Hablando de renuncias
Angel Edmundo Solano Calderón
Ante la renuncia al PLN de muy queridos compañeros y amigos, me siento en el deber de intervenir y decir lo siguiente:
Yo SI me quedo como militante activo del Partido Liberación Nacional, luchando por la prevalencia permanente de los principios y valores éticos y morales, como marco apropiado para el fortalecimiento de nuestra ideología social demócrata, que nos permita la construcción de una sociedad justa, equitativa y solidaria, que produzca como resultado final el bienestar integral del pueblo costarricense. Así lo manifesté públicamente cuando distinguidos compañeros de la Instancia Social Demócrata a la que yo pertenecía se fueron del partido.
Es firme mi convicción de que todos los liberacionista arropados en el principio de que la acciòn política y con ella la acción pública, deben ejercerse con vocación de servicio y espíritu de sacrificio, unidos en un mismo ideario saldremos adelante, fortaleciendo cada vez más a Liberación Nacional como el mayor y mejor instrumentos de desarrollo económico, social, cultural y ambiental para todos los costarricenses.
Como hijo de este partido, concordante siempre en mis actuaciones públicas con los principios ideológicos de la social democracia y con estricta observancia de los valores éticos y morales, a mí SI me duele cada vez que un compañero o compañera de partido abandona nuestras filas; siento que de alguna manera refleja incapacidad política de nuestra cúpula dirigente para abrir espacios e intolerancia para admitir divergencias internas y darle mayor participación a los que piensan diferente. En nuestro partido nadie sobra, todo lo contrario, necesitamos un partido unido y fuerte para preservar nuestra fortaleza moral, ideológica y política para aumentar la credibilidad de nuestro pueblo. No es hora para estigmatizar a los que se van y menos para irrespetarlos; a ellos mi respetos si lo hacen en su más pura convicción que sus ideales se verán fructificados en otras tiendas políticas; las puertas de nuestro partido deben permanecer abiertas para recibirlos, recordemos los creyentes que hay más fiesta en el cielo por un pecador arrepentido que por noventa y nueve justos que no necesitan perdón.
Nos corresponde a quienes nos quedamos demostrar que tenemos el coraje, la convicción y la voluntad suficientes para mantener y fortalecer este extraordinario instrumentos de progreso, justicia y bienestar, como ha sido y debe seguir siendo Liberación Nacional. En vez de maltratar a queridos compañeros (as) que en su derecho democrático han abandonado nuestras filas, convoquemos a las y los costarricenses a sumarse a un gran esfuerzo liberacionista de renovación y cambio permanente, enmarcado en verdaderos principios social demócratas, elevando nuestra mirada en actitud positiva y altiva, con espíritu crítico pero constructivo, sin egoístas intereses personales, con la vista siempre puesta en los intereses superiores del país.