Jul 07 2009

Discurso de Laura Chinchilla en aceptación de la candidatura

Laura Chinchilla_200

Amigos y amigas:

Hoy asistimos a la culminación de un nuevo proceso democrático dentro del Partido Liberación Nacional. Más de medio millón de costarricenses acudieron a las urnas para seleccionar a quien encabezará al Partido en la elección de febrero del 2010 y, seguramente, en la futura administración 2010-2014.

Cada uno de esos votos ofrece un testimonio que marcha en la dirección contraria de lo que alguna gente repite sin cesar y sin pensar: que nuestra democracia está en crisis, que el abstencionismo nos ha ganado la partida, que hay un insuperable desencanto con la política. No fue eso lo que vimos el 7 de junio. Vimos a una ciudadanía alegre, dispuesta a participar y a hacer escuchar su voz, lo que confirma que la vocación democrática del pueblo costarricense está intacta.

En ese medio millón de votos hay una prueba irrefutable de que Liberación Nacional no tiene más dueño que el pueblo costarricense. No es esta una agrupación donde las candidaturas presidenciales sean impuestas por nadie o donde la opinión de una vanguardia iluminada de dirigentes sustituya a la voluntad popular. Aquí las candidaturas presidenciales se ganan a pulso, en la calle, hablando con la gente, dándole la cara al pueblo. Para vencer en Liberación Nacional, hay que convencer.

Esa hermosa jornada es un logro colectivo de quienes apoyaron y votaron por Johnny Araya, por Fernando Berrocal o por Laura Chinchilla. Cada uno de esos votos ofrece un testimonio sobre la fortaleza de nuestra democracia y de Liberación Nacional.

También en ese medio millón de votos hay un reconocimiento a don Óscar Arias. Gracias a esta administración, Liberación Nacional ha vuelto a ser el sitio en el que convergen las esperanzas de nuestra gente.

Deseo hacer hoy un reconocimiento especial al Comité Ejecutivo del PLN y al Tribunal de Elecciones Internas. A fuerza de su dedicación y honorabilidad, los miembros éstos órganos nos han dado a los liberacionistas y a todos los costarricenses la más importante de las garantías: la certeza de que el proceso que hoy culmina refleja nítidamente la voluntad del electorado. La serenidad con que ha sido aceptado en el Partido este resultado es el mejor homenaje a la labor de todas y todos los funcionarios de este partido que organizaron y condujeron este proceso. Ustedes han demostrado ser dignos herederos de la mejor historia de un partido nacido para preservar la pureza del sufragio.

A partir de hoy, asumo la candidatura presidencial del Partido y también, como ustedes saben, la Presidencia de su Directorio Político. En ambas funciones tengo muy clara cuál es mi primera tarea: unir al Partido. Pero unirlo no simplemente en torno a una persona, sino en torno a un proyecto.

Quiero unir a Liberación Nacional en torno a una visión socialdemócrata del desarrollo.

Una visión que reconoce que, como sociedad, tenemos un compromiso con la creación de igualdad de oportunidades y que mira a la educación como el principal motor de la movilidad social, que busca asegurar a cada persona un nivel de vida compatible con su dignidad humana; que reconoce que es mucho lo que nos falta por hacer en la lucha contra la pobreza y en la reducción de las brechas sociales.

Una visión donde las oportunidades nunca están determinadas por el género, el origen social o el color de la piel de las personas.

Una visión que no rechace el papel central del mercado y del sector privado en nuestra vida económica pero que defienda vigorosamente la necesidad de contar con un estado fuerte, eficaz, bien financiado, capaz de regular al mercado y combatir las desigualdades sociales.

Una visión que entienda que el único desarrollo que tiene sentido es aquel que protege los equilibrios ecológicos y el derecho de nuestros hijos e hijas de disfrutar de un ambiente sano.

Una visión que comprenda que la seguridad es un derecho de la ciudadanía; que una sociedad democrática no tiene posibilidades de sobrevivir si no asume con responsabilidad la lucha contra la delincuencia, contra la impunidad y, en particular, contra el crimen organizado y el narcotráfico.

Una visión que entienda que la ética en la vida pública no es una pose ni una herramienta para descalificar, sino una actitud de vida, serenamente practicada a lo largo de muchos años.

Es una socialdemocracia que defiende el gradualismo, el diálogo y la participación como métodos fundamentales de acción política; que tiene muy claro el norte hacia donde queremos ir, que reivindica lo mejor de nuestro pasado, sin tenerle miedo alguno al futuro.

Ese el partido que me honro en liderar a partir de hoy, porque es el único capaz de darle oportunidades a nuestra juventud, porque es el único capaz de hacer posible la Costa Rica que soñamos.

En torno a esa visión convoco a todos los liberacionistas y a todas las personas de buena fe. Esta campaña será un refugio en el que tendrán cabida todas y todos aquellos que estén convencidos de que la tarea fundamental es la de buscar el mayor bienestar para el mayor número.

Con ese mensaje saldremos de nuevo a recorrer a Costa Rica. Lo haremos con respeto y con civilidad. Saldremos de aquí a convencer a toda la gente que sí es posible construir, con firmeza, con honestidad, con responsabilidad y también con alegría, una Costa Rica solidaria, próspera y verde.

Muchas gracias.

Balcon Verde
San José, 18 de junio de 2009

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