Jun 18 2008

Sobre nuevo partido o los espacios políticos de los grupos del “no”

Ocean Castillo Loría.

Hemos seguido con mucho interés el intercambio que ha generado la aparición de un nuevo partido político de nombre Alianza Patriótica, en el que se destacan la participación de personalidades de nuestro partido y de los algunos grupos que se opusieron a la aprobación del DR–CAFTA, en el pasado octubre del 2007.

En una primera visión, como toda declaración de principios, ésta es muy general e implica temas que de un modo u otro han estado presentes en la agenda del Partido Liberación Nacional (PLN), tal es el caso del desarrollo en armonía con la naturaleza o la justicia social y la justa distribución de la riqueza.

Ahora bien, es interesante que el anuncio de la fundación del nuevo partido político lo hicieran algunos dirigentes de la estructura que se conoce como: Frente Socialdemócrata y si bien es cierto (Según lo informa la prensa), participaron personas de otras estructuras, pues es interesante observar como el medio de comunicación resalta a este grupo, que en principio se interpretaba como un colectivo de estudio dentro del PLN.

Por otro lado, debe destacarse que lo que se está haciendo es asumir una estructura existente (El Partido Acción Democrática Alajuelense: PADA), en este nuevo partido político. Una de las experiencias más recientes en este sentido, fue el Partido Rescate Nacional, que pasó de tener en sus organismos a sectores sindicales y socialcristianos a sectores de izquierda. Lo cierto es que ni en una modalidad ni en otra, el Rescate Nacional demostró la suficiente capacidad de movilización para tener un peso importante en el resultado electoral.

De ahí que, una pregunta fundamental es: ¿cuál es la capacidad de movilización de los sectores componentes del nuevo partido? Si se parte de la premisa que los resultados del referéndum reflejaron en mucho los resultados de las elecciones del 2006, y que, la mayoría de los votantes del “no” fueron aportados por el Partido Acción Ciudadana (PAC), entonces, podría postularse la hipótesis que la capacidad de movilización del nuevo partido debe ser poca.

Por otro lado, se ha establecido que el objetivo del Alianza Patriótica (AP, El nuevo partido) es atraer las fuerzas anti neoliberales, significa que deberá competir con importantes sectores tanto dentro del PLN y del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) Así como, del mismo PAC o el Frente Amplio (FA) entre otros. Esto quiere decir que el electorado de este perfil (no neoliberal) será altamente competido. De ahí que es importante preguntarse: ¿Cuál es la capacidad de movilización de los dirigentes de AP?

La declaración de principios recurre a un lugar común, como es, expresar el que recogen la herencia de políticos liberales, reformistas, anarquistas, socialistas y socialdemócratas.

Ahora bien, es de hacer notar la participación del Ing. Rolando Araya en esta actividad. En sus palabras, queda claro un debate que muchos participantes de esta lista hemos planteado: ¿Qué es ser socialdemócrata hoy?

He aquí una diferencia sustancial con nuestro pensamiento y es que en AP se piensa que podemos oponernos a la globalización mientras que, en PLN creemos en la posibilidad de concretar la justicia social en el marco de la globalización, que de paso es un fenómeno objetivo.

Basado en esto, encontramos, de ser el caso, en términos de debate un flanco de debilidad: “AP plantea una respuesta política imposible”. Aparejado a esto, el PLN debe plantear una propuesta programática que permita concretar la justicia social en el ámbito de la globalización.

Asimismo, es claro que si las posiciones de Araya son las admitidas por el nuevo partido, es claro que conocemos sus debilidades. Por ejemplo, el que son poco entendibles para el electorado común. El tema del socialismo cuántico es muy interesante para la esfera de la teoría política, pero no para ser entendidas para el ama de casa o el trabajador de la calle.

Otro factor es: ¿Cuál será el comportamiento de los sectores opositores al “Arismo” dentro del PLN? Y la respuesta dependerá del futuro candidato o candidata presidencial del partido.

Otro escenario es el de una posible coalición político partidista entre los grupos del “no”. Un primer aspecto es observar como el PAC negó esa posibilidad en el proceso electoral pasado y si se observan las palabras de Ottón a su regreso al país, las posibilidades de la coalición son bajas. Súmese a eso, la fuerte crítica del diputado Oscar López del Partido Accesibilidad sin Exclusión, quien se opone al llamado de Solís como único líder de la oposición.

Adicionalmente, debe tenerse claro que, si se conoce la composición de los llamados Comités Patrióticos, estos tienen muy claro el no dejarse atrapar por ningún partido político, por más aliado que haya sido durante la campaña del referéndum.

Por otro lado, debe tenerse presente que si bien la existencia de un nuevo movimiento político fortalece el abanico de elección, no debe perderse de vista el que esta multiplicidad ha venido siendo nutrida por el PLN (PAC, Unión Patriótica, AP) Por lo que debe ponernos a reflexionar acerca de la capacidad de cohesión dentro del partido y la fortaleza de los espacios de debate dentro de éste, así como la capacidad de tolerancia de los puntos de vista en los distintos grupos.

Surge aquí otro tema que hemos tratado algunos miembros de la lista: ¿Cuál es actualmente la posición ideológica del PLN?, ¿Es centro izquierda?, ¿Centro derecha? Tal parece, como lo dijimos en un intercambio anterior, que nuestro partido se ubica en lo que se ha dado en llamar socioliberalismo y que consiste en una variante un poco más próxima al liberalismo con un menor intervencionismo Estatal, pero con el mantenimiento de subvenciones propias de la socialdemocracia.

De ser cierta esta tesis, resultaría que el PLN ha pasado del centro izquierda al centro derecha (Esta es la respuesta de porqué terminamos más cerca del PUSC y del Movimiento Libertario que de otros partidos) y por lo tanto, estos nuevos partidos que son nutridos por ex liberacionistas, buscan llenar el espacio de una izquierda democrática. De ahí que, resultaría verdad el que muchos sectores de centro izquierda no se sienten representados por Liberación Nacional. Un ejemplo de ello en la campaña pasada fue la Corriente Socialdemócrata que terminó en el PAC y puede ser el caso actual del Frente Socialdemócrata.

En esta misma línea si algo positivo nos trae la separación de estos sectores, es el hacer un llamado de atención a la realidad de nuestro partido y la imperiosa necesidad de una reflexión y operacionalización de una propuesta de centro izquierda en el marco de la globalización. Ejemplo de un esfuerzo de este tipo lo hemos tenido hace algún tiempo en el SPD alemán.

Un aspecto más a contemplar es el retrasar dicha reflexión y operacionalización fundamentados en la idea de que “la mayoría de los que se van siempre vuelven”. Lamentablemente esto no es de todo cierto, pudo suceder en el pasado porque en aquel ayer no había una estructura capaz de atraer a los que se iban, pero lo cierto es que ahora con la existencia del PAC es más probable que se acerquen a este partido que a regresar al PLN.

Asimismo, se complica el panorama si se permite la entronización de un pensamiento de centro derecha o de derecha de forma monolítica dentro del partido. De ahí que valga la pena insistir en el debate que responda a la pregunta: ¿Qué es ser socialdemócrata hoy? Y por supuesto, este debate debe hacerse en el marco de la tolerancia que siempre nos caracterizó y que lamentablemente en muchas ocasiones parece perderse por actuar más con el hígado que con la cabeza.

Precisamente este es el peor error que se puede cometer (Poner el hígado por encima del cerebro). Este tipo de situaciones en las que se mira como partidarios se alejan de las filas verdiblancas nos debe llamar a pensar y no a lanzar “rayos y centellas”.

Resulta cierto que el cuadro para el PLN se complica. La capacidad de movilización del partido viene teniendo problemas prácticamente desde 1990, cuando se gana o se pierde una justa electoral, en números gruesos, se hace por un 2 % en promedio. Adhiérase a esto el desgaste del presente gobierno y la crisis mundial.

Ahora, no es malo pensar que tenemos la visión, organización y recurso humano para llevar adelante el desarrollo del país, lo cierto es que debe convencerse al electorado de ello, si discursivamente los otros partidos nos ganan esa bandera vamos a estar en problemas, ya el PAC lo intentó en el 2006 cuando Ottón decía: “Dennos oportunidad de gobernar y no los defraudaremos”.

Asimismo, es innegable que el PLN tiene vocación de poder pero aquí es donde juega la capacidad de movilización y el juicio que tenga el electorado de este gobierno, que si bien tiene importantes logros también ha enfrentado graves problemas, por ejemplo con la inflación.

Si bien es cierto no se visualiza que en Costa Rica las posiciones de extrema izquierda o extrema derecha tengan gran apoyo del electorado, no puede perderse de vista que ni el PAC ni Alianza Patriótica parecen acoger la extrema izquierda.

Si a esto se suma la moderación del Movimiento Libertario y la lucha del PUSC de volver por sus fueros con Calderón, pues resulta que el PLN tiene importante competencia ya sea por el lado del centro derecha o del centro izquierda.

De modo que, ciertamente el gran desafío de Liberación Nacional es tener una excelente propuesta política que, rescatando lo mejor de nuestras raíces y tomando en cuenta el contexto global nos permita reconquistar los sectores del electorado que se sintieron representados en el pasado por el partido pero ahora no tienen ese sentimiento, además de atraerse al nuevo electorado y en esta materia se siente que nuestra revigorizada juventud puede jugar un importante papel.

Pues bien, en términos del diálogo interpartidario debe tenerse claro que el PLN ha buscado coincidencias, el punto es que esas coincidencias las ha logrado con partidos como el PUSC o el Movimiento Libertario, lo que nos vuelve a hacer pensar sobre el posicionamiento ideológico del PLN.

Adicionalmente resulta cierto que una visión ideológica monocromática es la que posibilita el calificar a ciertos sectores de la oposición como de extrema izquierda e inclusive, hasta dentro del mismo partido puede caerse en calificar de manera negativa a aquellas personas que tengan una visión crítica de la actual línea política de la agrupación.

Como puede verse los desafíos que nos plantea la salida de un grupo de liberacionistas va más allá de la aparición de un nuevo partido político, implica una profunda reflexión, de cara a fortalecer esta divisa que tanto le ha dado al país.

Jun 18 2008

“Murió Figueres”

Ocean Castillo Loría

El pasado domingo se cumplieron 18 años de la muerte de Don José Figueres Ferrer. Eran las siete y veinte de la mañana de un viernes cuando expiró Don Pepe. La noticia corrió como pólvora.

Algunos que miraban la televisión solo atinaron a bajar la cabeza y derramar algunas lágrimas. Otros, en medio de una gran desorientación, decían en susurros o a viva voz: “Don Pepe, Don Pepe”.

Entre voces y lágrimas nuestro país lloraba su orfandad. Lloraba la ausencia de quien nos gobernara durante tres periodos. Del último caudillo del siglo pasado. Cosas de la historia, en 1990 nuestro partido había perdido las elecciones a manos del hijo del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, adversario de Figueres. El Partido Liberación Nacional se debatía en una fuerte crisis que llegó a encarnar un profundo canibalismo político.

Figueres se forjó en la polémica, ya se tornó figura inolvidable aquel año de 1942 cuando desde los micrófonos de la radio, establecía sus puntos de vista sobre la situación que en esa época vivía el país. La frase que lo haría un exiliado y que, lo haría entrar en la historia fue contundente: “Lo que el gobierno debe hacer es irse”.

Figueres se forjó por sí mismo, ya en la biblioteca pública de Boston, ya en su finca: “La Lucha sin fin”, lector incansable, admirador de los socialistas utópicos y profundo conocedor y crítico del marxismo dogmático.

Figueres fue un conocedor profundo de la idiosincrasia costarricense. De ahí, la manera como le hablaba a su pueblo, de forma llana, de ahí su humor que siempre fue bien recibido. Tantas son las anécdotas que hasta reportajes y libros se han producido sobre ellas.

Don Pepe tomó las armas pero no se perpetuó en el poder por ellas, su grandeza queda reflejada en la abolición del ejército. Cuando en otros países de América Latina y el mundo las juventudes temen o defienden el ingresar al servicio militar, Figueres convirtió el Cuartel Bellavista en museo.

Es Don José Figueres producto de un hogar frugal y cristiano, donde si un pedazo de pan caía al suelo, había que besarlo en señal de desagravio, un hogar donde si la persona se servía más de lo que podía comer, tenía que comérselo para que no se desperdiciara.

Es José Figueres quien concreta una visión política que se ubica en la misma línea de Don Alfredo Gonzáles Flores, Roberto Brenes Mesén y Omar Dengo. Tres son los pilares de dicha línea: la planificación económica, la intervención del Estado en la economía y la justicia distributiva.

Pero la construcción de una Costa Rica más justa pasó por las armas y la sangre, el primero de marzo de 1948, Don Pepe se alza en armas contra el “Caldero – Comunismo”. De esta lucha aprendimos que no se puede construir la justicia social a costa de la libertad y que, esa justicia social no puede justificar las ambiciones personales que atenten contra la democracia.

Vemos allí a Figueres el estadista cuya amplia obra siempre ha sido digna de estudio: la nacionalización bancaria, la creación del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), el impuesto del diez por ciento al capital etc.

Políticamente es gracias a él y a otros inestimables socialdemócratas que se funda el Partido Liberación Nacional (PLN), el cual, tendría por tarea ser el brazo político en la construcción del bienestar para el mayor número.

De sus otras dos administraciones pueden rescatarse los siguientes hitos: la creación del Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU) y la creación de la Orquesta Sinfónica Juvenil, solo por mencionar dos.

Es Don Pepe un constructor de la cultura. De su boca las palabras que mejor lo retratan en este sentido: “Para qué tractores sin violines”. También fue un gran escritor, no solo del tema político (“Palabras gastadas”, “Cartas a un ciudadano”, “La pobreza de las naciones”, “El Espíritu del 48”) sino también de ficción (“Cubaces tiernos en abril”, “Así nacen las palabras y los cuentos”) y hasta de sus experiencias agrícolas (“Franjas de luz: Arboricultura en el paralelo 10”), además se calcula que escribió cerca de 15000 cartas.

Como puede verse, Figueres presentaba múltiples facetas: el hombre que tuvo que tomar las armas para resguardar la libertad, el gobernante capaz de fundar la Segunda República, el humanista sembrador de cultura, el educador capaz de dejar grandes enseñanzas.

Murió Figueres pero no su huella. No en balde es considerado el personaje del siglo XX puesto que sus aciertos superan en mucho sus errores. “El estandarte Pepe Figueres que no ha caído y nunca caerá”.

Jun 18 2008

Janina del Vecchio y el perfil del Ministro de Seguridad

Marcelo Prieto Jiménez

Cuando hace poco más de dos meses la diputada Janina del Vecchio fue designada como nueva Ministra de Seguridad Pública y Gobernación, se levantaron voces críticas desde diversos ángulos del espectro político nacional.

Para algunos grupos de izquierda y algunos sectores del PAC, ese nombramiento era la confirmación de que, lejos de su discurso oficial, el Gobierno no había pasado la página del TLC, ni mucho menos. La designación de la distinguida diputada que había presidido la Comisión de Asuntos Internacionales de la Asamblea -órgano que tuvo a su cargo dictaminar el Tratado- al frente de un Ministerio que está en el centro de la polémica pública y que maneja uno de los temas electorales más críticos, se interpretó como un ejemplo más de que todavía a estas alturas, para el Gobierno, las decisiones esenciales, los nombramientos y los vetos se toman a través del lente monocular del TLC.

Para esos sectores, el Gobierno no ha podido arrancarse ese monóculo y no puede ver con mayor amplitud e inteligencia el panorama político nacional, al inicio de la época de las vacas flacas y con la pirotecnia electoral asomando ya en el horizonte cercano. Cuando precisamente más necesita ampliar su ámbito de relaciones y su capacidad de maniobra, según ellos, el Gobierno todo lo mide todavía con el criterio de quién estuvo y quien no con el bendito Tratado, y por eso no le importó el “perfil” idóneo del nuevo titular del Ministerio de Seguridad Pública, que seguramente requería, expresaron, al menos de un abogado “que supiera de derecho penal y seguridad pública”.

Para los grupos de derecha conservadora, el nombramiento de doña Janina en ese cargo fue también un error, pues en su criterio, la Ministra elegida no contaba con la experiencia, la calificación o la especialidad necesaria para enfrentar lo que consideran una emergencia nacional de inseguridad ciudadana. La imagen colectiva defendida por esos sectores, y sustentada en una campaña mediática de muchos años, es que en materia de seguridad pública, Costa Rica está a punto del colapso -en una situación cercana a la de Colombia, el México fronterizo, o Guatemala-. Por ello, creen que al frente del Ministerio de Seguridad Pública se requiere un militar de mano dura y entrenamiento especializado para “comandar” la “guerra” contra el hampa. También desde los reductos de la derecha, por esas otras razones, se criticó la falta de correspondencia con el “perfil” del puesto, inmediatamente después del nombramiento de doña Janina. Muy pronto arreciaron los ataques en su contra, satanizando relaciones perfectamente normales derivadas de su gestión diplomática, o distorsionando el sentido certero de sus primeras, serenas y correctas declaraciones -aunque quizá no del todo oportunas- referidas al clima de miedo e inseguridad que se magnifica cotidianamente en los medios, que se complacen en conceder espacio desbordante a los sucesos de la página roja.

Yo no coincido en modo alguno con ninguna de esas críticas, y me parece, por el contrario, que el nombramiento de la Ministra de Seguridad fue excelente, ampliamente meritorio y conveniente para el país. Estimo, en primer lugar, que el nombramiento de Janina no obedece en modo alguno a que el Gobierno todavía tenga puestas a estas alturas del proceso político nacional, las anteojeras del TLC, y todavía imponga a unos y vete a otros con ese criterio, en modo alguno. Me parece que el nombramiento de Janina del Vecchio responde ni más ni menos que a sus méritos propios, derivados de una larga trayectoria de servicio público. Surge de la constatación simple y clarísima de que, a lo largo de su vida pública, ha sido una funcionaria capaz de enfrentar exitosamente muy variados retos, en muy variados ámbitos, con una singular responsabilidad, con seriedad, con capacidad analítica lúcida unida a una efectiva capacidad de gestión práctica.

En el ámbito de la administración académica del más alto nivel, en la gestión diplomática, en el laberinto legislativo, Janina del Vecchio ha demostrado inteligencia, capacidad, sagacidad, seriedad, y responsabilidad. Coincidamos o no con ella -yo recientemente coincidí en la lucha por crear la Universidad Técnica Nacional, y discrepé sustancialmente con relación al TLC- tenemos que reconocerle su inteligencia innegable, su tenaz capacidad de trabajo, y su responsabilidad ante los retos que asume. Por eso hizo bien el Presidente en ignorar los sabihondos cantos de los que se consideran con derecho a definir el “perfil” de los puestos públicos, y en este caso, el del Ministro de Seguridad.

Porque es necesario destacar que ha florecido en la fauna política de nuestro país una especie nefasta: la de los “perfiladores”, cortesanos que, sin responsabilidad directa ni vela en el entierro, se dedican a “construir” o sugerir interesadamente el “perfil” del posible titular de cualquier puesto público que haya que llenar. Le susurran con dulzura cortesana al oído a Ministros y jerarcas, le pintan de colores a periodistas interesados, y le dibujan con regla y compás a quienes se mueven en el entorno presidencial, los rasgos del “perfil” que deben llenar quienes aspiren a cualquier cargo vacante Definiendo según ellos “técnicamente” el perfil de los cargos que deben llenarse, intentar influir en la designación de todos los que se pongan a su alcance, desde Ministros hasta directivos, desde gerentes de instituciones hasta jerarcas académicos y diplomáticos. Y lo que terminan intentando ejercer, en el fondo, es un ilegítimo poder de veto: “Fulano es muy bueno, es muy capaz, pero no se ajusta al perfil”. “Es que no es ese el perfil que se necesita”, oímos todos los días en las oficinas y los pasillos. Y ese perfil ha sido diseñado siempre con un rampante amiguismo, con el propósito evidente de favorecer a un advenedizo de su intimidad, mediante la descalificación a priori de funcionarios públicos de probada capacidad y experiencia, de larga y limpia trayectoria, porque “…no se ajustan al perfil”. El que se ajusta siempre al “perfil” como un guante hecho a la medida es su íntimo, que duda cabe.

Por dicha en el caso de Janina del Vecchio esos oráculos de opereta no pudieron ejercer su influencia. Afortunadamente el Presidente los ignoró, y designó para bien del país a una persona que no se ajustaba en lo más mínimo al “perfil” del Ministro de Seguridad que los nuevos mandarines habían definido. En lugar de un militarote, muy macho y entrenado en West Point o mejor aún en Fort Gulick, y en lugar de un abogado penalista de rompe y rasga, “especialista en seguridad ciudadana”, el Presidente nombró a una mujer, a una académica, a una profesora, a una destacada matemática. Por dicha.

La nueva Ministra sabrá, con amplia y rica visión académica, visualizar el complejo contexto económico y social en que se nutre la inseguridad ciudadana, su caldo de cultivo pernicioso en lo económico, lo social, lo cultural y lo moral. En ese campo, el sociológico y el moral, Janina conoce también axiomas y teoremas. Sabe que cuando los pobres no comen, los ricos no duermen; y que cuando los de arriba pierden la vergüenza, los de abajo pierden el respeto. Por ello, sabrá articular con equilibrio geométrico una estrategia nacional eficaz y coherente para enfrentar los retos que nos lanza la delincuencia, organizada o no, de cuello azul, de cuello blanco o despechugada, de adentro o de afuera, rica o pobre. Sabe que dura lex ex lex, y sabrá enmarcar con rigor matemático, dentro de las coordenadas precisas del multifacético, secular y creciente irrespeto nacional a la ley y su cumplimiento debido, las acciones drásticas que se requieren para erradicar la sensación de impunidad que debe extirparse con urgencia. Sabrá aplicar con lógica y precisión aritmética, las medidas correctivas que requiere el Ministerio de Seguridad para convertirlo en un eficaz instrumento de acción preventiva y punitiva que garantice, enlazado con toda la comunidad nacional, niveles aceptables de seguridad, de tranquilidad y de respeto.

Y todo ello, estamos seguros, dentro de un marco de civilidad, de respeto escrupuloso a los derechos fundamentales que tanto ha costado mantener vivos y vigentes en el mundo, y que son factores imprescindibles en nuestra convivencia política. Para eso el Presidente reafirmó con el nombramiento de Janina del Vecchio, la sagrada tradición de civilidad de nuestro país, que arranca desde que se escogió a un maestro de escuela y no a un militar como primer Jefe de Estado, en los albores de la independencia. Por eso nombró precisamente como Ministra de Seguridad a una educadora y no a un soldado.

Por dicha el Presidente no hizo mayor caso de los oráculos, y lanzó al basurero el “perfil” de Ministro de Seguridad que le susurraban al oído en los despachos, le gritaban en los medios, o le proponían las nuevas sibilas en las reuniones de análisis. Si les hubiera hecho caso a los “perfiladores” sin vela en el entierro, no hubiera podido nombrar jamás en ese cargo a una académica brillante, y el país hubiera perdido la oportunidad de contar con la capacidad, la habilidad y la inteligencia de Janina en una posición esencial para asentar el futuro de la convivencia social de los costarricenses todos, y para sustentar el desarrollo ordenado y seguro del país, de cara a los nuevos retos. Sabemos que el éxito de su gestión está garantizado de antemano, dicho sea con precisión…matemática.

Jun 18 2008

Quijote o Criticón

Dr. René Castro
Profesor universitario y admirador del Quijote

Nos recuerda un conocido adagio que la literatura enriquece el espíritu de gentes y naciones. Por ello y por puro placer de leer, retomé el camino del Quijote, y siguiendo su rastro examiné mucho de lo publicado por dos de los gigantes del siglo de oro español hace 4 siglos: Miguel de Cervantes y Baltasar Gracían.

El ingenio del hidalgo de la mancha, obra cumbre de Cervantes, sigue siendo fuente continua de inspiración de muchas personas, que vivimos persiguiendo sueños y emprendiendo luchas aparentemente imposibles pero que nos llenan de satisfacción con obtener éxitos parciales e incluso por el hecho de intentarlas. Luchar para que no se prolongue que uno de cada cinco ticos viva en la pobreza es ciertamente quijotesco, pero es lo ético, y buscar que menos muchachos deserten de las aulas por hambre es convertir la oscuridad de la desesperanza en estrella brillante.

De cuando en vez en nuestros lares, reaparecen seguidores de otra de las obras del siglo dorado español: El Criticón, publicada en 1651 por el poeta y sacerdote Jesuita Baltasar Gracían. En ella Andrenio, personaje central, impulsivo e inexperto busca la virtud pero lo hace sin apreciar las de los otros, camina criticando y tiene que recorrer el mundo y acercársele la muerte para que encuentre la felicidad y recupere la fe en la humanidad. Oyendo las declaraciones Don Otón Solís y atestiguando su actuar, uno puede concluir que se inspira en el Criticón, y que camina viendo únicamente sus propias virtudes y que los defectos los busca en los demás.

Yo confieso que soy un ciudadano promedio con virtudes y defectos, y también uno más de los hombres y mujeres que preferimos enfrentar nuestras vicisitudes y las de nuestro país cantando con Serrat “Don Quijote…hazme un sitio en tu montura” que caminar sumido en la negatividad. Tal vez por eso aspiro que cada vez que nuestro pueblo busque quien guíe el país hacia el futuro de algún modo pregunte a los aspirantes a capitán del barco ¿y usted en quien inspira sus luchas?.

Jun 18 2008

Regresó Ottón

Antonio Calderón
Secretario General PLN

¡Qué pereza volver a la intransigencia y al monopolio de la verdad y la virtud!

Volvió Ottón. Con los puños levantados y la aureola en la mollera. Con los mates de un mesías y el verbo de un profeta. Volvió Ottón y descubrió, durante su ausencia, el agua tibia y la invención de la rueda. Vino a decirnos que hay basura en nuestras calles, violencia en nuestros barrios y huecos en nuestras carreteras.

Cinco meses de reflexión le sirvieron para reconocer la culpa -de los otros- y las virtudes -de sí mismo-; para admitir la pésima interpretación ideológica -de los otros- y la austeridad -de sí mismo-; para denunciar la violación al Estado de derecho -de los otros- y el respeto a la ley -de sí mismo-. Cinco meses le bastaron para reforzar su convicción de que él, y nadie más, tiene la fórmula para salvar a nuestro país.

El asunto está en que no necesitamos ser salvados. A pesar de los muchos problemas que nos aquejan, nos apañamos bastante bien durante la ausencia de don Ottón. En estos cinco meses los acuerdos políticos avanzaron como nunca en la Asamblea Legislativa. Importantes proyectos de ley, que llevaban años de estar estancados, pudieron ser aprobados. Existe una renovada sensación de optimismo, a pesar de los desafíos que presenta el contexto mundial. Justo cuando empezábamos a darnos la mano, no necesitamos cerrar el puño.

Retórica agresiva. La retórica agresiva, investida de santidad, es característica de don Ottón. Lo que no le conocíamos hasta ahora era su faceta populista. Despotricar contra la inversión extranjera, contra los campos de golf y contra los “vagos y ladrones”, no ha sido nunca la tónica del discurso político costarricense. Al menos no del discurso predominante. Ha sido más bien la tónica de ciertos líderes incendiarios de otras naciones latinoamericanas, que han pagado un alto precio por su fanatismo y su pasión chauvinista.

Por dicha don Ottón no quiere entrar en campaña electoral, aunque nos propine 42 minutos de discurso lleno de proclamas. No quiere entrar en campaña electoral, aunque nos anuncie que recorrerá el país promoviendo su imagen. No quiere entrar en campaña electoral, aunque explote los temas más electorales que existen (inseguridad, soberanía, ética en la función pública).

Vale más, porque habría sido bastante difícil de aceptar que don Ottón se proclamara candidato presidencial cuando no ha estado presente para enfrentar los problemas del país, cuando se ha limitado a criticar cuanta iniciativa ha propuesto el Gobierno para paliar el impacto de la situación mundial.

Vale más porque, cuando miles de costarricenses de todas las esferas del poder público y de la sociedad se unen al Gobierno para ayudar a mitigar las consecuencias de la emergencia nacional causada por las inundaciones, lo último que necesitamos es alguien que venga, como ave de mal agüero, a sembrar cizaña en medio de la población.

La enfermedad como burla. Comprendo las motivaciones de don Ottón al emitir sus declaraciones, aunque no las comparto. Lo que no comprendo, lo que me causa indignación y asombro, es su alusión a la enfermedad del presidente de la República, hecha en un tono sarcástico y grosero. Hacer chota con la enfermedad del mandatario no es signo de valentía ni de atrevimiento político, ni mucho menos de finura cómica o sentido del humor; es, simplemente, una falta de respeto y de consideración. Quien tanto se inmola en las causas éticas y en la defensa de los valores, debería saber que la enfermedad no es nunca, en ninguna circunstancia, motivo de burla. Y mucho menos la enfermedad del Presidente.

Francamente no sé si don Ottón volvió cambiado, o volvió más sincero que nunca. Si por la víspera se saca el día, vienen meses difíciles para la política. Volveremos a las discusiones interminables. Volveremos a los enfrentamientos innecesarios. Volveremos a las poses demagógicas. Hemos recibido ya la advertencia de una nueva carta dirigida a la Casa Presidencial, en que el “oráculo de San Pedro” nos dará las sugerencias de los pasos que la presente Administración debe dar, so pena de fracaso rotundo y corrupción incurable.

¡Qué pereza volver a ese tipo de política! ¡Qué pereza volver a la intransigencia, a la estrechez de miras, a las pretensiones de monopolizar la virtud y la verdad! ¡Qué pereza que Ottón volviera!

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