Sep 25 2008

Nació Figueres

Ocean Castillo Loría.

En un día como hoy, por el año de 1906 nació Don Pepe.

Niño de precoz y brillante inteligencia, aprendió de los valores de su hogar el recato en la ostentación económica y la disciplina. Desde su juventud e influenciado por la profesión de su padre, quien era médico, y por sus tempranas lecturas, ya que fue siempre un lector infatigable, se despertó en el José adolescente el interés por descubrir las causas de la pobreza.

Don Pepe siempre dijo que fue una suerte nacer en Costa Rica. Es en este país y de la mano de sus padres que se alimenta de los valores cristianos que más adelante, entre otros factores, le permitirán plantear el socialismo democrático.

Otro factor a destacar es su iniciativa propia.

Iniciativa que lo hace abandonar sus clases en Boston e iniciar su propia formación en la biblioteca pública de esa ciudad y su deseo (irrealizable), de convertirse en un hombre del renacimiento, conocedor de todas las ramas del saber humano.

Iniciativa propia que lo conduce a afincarse en la hoy famosa “Lucha sin Fin”, un lugar donde Figueres lee, trabaja (Venciendo las dificultades propias de la naturaleza y las crisis económicas), medita y conoce lo más profundo del alma nacional: el ser del campesino, en quien siempre encontró a un amigo. Pero además, no debe perderse de vista que “La lucha sin Fin” sintetiza un principio que guiará siempre su vida.

Precisamente, este principio es el que lo conduce a denunciar las fallas del gobierno de turno, lo que le costará el exilio. Comienza en este periodo, la maduración de sus ideas: el Estado en oposición al totalitarismo y como instrumento del bienestar del mayor número, la libertad, como factor inherente a la dignificación del ser humano, lo que conduce a su visión del socialismo, como motor de la distribución de la riqueza y el respeto a la economía mixta.

Ya durante el conflicto armado de 1948, la coherencia de Figueres queda patente en las “Proclamas de Santa María de Dota”, donde se promociona la democracia política, social y económica. Para lograr tal objetivo, los pilares ideológicos de Figueres fueron: La justa distribución de la riqueza, la planificación económica y la intervención del Estado en la economía.

Se ubica así, este personaje en la línea de personalidades como: Alfredo González Flores, Roberto Brenes Mesén, Omar Dengo y Rodrigo Facio. Cuando se mira la historia patria y la crisis de nuestro momento actual, no deja de ser angustioso el preguntarse: ¿De cuáles grandes nombres en la política se hablará a las generaciones futuras?

Del marco ideológico de Don Pepe surgirán instituciones como el ICE y la abolición del ejército, aparejada con la idea del fortalecimiento de la clase media. Grandes son las obras de Figueres, pero queremos rescatar una en particular: Es indudable, que uno de los puntales de su obra es la abolición del ejército. En momentos en los que los militares triunfadores basaban su poder en los soldados, las armas y los cuarteles, Don Pepe, mandó a descansar a sus hombres, dejó el protagonismo de los fusiles y convirtió los cuarteles en museos.

Asimismo, debe reconocerse la conciencia y valor de este líder político al oponerse a las facciones conservadoras que buscaban la eliminación de las garantías sociales, surgidas de la alianza política a la cual adversó.

Hay una característica de este personaje que tanto sus amigos como sus adversarios le reconocían, y era su capacidad de ver en pequeñas cosas, hechos ciertamente trascendentales. Un ejemplo de ello, es la manera en que declara al Pbro. Dr. Benjamín Núñez (RIP), como capellán del Ejército de Liberación Nacional.

Nadie podrá negar que Figueres Ferrer era un Estadista, un idealista, un pensador y un visionario. Bueno, quizás en ciertos grupúsculos se diga que este hombre era un “loco” que fue a las armas sin necesidad o sin razón. La historia está escrita, sus hechos no pueden ser desvaríos de “cabezas calientes”. Es esa historia la que tiene entre sus grandes hombres a Don Pepe.

Hoy nuestros gobernantes nos apremian a entender que este es un tiempo de cambios, pero ellos deben entender que tales cambios no pueden, por ningún motivo, hacernos perder nuestro mejor capital político–social.

Si se habla de reforma del Estado, debe hablarse de descentralización y de rendición de cuentas, de cara al pueblo.

Si se habla de reforma educativa, debe hablarse no solo de manejar las herramientas propias de esta época, sino también, de fomentar nuestra mejor vocación y valores.

Si se habla de libre comercio, debe hablarse no solo de competitividad, sino, de solidaridad.

Es verdad que José Figueres reconstruyó una democracia sumida en una profunda crisis.

Es verdad que gracias a su valentía y su lucha, brilló la luz después de ocho años de represión y abusos que no conocían límite.

Es verdad que gracias a él, se reconquistó la confianza en la pureza del sufragio, confianza que no debemos perder, y debemos luchar por conservar tanto a lo interno de nuestro partido, como en nuestro país en general.

Fue por el pensamiento de Don Pepe y de los fundadores de nuestra agrupación que se modernizó el Estado, cosa que como ya dijimos, no despreció los aspectos positivos del Caldero – Comunismo.

En un día como hoy nació Figueres dejándonos una herencia que no podemos olvidar.

No podemos olvidar que esa herencia fue planeada y ejecutada para favorecer a las mayorías del pueblo.

No a quienes solo buscan acrecentar la concentración de la riqueza.

No a quienes viven inclinados al dios dinero, en lugar de amar a su prójimo como a sí mismos.

Fue por el pensamiento socialdemócrata de Don Pepe y de los fundadores de nuestro partido que se modernizó la economía. Democratizándola, y abriendo la posibilidad del surgimiento de una gran clase media. Clase media de la que hoy se duda su existencia o se vaticina su desaparición.

Fue por el pensamiento de nuestros fundadores que se fortaleció la protección a los más pobres y desvalidos.

Lamentablemente las cosas han cambiado en este tiempo, hoy por hoy, para muchos un concepto como el socialismo democrático ha pasado al olvido, y para otros, es hasta una visión censurable y opuesta al desarrollo. La libertad, es entendida como la libertad económica – empresarial y el Estado, como una estructura que debe ser reducida.

¿Seguimos siendo soldados de la causa de Figueres?

¿Seguimos caminando los caminos que su sabiduría nos marcó?

¿Corregimos sus errores con creatividad y voluntad política?

Grande es la obra, grande es el ser humano que la impulsó. Ya hemos preguntado si seremos capaces de corregir sus errores, porque como todo ser humano tuvo errores y no somos sus seguidores los llamados a desconocerlos, sino, a corregirlos o a comprenderlos, según sea el caso.

Éstos no demeritan su legado. Legado que nos colocó en primer plano en América Latina. Nos colocó en primer plano, porque aparejado a la preocupación de la producción de la riqueza se consolidó una distribución que favorecía al mayor número.

Su legado, que consistió en saber que la mano invisible del mercado es buena para producir pero artrítica para distribuir la riqueza. Su legado que es ni más ni menos que la mano visible que controla y corrige los defectos de esa artrítica extremidad invisible.

Su legado, que se concreta en la paz social que en gran medida hemos vivido y que no nos perdonaríamos, ni nos perdonarían las generaciones futuras perder. Paz social que combate la intolerancia, el dogmatismo y la violencia extremista.

Un 25 de septiembre nació Figueres, sea esta la fecha en que nos comprometamos a que la desidia y la incomprensión no nos produzcan un país donde en lugar de pensar en el bienestar de las mayorías, sean éstas, víctimas del egoísmo individualista de unos pocos favorecidos.

Reflexionemos en este momento a qué intereses servimos y cómo podemos defender y robustecer la herencia de Don Pepe, para que el día de mañana, no se nos reclame que las campanas del progreso y el bienestar ya no doblan por las mayorías.

Comprometámonos a mirar sin miedo, sin malos ojos, la justa repartición de la riqueza.

Solo de esta manera, el estandarte Pepe Figueres que no ha caído, nunca caerá.

Sep 24 2008

Economía Socialdemócrata con sentido común

Eduardo Carrillo
eduardocarrillo@racsa.co.cr

El documento de la presentación de don Guillermo Zúñiga en Cedal, que me gustó mucho, me hizo releer algunas cosas de Sachs, incorporadas a su libro El final de la pobreza (pág. 344). Tiene tres gráficas para explicar la trampa de la pobreza y la forma como superarla en procesos socioeconómicos de desarrollo. Creo que el tema es muy bonito y me parece que, aún para semianalfabetos en economía, como yo, nos ayuda a entender mejor los procesos de desarrollo y postergación. He integrado las ideas básicas en un solo gráfico que comparto con Uds. Para quienes no lo hayan visto me parece que lo encontrarán inteligible e interesante en nuestra perspectiva socialdemócrata. Cualquier falla, estética o de otra naturaleza es, desde luego, mía.

Economía Socialdemócrata con sentido común

Noten que he destacado en rojo lo que a mi juicio es el elemento central: el capital acumulado por persona. Pero el razonamiento de Sachs es como sigue:

· El origen de todo el proceso es el ingreso familiar. Entre mayor la pobreza menor el ahorro familiar y por consiguiente la acumulación de capital.

· La ayuda para el desarrollo constituye un elemento importante para la inversión pública. Dada alguna discusión sobre este tema, es evidente que la deuda sana constituye un elemento fundamental en la inversión pública y en el crecimiento. Sin deuda sana la inversión pública es insuficiente, el crecimiento económico es menor, al igual que el desarrollo.

· La tributación fiscal constituye otro factor de inversión pública. A mayor pobreza, menor tributación y por tanto menor inversión y crecimiento.

· El crecimiento demográfico (denominador del capital por persona) y la depreciación son factores negativos en la acumulación de capital.

· Obviamente, a mayor acumulación de capital, mayor crecimiento económico. Y, por tanto, mayor capacidad de consumo (bienestar familiar) y capacidad de ahorro.

El modelo tiene, a mi juicio, gran sentido común. Hay que agregar que para Sachs, el capital tiene un sentido preciso. Él se refiere a los seis capitales: capital empresarial; capital humano; capital intelectual; infraestructura; capital natural; y capital público institucional.

Es fácil seguir la trampa de la pobreza y del subdesarrollo. Pobreza, bajos niveles de ayuda para el desarrollo, presupuesto insuficiente, alto crecimiento demográfico producen bajas tasas de capital por persona, bajo o no crecimiento y tendencia a mantener o incrementar la pobreza.

Creo que la nueva política pública de nuestro país (digo nueva porque difiere de varios gobiernos antecesores) se encuentra bien estructurada a la luz de este modelo: 1) buena administración del problema de la deuda, para incrementar la “ayuda para el desarrollo”, incluso, como lo sugiere Sachs, con apoyos directos al ingreso familiar, por ejemplo, con el programa de asistencia al sector rural; 2) buena administración fiscal para mejorar la posición presupuestal, a pesar de que no se logró adoptar la reforma fiscal; 3) moderado crecimiento demográfico y reposición de capital para reducir el efecto de la depreciación del capital y 4) ayudas directas a personas de bajo ingreso a través de varios programas, entre ellos Avancemos, vivienda y las pensiones no contributivas. Todo ello se ha manifestado en tasas de crecimiento económico alto y mejoramiento del ingreso familiar, al menos hasta donde nos permiten afirmarlo las cifras económicas conocidas (sin el efecto de la crisis).

También tenemos una inversión importante en recursos humanos, a través de todo el sistema educativo, alguna mejoría en tecnología (capacidad productiva) y alguna recuperación de la infraestructura. Quedan, en esta última área, algunos mega proyectos (puertos), mientras se prevén otros proyectos de envergadura como las carreteras a San Ramón, San Carlos y la que nos vincularía a Panamá por la ruta costera. También las mejoras al Aeropuerto Daniel Oduber y el proyecto de aeropuerto de Puerto Jiménez.

Por supuesto, la lista no es exhaustiva. Pero, haciendo este análisis, me parece que Liberación Nacional se encuentra en la ruta correcta, la ruta de la socialdemocracia, a pesar de los enormes problemas que seguimos encarando en una variedad de áreas. Hacia el futuro, necesitamos profundizar el camino que estamos recorriendo y hacer un esfuerzo acorde con los elevados niveles de ingobernabilidad que nos impide caminar más rápido.

Sep 16 2008

Recuerdo del amigo Héroe

Carlos J. Gutierrez

A Eloy Morúa no le dio mucho tiempo la vida para desarrollar todo lo que sus capacidades le hubieran permitido dar. Pero como él supo aprovechar tan bien el poco tiempo que tuvo, junto a sus restos puede hacerse el mayor elogio que cabe a un desaparecido: Su vida no fue estéril.

No pudo serla porque Eloy la dedicó toda entera al servicio de la Patria. Si las circunstancias hubieran sido otras, con su inteligencia y su capacidad de estudio, tal vez hubiera sido un sociólogo, o un eminente jurisconsulto. Pero como le tocó vivir en un momento crucial en el destino del país y era de los que nunca saben quedarse al margen de la lucha, fue un político. Un preocupado por los asuntos públicos, en los cuales fue creciendo su participación a medida que el estado de cosas en Costa Rica se fue agravando.

Apenas ingresó a las aulas universitarias comenzó su vida pública. Un grupo de estudiantes y jóvenes profesionales decidió agruparse para sumar esfuerzos y luchar por la Patria y la cultura. Se fundó entonces el Centro para el Estudio de Problemas Nacionales. Eloy acudió al llamado y colaborar con su clara inteligencia en los trabajos del Centro. Pero él, que sabía de la importancia y la necesidad del estudio, tenía demasiado espíritu combativo y deseaba participar más activamente en la lucha que ya se iniciaba, dura y peligrosa, contra Calderón Guardia. Fue así como en 1943 estuvo entre los que fundaron Acción Demócrata y dentro de ella tuvo a su cargo siempre uno de los primeros puestos directivos. Durante la campaña política de 1943-1944 se alzó por primera vez su voz para denunciar en las plazas públicas al régimen caldero-comunista y combar las candidaturas de su títere Teodoro Picado. Todavía hoy, sus auditorios de entonces han venido a rendirle admiración por la forma en que supo ascender entonces las almas en el más puro patriotismo.

Vino el Fraude de febrero de 1944 y Eloy no fue de los que hallaron en él, motivo par desalentarse. Desde las columnas del entonces naciente periódico Acción Demócrata, del cual mucho tiempo fue director y redactor único, desde su posición de Presidente del Consejo Estudiantil Universitario y en sus primeros pasos de vida profesional, toda su juventud estuvo puesta al servicio de la causa de la Oposición Nacional. Ahí estuvo todo ese primer periodo llamando a los universitarios a protestar contra la corrupción del régimen, atacando la inmoralidad administrativa o colaborando en la unida de las fuerzas oposicionistas. Fue uno de los que más luchó para lograr la fusión de dos agrupaciones que alentaban un espíritu nuevo de luchar, la que conocía muy bien por haber militado en ambas. Y cuando en mayo de 1945, el Centro para el Estudio de Problemas Nacionales y Acción Demócrata se fusionaron para dar nacimiento al Partido Social Demócrata, dedicó a éste todo el esfuerzo que había venido repartiendo en otras actividades.

No le importaban las posiciones. Pasó por el Comité Ejecutivo realizando una magnífica labor, estuvo en el periódico, fue luego a la radio, luchó siempre por la organización en la Provincia de San José. El puesto era lo de menos. Lo importante era trabajar. Donde se necesitó un esfuerzo, supo darlo. Donde quedó vacío un campo, supo acudir a llenarlo. Desde las bancas de la Asamblea Cantonal de San José, en cualquiera de los Comités
Directivos o en el lugar de los fundadores del Partido: crear un gran Partido Social Demócrata, un partido ideológico, permanente y organizado, puesto al servicio del pueblo de Costa Rica. Todo su esfuerzo iba dirigido a eso. Cuando esa idea se realice por completo, habrá que reconocer que mucho de lo que alcanzó se debió a su esfuerzo.

Además de su Partido, su Patria y sus afectos familiares, había para Eloy otro gran centro de interés: el campesino costarricense. De la liberación económica y política de éste, fue siempre uno de los primeros preocupados.

En algunos entonces de sur de San José, su figura se hizo familiar. Su lenguaje sencillo, su combatividad constante, su deseo de servicio, le captaban simpatías e inspiraban confianza. Pasarán muchos años antes de que sus amigos del campo olviden aquella figura de hombre joven y moreno, de voz sonora, que cada vez que ocupaba una tribuna era para hacer un llamado directo a la conciencia de sus oyentes para denunciar, en forma clara, las inmoralidades del enemigo.

Su posición fue siempre clara y definida. Y algo más: Fue siempre valiente. Desde que era estudiante, su amor por la Patria y su deseo de combatir a los opresores no desapareció un solo momento. Suenan en nuestros oídos aquellas palabras que pronunciara el día antes de iniciarse la Huelga de Brazos Caídos: “Ha llegado la hora de que mueran las palabras que ya no sirven para nada. Y recordemos que cuando mueren las palabras, comienza la revolución”.

Finalizada la campaña que librara la Oposición unida bajo el brazo al mando de Otilio Ulate, en la cual Eloy Morúa supo darse por entero a la causa de las libertades públicas, y burlado otra vez el pueblo por la anulación de las elecciones, lo que tantas veces se había dicho se convirtió en realidad.

No quedaba más camino para acabar con Calderón que botarlo por la fuerza de las armas. En las montañas de Dota, don José Figueres dio la señal de lucha. Morúa fue a reunirse con sus amigos de Puriscal y de ahí emprendió la marcha hacia el Sur. En San Andrés de Tarrazú le dijeron que lo que hacía falta era gente y entonces emprendió el regreso para dejar señalada una nueva ruta y organizar grupos de oposicionistas que fueran a unirse a los que ya peleaban. Todos los combatientes puriscaleños y muchos de los josefinos pudieron legar a ocupar su puesto gracias a una organización que puso a caminar a Eloy Morúa. Él siguió laborando dentro de la propia capital, en su trabajo de reclutamiento hasta que la toma de Cartago hizo innecesario su trabajo. Todavía tuvo oportunidad de pelear en el último combate en San Isidro del General y del llenar muchas otras actividades antes del triunfo definitivo de la causa.

Cuando las ideas revolucionarias se pusieron en marcha y el movimiento libertador tomó las riendas del poder, Eloy Morúa era uno de los jóvenes más preparados para las tareas que se emprendían. Fue por eso que en nueve meses se vio obligado a repartirse en varias ocupaciones: sirvió interinamente la Secretaría de la Junta de Gobierno por algún tiempo; designado miembro de la Comisión Redactora del Proyecto de Constitución, trabajó arduamente para darle a Costa Rica una nueva Carta Fundamental. Le ofrecieron la
Embajada en Guatemala pero no quiso aceptar, ya que consideraba más importante su trabajo en Costa Rica. La desgracia le sorprendió cuando se acababa de hacer cargo de una nueva misión importante: la de actuar como Delegado del Estado en la Comisión Revisora de la Legislación Social.

Toda su vida fecunda, su valentía, su espíritu cívico, su poco apego a la nombradía para buscar, en vez de ella, el ser útil, quedaron bien claros en su último gesto. Si nada hubiera hecho antes, él hubiera sido suficiente para enaltecerlo.

Los Antiguos opresores de Costa Rica sintieron nostalgia de sus prebendas y con una banda de mercenarios y salteadores, profanaron el suelo patrio. La nueva Patria necesitó pedirle a sus hijos que se dieran por entero para evitar que volviera a caer en manos de sus verdugos.

En un momento como ese, para Eloy Morúa, con sus amistades, su posición de miembro de la Comisión que acaba de terminar un proyecto de Constitución de avanzada y sus múltiples méritos, hubiera sido muy fácil ir a servir en una oficina civil y militar y prestar desde ahí útiles servicios mientras durara la emergencia. Pudo también haber solicitado un grado en el ejército y ser enviado a una posición cómoda, sin estar expuesto a mayor peligro.

Pero no era hombre para cuidarse de vanidades de grados o para aparentar servicios que no representaban algo efectivo. Se enlistó como simple soldado de uno de los batallones que tenían que marchar a la primera línea y supo servir en él con el espíritu de obediencia y disciplina que se requerían, sin pensar que muy pocos de sus superiores podrían tener una lista de méritos en el servicio de la Patria como la que él ostentaba. Si era un soldado había que obedecer e ir donde lo mandaran. Pero estaba muy claro para un ciudadano ejemplar de las capacidades suyas.

Cuando ya parecía haber terminado y los primeros grupos de soldados iniciaban el retorno a sus hogares, cuando el país creía que una vez más se habían agotado los esfuerzos de Calderón Guardia para convertirse en un tirano, una emboscada traicionera encerró a la guarnición de Puerto Soley.

Algunos pudieron huir. La mayoría, ante la sorpresa y la violencia del ataque, no tuvo más remedio que rendirse. Pero unos cuantos quedaron ahí en el campo, mudos testigos de su voluntad indeclinable de pelear hasta lo último. Uno de ellos tenía que ser Eloy Morúa Carrillo.

Si la lucha de estos años ha sido fuente de privaciones y sufrimientos para todos, más dolorosa ha de parecernos ahora que nos ha costado una vida tan valiosa como la de Eloy Morúa. Todo en él hacía presagiar un gran conductor de multitudes. De su inteligencia, combatividad y honradez acrisolada, bien pudo estar segura la Patria de haber recibido muchos beneficios. El destino quiso otra cosa: no hacerlo grande por la magnitud de su obra sino simbolizar en él, el sacrificio de una juventud que ha tenido que levantarse luchando por la libertad y la justicia. A él le dio la gloria inmortal del héroe. A nosotros nos ha dejado un ejemplo, una indicación de por dónde debemos ir para no apartarnos del camino recto. Para que en las horas en que sintamos flaquear el espíritu o la voluntad de trabajo, recordemos siempre al amigo héroe que no supo nunca hacer ni una ni otra cosa.

Al joven ejemplar, hijo y esposo cariñoso, profesional distinguido y luchador infatigable. Eloy Morúa Carrillo.

Sep 12 2008

Gobierno no miente, PLN respalda su accionar

San José, 11 de setiembre, 2008

Malas intenciones y faltas a la verdad se esconden tras las informaciones de La Nación y los más radicales e irresponsables sectores de la oposición en contra del Gobierno de la República.

Con una cortina de humo y utilizando las viejas tácticas de la desinformación, que siempre han caracterizado a la imprenta de Llorente, tratan de “salvarse” ante la opinión pública, al no encontrar nada anómalo o ilegal en el proceso de compra de títulos de deuda por parte de la República Popular de China.

“Al entregar el Gobierno toda la información, los fantasmas que pretendieron crear, para sembrar dudas sobre la honestidad del Gobierno se derrumbaron, como muchas veces se han derrumbado las mentiras de ese diario.

No hubo, no hay, ni habrá nada ilegal ni deshonesto en esa negociación con la República de China.

Desesperados, recurren a las ofensas, y a la mentira.

Lo hacen con una mezquindad vergonzosa que la ciudadanía repudia y que como partido; no toleraremos.

El PLN lamenta que La Nación haya tergiversado y manipulado la información, pues desde un principio el Gobierno de la República Popular de China, solicitó de manera formal, que los alcances de la negociación con nuestro país se mantuvieran en secreto para salvaguardar sus intereses; pues los términos de la negociación establecieron condiciones muy beneficiosas.

Con el fin de cuidar su nombre, hoy La Nación varía el enfoque de su investigación, ya que al no encontrar culpables, comisiones, transacciones indebidas, acusa al Gobierno y al Presidente de la República de mentirosos, cuando en realidad, lo único que hicieron fue respetar un acuerdo entre dos países, que favorece por mucho, los intereses de todos los costarricenses

Lo que llama la atención es que el matutino destacara que la Inteligencia de Taiwan anticipara los acuerdos con la República de China.

¿Cuál es el ligámen de La Nación con los servicios secretos Taiwaneses? ¿A qué intereses responde La Nación con esta campaña de desprestigio?

Tras la persecución infructuosa e irresponsable de este diario hacia el Poder Ejecutivo, la gran preocupación del PLN en relación con este tema, se centra en la posibilidad de que el Gobierno de la República Popular de China desista de continuar con los acuerdos firmados entre ambas naciones.

Hacemos un llamado vehemente a todos los medios de comunicación y a toda la ciudadanía, para que no juzguen anticipadamente el accionar del Gobierno, en temas tan delicados e importantes para el país, pues sus consecuencias pueden ser lamentables, no solo al dañar el prestigio del Presidente de la República, sino por ende al país y en especial el de todos los costarricenses.

Sep 01 2008

Los muertos que nunca mueren

José Manuel Peña Namoyure
periodicoanexion@yahoo.com

Recien me enteré del deceso de don Carlos Ugalde Alvarez. Por dicha logré contactar telefónicamente al querido amigo y compañero de muchas luchas, doctor Edgar Ugalde para expresarle mis muestras de condolencia y solidaridad.

Esta pareja de ejemplares ciudadanos, hermanos del alma (se querían y respetaban entrañablemente), caballeros a carta cabal, campesinos puros de la vieja Ciudad Quesada, forjaron un capital inconmensurable de liderazgo polìtico y comunal, digno de los mayores elogios, porque sus testimonios son legados puros de cuanto se puede hacer o llegar con la política sin que haya la menor sombra de duda y más bien, se les elogie y pondere su conducta ética y moral rectilínea por personas del pln y de otros partidos.

En homenaje a don Carlos que ya dejó este mundo y a don Edgar que sigue con nosotros, recuerdo lo que me dijo una vez el “guayacán” don Lalo Gámez: “no mi hijito, la polìtica no es corrupta, es lo más noble que hay en la vida, lo que pasa es que a la polìtica se meten corruptos y la corrompen”.

Don Carlos forjó un liderazgo sólido en todos los campos en que se involucró con afanes de servicio público. En la polìtica, fue un hombre cercano al corazón y el afecto de don Pepe, don Chico, don Daniel, don Luis Alberto y los otros dirigentes liberacionistas.

La vida polìtica de don Carlos desde una zona rural, debería ser estudiada desde la óptica de la sociología y filosofía polìtica, porque tiene facetas interesantes, de lo que es un liderato puro, forjado en la buena praxis polìtica de querer lo mejor para sus pueblos y habitantes.
En estos tiempos de crisis en la polìtica, donde abundan los mediocres que se desesperan por llegar a puestos pùblicos, sin ninguna credencial, más que la de figurar, tener una privilegiada posición y sin que les importe cúan lejos están de obtener la credencial de “dirigente” o “líder” polìtico, la figura póstuma de don Carlos Ugalde Alvarez se agiganta.

Repito lo que dije en palabras de un poeta acerca de don Daniel Oduber y ahora con don Carlos: estos son los muertos que nunca mueren.

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