico, que incorpore entre su junta directiva a miembros de los gobiernos locales, con el fortalecimiento de los concejos de distrito y la organización comunal donde será propicio analizar, también, la posibilidad de trasladar un cuatro por ciento del Presupuesto Nacional a los entes locales.

Propiciaremos la descentralización, y ese es un propósito de esta Fracción que fue fielmente valorado en el Plan Nacional de Desarrollo, pero además de eso, por supuesto en el programa nacional que ofrecimos al electorado costarricense.

En sétimo lugar, los liberacionistas hemos mostrado nuestras preocupaciones por el problema ambiental. Durante los últimos veinticinco años, las políticas gubernamentales se han orientado primordialmente a consolidar los esfuerzos de uso, protección y conservación de los recursos naturales, con una fuerte inversión en un sistema de áreas protegidas y en poner en práctica una exitosa política de generación eléctrica a partir de fuentes renovables.

Pero, para ser congruentes con los esfuerzos de los gobiernos liberacionistas anteriores, en materia tan especial con los proyectos de estimadas y estimados compañeros de Fracción, y con el Plan de Paz con la Naturaleza que ha presentado el Gobierno de la República, redoblaremos los esfuerzos para apoyar todas aquellas iniciativas que tiendan a lograr la calidad ambiental en todas sus expresiones, particularmente desde el desarrollo urbano, de recursos hídricos, reforestación, recolección de desechos sólidos, protección del clima y conservación de recursos marinos.

Finalmente, señoras y señores diputados, en este momento histórico, unámonos con sentido patriótico para que los pueblos y los hombres, las mujeres y los jóvenes vuelvan a recuperar su fe en las instituciones democráticas como la Asamblea Legislativa y vuelvan a recuperar su esperanza en los hombres y las mujeres que los representamos.

Los liberacionistas visualizamos el futuro con optimismo. Creemos que este Parlamento tiene los recursos políticos, profesionales y técnicos y la fuerza y convicción para enfrentar creativamente los grandes problemas nacionales con soluciones costarricenses.

Por ello, para finalizar mi intervención, evoco en este momento al más sublime poeta costarricense, Jorge Debravo, y repito con él:

Oídnos trabajar.
Vamos a crear el mundo.
Con pasos y con ojos vamos a crear el mundo.
Con lo mejor de todas las edades
vamos a crear el mundo.
Asidos a esta nueva manera de mirar
vamos a crear el mundo.
Con los huesos de todos nuestros padres
vamos a crear el mundo.
Ladrillo por ladrillo,
hombre por hombre
vamos a crear,
de nuevo,
el mundo

abr 07 2008

Ley del Sistema de Banca para el Desarrollo

Mayi Antillón Guerrero
Diputada

Manifestábamos los liberacionistas en nuestro último Congreso Nacional, que uno de nuestros anhelos es contar con una verdadera banca de desarrollo, que le permita al productor costarricense mejorar su productividad no solo mediante el acceso a oportunidades de financiamiento sino también con la oportunidad real de contar con apoyos de servicios no financieros que fortalezcan su competitividad en el mercado nacional e internacional.

Este anhelo hoy será una realidad gracias a un trabajo sistemático que desde mayo del 2006 iniciamos diputados y diputadas de diferentes fracciones políticas.

Es el proyecto número 25 que se ha tramitado en esta Asamblea Legislativa, pero a diferencia de los otros expedientes, constituye esta iniciativa de ley, la expresión de un ejercicio democrático, la responsabilidad y solidez de un planteamiento técnico y el compromiso de una generación política que le ha dado viabilidad a lo que a partir de hoy será la Ley del Sistema de Banca para el desarrollo.

Esta viabilidad es producto de un trabajo integral que iniciamos en la Comisión de Asuntos Económicos desde donde el Diputado Sánchez Sibaja y esta diputada asumieron el compromiso de que este esfuerzo por consolidar un nuevo instrumento para ayudar al crecimiento de los pequeños y medianos productores se hiciera realidad.

A esto se unió los importantes aportes que los diputados del Partido Acción Ciudadana realizaron para fortalecer la capacidad financiera del Sistema de Banca para el desarrollo, especialmente debemos reconocer sus aportes en el tema del Peaje, un instrumento financiero que después de 10 años de funcionamiento no tuvo el impacto esperado y que requería sin duda alguna una reformulación para involucrar a la banca privada a participar en los procesos de desarrollo nacional.

El Movimiento Libertario sin lugar a dudas fortaleció la discusión en el análisis del funcionamiento institucional, y en la identificación real del impacto que tenían instituciones como CONAPE.

Pero igualmente debemos reconocer que esta iniciativa contó con importantes insumos desde el Poder Ejecutivo que permitieron ir moldeando la estructura fundamental del Sistema de banca para el desarrollo. Aquí debemos reconocer el aporte del Ing. Alfredo Volio quien desde el Ministerio de la Producción fue pieza fundamental en la definición conceptual de lo que hoy aquí conocemos.

Y es que no podía ser de otro modo. Así como desde nuestro Congreso Nacional manifestamos nuestro interés de que cómo socialdemócratas recuperáramos instrumentos de desarrollo en el ámbito financiero, también en nuestros compromisos de campaña expresamos que el país debía tomar decisiones para que a la par de una banca comercial y de inversión, instrumentalizáramos una banca de desarrollo, por ello manifestábamos que:

“A través de la estructura de la banca estatal, se desarrollarán mecanismos que permitan el acceso al crédito a personas y proyectos que, a pesar de su viabilidad económica, no son hoy sujeto de crédito. No se trata de brindar subsidios a los tomadores de crédito, pero sí de modernizar los criterios que se utilizan para calificar riesgo, definir garantías y medir capacidad de pago.

Es particularmente importante lograr movilizar fondos que se encuentran distribuidos en instituciones o fideicomisos de desarrollo, supuestamente destinados a fines propios de la banca de desarrollo, pero a los cuales no tienen posibilidades de acceso real muchos de sus supuestos beneficiarios.

En concordancia con esta intención, el “peaje” que tiene que dar la banca privada a los bancos estatales por las cuentas corrientes, deberá ser canalizado en mejor forma. Es preciso que esos fondos no se conciban como un encaje más, sino que se utilicen para canalizar recursos de menor costo a las actividades que requieren de un financiamiento más acorde con sus posibilidades. Eso permitiría activar mejor sectores de la economía con gran rentabilidad social.

A la par de la gestión crediticia propiamente dicha, la Banca para el Desarrollo deberá desarrollar actividades de servicios de desarrollo empresarial y actividades de garantía de proyectos. Estos esquemas de garantía de proyectos podrán ser utilizados por los empresarios para gestionar sus créditos en todo el sistema bancario nacional.”

Se desprende de ese planteamiento del Programa de Gobierno del Partido Liberación Nacional, varios principios que quedan plasmados en esta ley que discutimos:

1) la creación de un sistema de banca para el desarrollo y no de una entidad financiera especializada en este tema;
2) la creación de un mecanismo que haga sujetos de crédito a personas o empresas, que cuenten con un proyecto que sea viable, factible y sostenible;
3) la integración de una serie de fondos y fideicomisos con que cuenta el Estado costarricense y que al día de hoy no cumplen en todas sus dimensiones los propósitos para los que fueron creados.
4) el impulso a procesos de acompañamiento mediante la incorporación de actividades de servicios de desarrollo empresarial o no financieros como les hemos denominado en la iniciativa en discusión.

Con estos principios abordamos el reto de transformar el papel de sectores productivos que requieren mejores condiciones para crecer y desarrollar sus ideas productivas.

Reconocemos en ellos no solo la necesidad de acceder a recursos financieros sino también la oportunidad que les representa contar con una orientación clara que les permita convertirse en verdaderos empresarios agrícolas, industriales o de servicios, entendiendo que la oportunidad del acceso al crédito y el acompañamiento en servicios no financieros representan un instrumento real para la movilidad social.

La Ley del Sistema de Banca para el desarrollo es por lo tanto una oportunidad para que nuestros sectores productivos puedan recobrar la ilusión y la esperanza de fortalecer sus proyectos e ideas.

Aspiramos que con esta ley lo que hoy tenemos como realidad de que el rechazo de 1 de cada 4 proyectos presentados por productores nacionales para obtener un crédito en las entidades financieras, sea parte de una historia superada.

Que ese agrupamiento que hemos logrado plantear a partir de fideicomisos existentes, mediante la creación de un solo fideicomiso, conocido como el Fideicomiso Nacional para el Desarrollo (FINADE), el cual se adjudicaría mediante licitación pública entre los bancos públicos, se convierta en la oportunidad para que nuestros agricultores y pequeños y medianos empresarios puedan encontrar mayores facilidades para acceder a recursos financieros que les ayuden al desarrollo de sus actividades económicas.

Será el FINADE un instrumento que inicie con una cantidad de aproximadamente 50.000 millones de colones, desde el cual el Consejo Rector, un órgano integrado por 2 representantes del Poder Ejecutivo, 1 representante del sector industrial y servicios; 1 representante del sector agrícola y 1 representante de los bancos públicos, puedan establecer la distribución pertinente para la constitución de tres fondos:

1) Un Fondo de Financiamiento para los sujetos físicos y jurídicos que presenten proyectos productivos viables y factibles de acuerdo con lo establecido en la ley.
2) Un fondo para financiar servicios no financieros y de desarrollo empresarial que requieran los sujetos definidos en la ley, tales como: capacitación, asistencia técnica, desarrollo, innovación y transferencia tecnológica, conocimiento, investigación, desarrollo de potencial humano, entre otros, estrictamente necesarios para garantizar el éxito del proyecto.
3) Un tercer fondo orientado a cubrir avales y garantías, con ello se convierte éste en un pilar del Sistema de Banca para el Desarrollo, permitiendo que sujetos que hoy no pueden acceder al crédito por falta de condiciones que garanticen su operación crediticia, puedan hacerlo y con ello financiar sus actividades productivas, pero además, se establece el mandato a las entidades financieras para que quienes cuenten con un aval o garantía del FINADE reciban una adecuación en los programas de crédito que accedan, beneficiando con ello a los productores nacionales en el acceso a créditos diferenciados en la banca comercial.

Será decisión del Consejo Rector la posibilidad de crear o promover distintos modelos de capital semilla y capital de riesgo, posibilitando así el nacimiento en unos casos o potenciando el crecimiento, en otros, de empresas en los distintos sectores productivos, que fortalecidas en el capital y no con base a endeudamiento, permitan promover cambios en la estructura del sector productivo nacional, hacia uno más moderno y eficiente, capaz de competir sostenidamente en los distintos mercados y contribuyendo al mismo tiempo con la generación de más y mejores empleos.

La sostenibilidad del FINADE va a estar en función de la tasa de interés activa, la cual debe cubrir al menos la inflación, el costo administrativo y un porcentaje de riesgo para posibles pérdidas y para capitalización del fondo, esto dependiendo del grado de recuperabilidad de la cartera, y de la política que se defina para la capitalización del fondo.

Será fundamental que en el funcionamiento del FINADE, quienes lo administren garanticen que la recuperabilidad de los recursos sean al menos de un 95%, razón por la cual el componente de servicios no financieros no constituye un elemento accesorio del Sistema de Banca para el Desarrollo sino un elemento fundamental para el seguimiento que se le de a los proyectos, que permitan mejorar la capacidad empresarial de los beneficiarios y con ello la sostenibilidad financiera del FINADE.

Además de estos 50.000 millones que se ponen a disposición de los productores nacionales mediante el FINADE, la Ley establece que tanto la banca pública como la privada deben tener una participación más activa en el desarrollo productivo de nuestro país. Por ello, se crean dos fondos adicionales destinados a beneficiar a los agricultores y a las PYMES costarricenses, para garantizarles los recurso suficientes en condiciones adecuadas para financiar sus proyectos.

Un primer fondo lo constituye el denominado Fondo de Financiamiento para el desarrollo, el cual estará constituido por el 5% de las utilidades de cada uno de los bancos públicos, quienes administrarán cada uno su propio fondo y lo pondrán a disposición de los sujetos beneficiarios mediante todas sus agencias y sucursales, permitiendo con ello garantizar una mayor cobertura de los beneficios del Sistema de Banca para el desarrollo en todas las regiones del país y no solamente en el área metropolitana.

Es importante destacar que el agricultor o el pequeño y mediano productor costarricense accederá a estos recursos en condiciones más favorables que las puede encontrar en los créditos que hoy brinda la banca comercial, por cual la ley establece que el debe emitirse una normativa especial para la administración de estos recursos.

Otro de los fondos creados es el fondo de crédito para el desarrollo, el cual se constituye con los recursos del peaje generando que estos recursos realmente se destinen al servicio del desarrollo nacional y se cumpla con el espíritu de los legisladores que plantearon las reformas al artículo 59 de la Ley del Sistema Bancario Nacional.

La articulación del FINADE, de los Fondos de Financiamiento para el Desarrollo y de los Fondos de Crédito para el Desarrollo, nos brinda la posibilidad de decir hoy que con recursos disponibles, con decisión y voluntad política, es posible crear y poner en ejecución instrumentos financieros que se oriente directamente a mejorar las condiciones que nuestros pequeños y medianos productores requieren, para generar oportunidades que despierten la esperanza de que SI es posible avanzar y crecer en un país como el nuestro.

Por eso, además de los instrumentos financieros y en la visión sistémica que se promueve mediante esta ley, concebimos una participación articulada y estructura de instituciones, organizaciones y usuarios que permitan un mejor funcionamiento del mismo.

En este concepto será fundamental el rol que desempeñe el Consejo Rector como coordinador y ente encargado de la definición de las políticas y directrices que oriente el Sistema; el Consejo Asesor Mixto integrado por usuarios del sistema que tendrán como función permanente el análisis y el planteamiento de recomendaciones para garantizar el mejor funcionamiento del sistema de banca para el Desarrollo; la Comisión Técnica Interinstitucional que integrará el Consejo Rector con la participación de representantes técnicos de diferentes instituciones para generar las acciones de coordinación necesarias que permitan llevar a cabo las directrices y políticas dictadas por el Consejo Rector en materia de servicios no financieros y desarrollo empresarial; y finalmente el fiduciario o administrador del FINADE quien será el garante del manejo financiero de los recursos del Sistema.

El haber logrado concluir el trámite de esta iniciativa de ley, representa la visión y el compromiso por permitir instrumentalizar de mejor forma los recursos financieros para nuestro sector productivo.

El fomento de la asociatividad de las micro, pequeñas y medianas unidades productivas como mecanismo no sólo para mejorar la competitividad sino para promover un sector productivo con mayor cohesión social, la capacidad de involucrar y establecer mecanismos de coordinación para que diferentes instituciones y organizaciones del estado puedan establecer una mejor implementación de políticas públicas, la definición de mecanismos e instrumentos que permitan un mayor desarrollo de pequeños y medianos empresarios agrícolas, industriales y de servicios, serán condiciones fundamentales para generar mayores oportunidades de creación de riqueza, de generación de empleo y de una mejor distribución de la riqueza en nuestra sociedad.

Por ello, que satisfacción y que orgullo ser parte de una Asamblea Legislativa que hoy demuestra su compromiso con el sector productivo costarricense.

Que orgullo, que hoy después de 25 proyectos de ley podamos darle una respuesta al pequeño y mediano productor agropecuario, al industrial, al comerciante, a los jóvenes y las mujeres emprendedoras, a todos aquellos que teniendo un proyecto para impulsar el desarrollo se han visto limitados por las condiciones actuales a poder emprenderlo.

A partir de hoy encontrarán en el sistema financiero un instrumento real para financiar sus actividades productivas, para generar con mayor entusiasmo y con mayor ilusión un aporte al crecimiento de esta Costa Rica que ha demostrado ser capaz de crecer, de innovar y de competir.

Demos con ilusión y esperanza este voto afirmativo a una de las leyes más importantes que posiblemente habremos de estar aprobando en esta Asamblea Legislativa. Aprobemos con satisfacción la Ley del Sistema de Banca para el desarrollo.

Muchas Gracias.

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