nov 12 2008

Sinceramente mis amigos, Viva el sindicalismo.

Carlos Roberto Martinez Ulloa
caromartinezu@gmail.com

Cuando el solidarismo fue propuesto por Alberto Martén la intención original de ello era el ahorro social y la capitalización universal, conforme lo expresa don José Figueres Ferrer en sus escritos página 191 en adelante Editorial Eloy Morúa, Publicación Electrónica, que se puede acceder desde la página del Partido Liberacion Nacional.

Un esfuerzo de Austeridad en el Consumo

En Costa Rica, el precursor de esta idea, expuesta durante muchos años en diferentes formas y ligada con varias otras concepciones, ha sido el eminente economista Lic. Alberto Martén.

El ahorro social, propuesto por él bajo el hermoso nombre de “Solidarismo”, y llamado por don Luis Alberto Monge “Capitalización Laboral”, cuenta con el respaldo de pensadores mundialmente conocidos. Entre otros el Dr. P.N Rosenstein – Rodan, quien la expuso en Santiago de Chile en 1942, y el Dr. Raúl Prebisch, que la recomendó, contestando a una consulta, en un seminario de la Universidad de Río Piedras, Puerto Rico, en 1960.

La Federación de Trabajadores Rerum Novarum de Costa Rica ha formulado ciertos planes de ahorro laboral para constituir un “Banco Popular”.

La Caja de Préstamos y Descuentos del Magisterio funciona con éxito desde 1944, y tiene acumulado un patrimonio apreciable, con base en contribuciones aportadas por los maestros, mediante deducciones de sus sueldos.

Durante la campaña política de 1953, el Partido Liberación Nacional tuvo en mente acoger en su programa la sugestión del Lic. Martén, y adoptar un plan como el que en estas páginas se describe, dándole el nombre de “Capitalización Universal”.

La idea se dejó en suspenso porque existía la posibilidad de que el Movimiento Solidarista se extendiera de manera voluntaria, sin compulsión legal.

Cierto número de empresas progresistas se han adherido al movimiento, capitalizando grandes sumas para trabajadores.

Pero el buen éxito no ha bastado como ejemplo para que el ahorro laboral se generalice.

Parece evidente que conviene imponer por ley un mínimo de capitalización universal, sin perjudicar los sistemas que funcionan voluntariamente, como algunas Cooperativas de Crédito, la Caja de Ahorros del Magisterios y el Movimiento Solidarista, este último llamado también “Plan Martén” en homenaje a su ilustre fundador.

La Capitalización Universal, tal como aquí se propone, se asemeja al Seguro Social: cada día de pago se deduce del salario un tanto por ciento para capitalización, o se agrega un tanto por ciento con cargo al patrono, o se juntan ambos aportes. El ahorro se acumula en favor del empleado, en una “cuenta corriente” personal.
(Paginas 195,196)

El Ahorro Laboral no puede traer por sí mismo la paz social, ni hacer innecesaria la negociación colectiva, ni prescindir del movimiento sindical democrático.

La paz social sólo se puede lograr por la justicia, que es difícil de determinar, y por la educación que requiere tiempo y paciencia. No hay fórmulas mágicas.

Pero, indudablemente hay en esta idea el germen de un poderoso instrumento de desarrollo económico y de estabilidad social, y un arma efectiva del sistema democrático.

Un país que adopta la Capitalización Universal, da prenda de su deseo de establecer la justicia, de difundir la educación y de alcanzar la paz.
(Paginas 205-206)

Cuando el movimiento solidarista toma auge en nuestro pais, los patronos encontraron la mejor manera de evitar a los molestos sindicalistas, que siempre estaban promoviendo dentro de sus filas luchas en beneficio de los trabajadores. La cooperacion entre solidarismo y patronos, para lo cual estos ultimos contribuyen con un porcentaje de sus utilidades, lo cual no hacen con los sindicatos, obliga a los miembros de la asociacion con ese patrono.

Para mi cooperacion, en el termino en que el correo enviado se expresa es compromiso por el aporte patronal a las asociaciones.

Por otro lado el sindicato es una entidad reconocida por la Organizacion Internacional del Trabajo, conforme a los Convenios y es ante ese organismo la unica representacion de los trabajadores.

Por otro lado y como lo expuse en mi correo, la socialdemocracia tiene en los sindicatos un brazo para la lucha por la consolidacion de un estado socialista, conforme a los principios ideologicos de la misma.

Si los sindicatos han sido tomados por grupos antagonistas al Partido Liberacion Nacional, y aun continuamos sin buscar la formula para integrarnos a la labor sindical, como dije ante la ida de un compañero el 22 de Agosto:

Luis Armando Gutierrez era el dirigente sindical que representaba a Liberación Nacional, a la socialdemocracia, en oposición a los sindicatos del partido Vanguardia Popular, sus luchas por los obreros de este país, por los empleados bancarios, por los empleados públicos son recordadas por muchos compañeros liberacionistas. Siempre se mantuvo dentro de las filas de Liberación Nacional, se opuso a lo que no estaba a favor de los trabajadores, pero siempre trató de buscar la solución mejor a los conflictos laborales.

La experiencia sindical de nuestro compañero Luis Armando Gutierrez, debería ser valorada, para que los nuevos dirigentes tomen su posición al respecto, ser dirigente sindical sin ser comunista, era exponerse a las críticas de muchos, los de la izquierda ortodoxa, lo trataban de traidor al movimiento obrero, los de la derecha recalcitrante los trataban de vende patria, pero todos sabíamos que esos epítetos indeseados, no amedrentaban las labores sindicales en beneficio de la clase trabajadora de este país.

Muchos compañeros han buscado la comodidad de una posicion electoral, antes de la lucha por los trabajadores desde las bases, es mas decoroso ser síndico que ser sindicalista, según el pensamiento de muchos. En los sindicatos se tiene que dar la lucha por las mejoras de las condiciones laborales de los trabajadores, muchas veces ante la panacea de una posición económica buena, se han sacrificado los derechos y las libertades de la clase obrera.

Me recuerda la fábula de La Fontaine, sobre el lobo hambriento y maltrecho que se encuentra con el perro guardian del amo, y al preguntarle sobre el porqué se encontraba tan bien de salud, el perro contestó que el amo le dejaba en el piso las sobras de sus comida, invitando al lobo a unirse a ello, este vio que en el cuello había marcas de amarras, y le preguntó, por que esas marcas, el can contestó que era debido a que por ser inquieto le ponían cadenas en el cuello para mantenerlo quieto. El lobo se fue a su bosque prefiriendo el hambre y la pobreza antes de vender por unas migas su libertad.

Por eso, sinceramente mis amigos, Viva el sindicalismo.

3 Comentarios

  • Por Mariano Jiménez Zeledón, noviembre 12, 2008 @ 7:04 am

    Hay que hacer la aclaración que ambos movimientos tienen objetivos legales y sociales totalmente diferentes.

    El solidarismo es un producto tico en el cual tanto los patronos como los trabajadores aportan para conformar un fondo, que puede ser utilizado en favor de estos y sus familias, para vivienda, becas, y otras necesidades del núcleo familiar.

    En pocas partes del mundo, las empresas sacan recursos de su flujos de caja para entregar a sus trabajadores, en un marco y espiritu de solidaridad, acorde con la ideología de los ticos.

    Gracias al solidarismo no solo los patronos aportan recursos a los trabajadores, sino que las prestaciones laborales de estos que son meras expectativas se convirten en derechos adquiridos.

    El solidarismo es una movimiento con un carácter mutualista, mientras, que los sindicatos son los únicos legitimidos para llevar a cabo negociaciones colectivas, así que el hecho que este último movimiento haya venido en decandencia -a pesar de las reformas legales en favor de los dirigentes- deberían buscarlo en su interior, y no en un factor externo; por ejemplo, su politización que llevó a la decadencia económica y social a la Zona Sur y de la cual no se recupera, o hemos olvidado la absurda huelga de 1984 a la que tuvo que hacer frente un Gobierno de Liberación.

    Con el respeto que se merece la trayectoria del ex compañero que usted cita, lo que me preguntó es cuál es el legado de ese trabajo para el partido hoy?, o ha sido tal vez culpa del partido no haber institucionalizado esas relaciones de forma tal que se diera un relevo generacional. De hecho, esto también me lo pregunto en relación con el cooperativismo y el solidarismo.

    Como adecuadamente lo enfocó don Francisco Montoya, considero que la lucha por mejorar las condiciones laborales de los trabajadores en Costa Rica no es unilateral de un solo movimiento sino que todos contribuyen en esta labor.

    Si para usted el sindicalismo es la opción, merece todo el respeto, pero no comparto la fabula que expone al final de su intervención, no solo por la evidente intención de ofender al movimiento solidarista, sino por que no contribuye a una discusión de altura de estos temas.

  • Por Carlos R. Martinez, noviembre 12, 2008 @ 4:10 pm

    Estimado Mariano:

    Tres errores comete usted en su comentario:

    1.- Las prestaciones laborales son una realidad desde el momento en que se modificó El Código de Trabajo y se firmó la ley de Protección al Trabajador.

    2.- La huelga bananera fue durante el Gobierno de Carazo, siendo Ministra de Trabajo la señora Estela Quesada.

    3.- La Fábula de La Fontaine es clásica, y viene después de que hablo sobre la comodidad de algunos que prefieren ser síndicos a ser sindicalistas. El tema del solidarismo lo había explicado anteriormente, pero si usted considera que mi intencion era burlarme del solidarismo esta equivocado.

    Por otro lado si es culpa del partido el no haber preparado los cuadros necesarios para el relevo generacional en los sindicatos, y más culpa aun de aquellos que prefirieron como lo digo en artículo original:

    Nunca hubo relevo, de parte de los compañeros liberacionistas, ya que como aun hoy día sucede, muchos trabajan para lograr una posición política electoral, que es más fácil que tomar la batuta de una organización sindical, con todos los problemas que conlleva. Duro soy en la crítica, pero lo hago por el beneficio del partido.

    Muchos de los beneficios que gozan los costarricenses son producto de grandes luchas sindicales, el Código de Trabajo, la Ley de Protección al Trabajador, el Consejo Nacional de Salarios, el Banco Popular, la Ley de Décimo Tercer Mes, El INA, entre otros.

    Pero ademas gracias a la existencia de los sindicatos, de izquierda y de centro, los trabajadores han sido protegidos de la explotación a ultranza, por medio de la imposición de los salarios mínimos, la ley de protección sobre riesgos de trabajo, la universalización del seguro social. Estos son algunos de los logros que ha tenido las luchas sindicales en este pais.

    Si se han cometido errores, se debe precisamente a la oposición por parte de sectores de los trabajadores, que como en el caso suyo han perdido la perpectiva de lo que en realidad es la labor sindical, creyendo superior el solidarismo o el mismo cooperativismo, que son organizaciones de cogestion económica y no de beligerancia política. Dejando de lado la participación, en las organizaciones que si estan legitimadas para su representación. Por que al igual que muchos han creido que las labores de los sindicatos solo la pueden realizar los elementos que militan en la extrema izquierda. Socialdemocracia sin sindicatos, es una Venus de Milo.

  • Por Martha Guilpain, diciembre 8, 2008 @ 9:06 pm

    Señores, no puede adjudicarme mucho conocimiento sobre la historia de grandes líderes sindicalistas, sin embargo por lo que conozco y he vivido, el solidarismo lo que ha servido es para ayudar enconómicamente al empleado para obtener bienes y servicios que no estan a su alcance.

    Sin embargo no pueden ayudarnos a los empleados contra el abuso de sus patronos como extender horas de trabajo sin pago de horas extra como ocurre mucho en la empresa privada en Costa Rica.

    Los sindicatos perdieron respeto cuando unos cuantos los convirtieron en cuarteles políticos para su beneficio y no para el bien social, aunque el ejemplo que le voy a poner no es Costa Rica pero muestra los que les digo.

    Actualmente trabajo en una empresa que tiene 3 sindicatos, donde los dirigentes no son más que tiranos y dictadores que se han permitido manejar a los patrones pero fuera de todo orden. Paran la producción al menos 6 veces al año para pedir aumento, pidieron que cuando sobrepasaran la producción les dieran bono, y recientemente no cumplieron la meta y aun así pararon para exigir el bono, consideran que eso es sindicalismo, no se puede despedir a nadie aunque cometa una falla y menos si es familia del dirigente sindical porque esperan a la persona que lo despidio a la entrada de la oficina con palos y piedras, y al restaruar la persona de inmediato tienen que disculparse públicamente para evitar ser herido o muerto.

    Cuando enviamos personal de la oficina en Managua a la planta en León para hacer un trabajo por cierto período son amenazados apenas llegan incluso a veces por la muchacha que limpia.

    Este tipo de cosas se dan a conocer en Costa Rica y bajo este esquema quien va a creer en un movimiento que ha sido desvirtuado y prostituido, más en una nación como la nuestra que preferimos dejar los pleitos de lado.

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