Nov 30 2008

El futuro y la historia del Movimiento de Liberación Nacional

Rene Castro Salazar

Aprovecho este artículo para plantearlas una hipótesis y varias sugerencias:

Sale un artículo sobre la proscripción del ejercito, en La Nación del domingo 30 de noviembre, lo publica la prestigiosa  historiadora doña Clotilde Obregón, está muy bien escrito y documentado como ella acostumbra.

Sin embargo, en mi opinión es menos rico y hasta “pichicato”en el análisis político de las consecuencias posteriores del acto de abolir el ejército y en particular de la figura de don Pepe.  El mencionado artículo de doña Clotilde, me permite ilustrar un fenómeno recurrente: las versiones de los hechos del 1948 interpretados por gente PAC y  adversarios históricos como Rodolfo Cerdas se pueden  clasificar entre “light “ y furiosamente anti-figuerista .

Ante esa alianza tácita, propongo:

1-No permitir que esta ni ninguna otra alianza desconozca el liderazgo y visión de don Pepe Figueres: Por ejemplo el artículo de doña Clotilde minimiza la contribución de don Pepe en la abolición del ejército y casi omite su rol para que la solución pacífica de los conflictos sea hoy consustancial y  parte del DNA de la ciudadanía tica.

Por ejemplo. Mi padre siguió a don Pepe en marzo de 1948,  nuevamente se alistó y cumplió 19 años en el frente enfrentando la invasión caldero somocista de diciembre del mismo año. Por tercera vez en 1955,  ya graduado de ingeniero, se enlistó para atajar el último intento formal de invasión apoyada por Somoza. Fueron las acciones de miles de voluntarios las que consolidaron el derecho de vivir en paz y quienes nos permitieron utilizar la plata en educación y salud.

2- Es necesario para las futuras generaciones oir nuestra versión, especialmente de quienes vivieron la época. A manera de ejemplo de los efectos de una distorsión afectando la percepción de las generaciones jóvenes,  les cuento como se examina en los textos de secundaria el rol de don Pepe y Carazo. Mientras apenas es posible encontrar un párrafo respecto a don Pepe (simplemente lo ignoran, y ese texto aún se utiliza hoy). Se cantan loas a Rodrigo Carazo y palabras más o menos dice así ”fue un presidente estadista, único que se atrevió a enfrentar al Fondo Monetario y se negó a pagar la deuda como correspondía a un buen nacionalista”.

Insto a los liberacionistas a rescribir en los periódicos lo atestiguado ayer, a publicar libros, a dejar constancia en los “blogs” y otros nuevos medios de comunicación, de la historia de la gesta del Movimiento de Liberación Nacional. Les insto a contribuir a que el futuro incluya nuestras versiones, nuestra visión de los hechos que ayer definieron la Costa Rica de hoy, de otra manera perderemos los corazones de los jóvenes, que quedarían  enredados en una sola versión: la de la alianza tácita de los viejos adversarios con cualquiera que nos combata.

2 Comentarios

  • Por Jorge Alfredo Robles Arias, Noviembre 30, 2008 @ 7:19 pm

    Tiene toda la razón. A menudo se ha pretendido veladamente (y a veces, no muy veladamente) bajar el nivel de la importancia histórica y cívica de la decisión de don Pepe para eliminar el ejército. Por parte de los mariachis, la actitud se explica. La pequeñez de espíritu se impone. De parte de otros… ¿Quién sabe?

    Independientemente ya de los añejos complejos políticos, es necesario ver y entender la profunda significación histórica de la abolición del ejército y la entrega del cuartel Bellavista al Museo Nacional.

    Ahí, la historia de nuestro país dió un giro de 180 grados. No se trató simplemente de desmovilizar un grupo de gentes armadas. No… se eliminó el ejército como institución. Hace sesenta años se declaró que Costa Rica podía vivir y desarrollarse libre y democráticamente sin fuerzas armadas. Algo inconcebible, ¡aun en nuestros días! Más inconcebible aun que fuera el jefe de una revolución triunfante quien tomara aquella decisiòn trascendental.

    Les comento que escribí un pequeño artículo sobre el tema para distribuir en estas fechas entre las Embajadas de América Latina y el Caribe. Para ilustrarlo mejor, bajè el “site” del Museo y del Cuartel Bellavista. La idea era anexar fotografías y, desde luego, algunos trozos relevantes de la historia. Pero sufrí una desilusión.- Aparte de unas referencias históricas, si bien interesantes, el tema fundamental de la abolición del ejército como decisión trascendental de don Pepe y su proyección histórica y cívica es tratado, como bien dice el artículo, en forma light y de pasadita.

    Lo cierto es que Costa Rica se desarmó unilateralmente y confió su seguridad y su destino al derecho y a los organismos internacionales. Cuando el país fue invadido por el benemérito de la Patria, 1948/1949 y 1955, cierto que la Patria llamó a sus voluntarios a las armas, pero confió al mismo tiempo en la recièn nacida OEA para detener el atropello y poner al sátrapa Somoza en su sitio.

    En el “site” se dice que ya el ejército estaba en decadencia desde tiempos del dictador Tinoco (1917), lo que se acentuò, se agrega, con la derrota de Costa Rica en la guerra de 1921 contra Panamà (¿?) para terminar con esta perla, “de modo que la seguridad del país quedò a cargo de los Estados Unidos” (¿?¡!).

    ¡Creo que se debe intervenir para corregir este disparate!

  • Por Johnny Soto Zúñiga, Diciembre 2, 2008 @ 12:26 am

    Definitivamente el artículo de la señora Clotilde Obregón está fuera de la realidad vivida en los años 40s. Gracias a Dios, todavía tengo vivo a mi padre Antonio Soto Vargas, excombatiente del 48 y 55, en las columnas que comandó el Coronel Domingo García, y definitivamente la historia es diferente a como la quiere contar esta señora. Si bien, el Señor Edgar Cardona era el Ministro de Seguridad de entonces, no es una ocurrencia única de este señor la abolición del Ejército, sino era una situación que querían muchos costarricenses y excombatientes y eso lo supo interpretar históricamente el caudillo don Pepe Figueres, que es el que finalmente sanciona la ley y le dá el mazazo a la torreta del Cuartel Bellavista, eso es lo que importa y vale jurídica e históricamente, lo demás es “paja”, el querer demeritar la acción. Para la historia lo que vale en las épocas, los momentos el devenir futuro es el gobernante que firma y sanciona la ley, lo demás son “cuentos chinos”. Fraternalmente, Lic.Johnny Soto Zúñiga, candidato Presidente Nacional Movimiento de los Trabajadores PLN.

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