Sobre Sardinal y el tema del agua
Gerardo Monge.
Desde hace mucho tiempo se viene diciendo en diversos círculos y conferencias que el agua, al igual que el petróleo ayer y hoy, serán el motivo de fondo de conflictos en el mundo. Efectivamente yo creo que los países que tienen suficientes recursos para explorar el espacio exterior, han invertido bastante dinero y lo seguirán haciendo, para ver si es posible la existencia de reservas ocultas de agua en el planeta Marte. Pero en realidad, las enormes extensiones deserticas de ese gran planeta les lleva, inevitablemente a cuestionarse también, sobre los milenarios procesos de desertificación. Es decir, a preguntarse, cómo se secaron enormes extensiones lacustres y cuencas, sobre las que alguna vez debió fluir el agua que todavía, por dicha en nuestra Tiquicia, tenemos en abundancia.
Sin embargo, muchos sectores hoy día están más preocupados por encontrar el combustible, sustitituto del petróleo, sin pensar siquiera, que nos estamos quedando sin el verdadero combustible que mueve a este mundo: el agua. Por una razón muy simple, sin agua, no hay ser vivo al menos en este planeta Tierra que logre sobrevir. Aunque se hayan descubierto novedosas y más baratas formas de mover las máquinas mueven las economía de este mundo. Es un proceso psicológico extraño en el que vivimos en función de las máquinas, como si ellas fueran nuestra razón de ser. Pero el mundo sin seres vivos y entre ellos el ser humano, ¿Qué es ?
Seguimos deforestando ayer, hoy sí y mañana también, incluso a vista y paciencia del MINAE. Se desperdicia el agua, por tuberías con deficiente mantenimiento, por daños o roturas en doversos sitios de municipalidades que han perforado pozos profundos, para mantener el abastecimiento de las poblaciones que siguen creciendo como el polvo durante las estaciones secas. Y la Institución rectora del recurso agua, (creo que es AyA), ni siquiera se da por enterada.
Pero el problema no está solo en la altísima y desmedida deforestación, también toca los simientos de un cada vez más irresponsable descuido en la planificación del uso del suelo.
Yo creo que no hay alguién en nuestro país que no haya alguna escuchado sobre el “Ciclo del Agua”, porque el agua no es un producto que se dá por la casualidad. Es algo que produce nuestro planeta. Entre más verdes tengamos las montañas y el suelo en general; entre menos coberturas de cemento o concreto, entre más árboles y plantas de todo tipo tengamos sobre el suelo, más agua tendremos en el subsuelo para poder extraerla y subsistir. Entre menos contaminemos los ríos y las quebradas, más posibilidades tendremos de obtener de esas estructuras hidráulicas naturales, agua que bien tratada sea de buena calidad, porque en algún punto de la montaña del suelo en la parte baja, brotó de manera expontánea, para abrirse paso, bajar y formar los cauces que cruzan por tadas partes, nuestras ciudades, pueblos y caceríos.
Para citar tan solo algun ejemplo, hace unos 20 años para acá han proliferado la construcción de condominios, residenciales o asentamientos humanos de las más variadas especies. ¿Qué había en esos sitios antes de iniciar esas construcciones? Indudablemente potreros, cafetales, zonas arbóreas, en síntesis, suelos cubiertos con extensos mantos verdes, capaces de capitalizar de manera natural retener en el subsuelo, para nuestro bien, el agua que nos cae de las nubes. Pero claro, puede más la generación de la riqueza, ante lo cual no estoy en desacuerdo, pero se descuida lo que verdaderamente se está sacrificando. Para colmo de males, se construyen cada vez, más plantas de tratamiento de aguas negras, sin los verdaderos controles de calidad que garanticen la no contaminación de los mantos acuiferos.
El agua que antes, se podía encontrar limpia en cualquier parte, de calidad y en grandes cantidades, ya no es posible. Incluso, se ha convertido en una mercancía más y muy explotada por empresas que se han instalado en sitios, donde han perforado pozos profundos o han acaparado nacientes, para darle algún tratamiento y luego embasarla, y venderla en el mercado. Citemos algunas: la que se dedica al monopolio de la producción de cerveza, la Coca Cola (me parece que ambas son transnacionales) y otras de menos cuantía, pero igualmete comercializadoras del agua. ¿ Qué ocurrió con el Estado responsable de proteger y garantizar ese recurso tan importante que debe y tiene que ser patrimonio de todos ? No puede ser un asunto que se limite a ser delegado a la responsabilidad municipal. No.
Aquí no estoy hablando del TLC, solo quiero decir que el problema de Sardinal hoy, va a ser el problema de muchas más comunidades en todo el territorio nacional. El agua se llegará a convertir en un verdadero problema que debe ser tomado en cuenta en la agenda política nacional en un futuro cercano, como lo ha llegado a ser el tema del petroleo y sus derivados que cada vez, nos ahogan más.
A propósito, un mensaje que estuvo en los medios de comunicación utilizaba un jingle que decía algo así como “Algún día entenderemos que no se puede comer dinero” . Yo lo pongo ahora por el tema del agua, porque en el caso de Sardinal y otros que de seguro vendrán, más adelante, tendrán como fondo, intereses que generalmente están asociados a la generación de riqueza y el problema en sí no es la generación de riqueza, ni estoy en contra de ella, sino el no tener en cuenta lo que se sacrifica para generar riqueza y desarrollo.