Abr 13 2008

El Sistema de Banca de Desarrollo

Alejandra Méndez Garita

Sin duda alguna, el proyecto de Banca de Desarrollo es el proyecto más importante en materia social aprobado por esta Administraciòn, es decir de corte socialdemocrata, que recupera un instrumentos de desarrollo en el ámbito financiero.

“A través de la estructura de la banca estatal, se desarrollarán mecanismos que permitan el acceso al crédito a personas y proyectos que, a pesar de su viabilidad económica, no son hoy sujeto de crédito. No se trata de brindar subsidios a los tomadores de crédito, pero sí de modernizar los criterios que se utilizan para calificar riesgo, definir garantías y medir capacidad de pago.

Es particularmente importante lograr movilizar fondos que se encuentran distribuidos en instituciones o fideicomisos de desarrollo, supuestamente destinados a fines propios de la banca de desarrollo, pero a los cuales no tienen posibilidades de acceso real muchos de sus supuestos beneficiarios.

En concordancia con esta intención, el “peaje” que tiene que dar la banca privada a los bancos estatales por las cuentas corrientes, deberá ser canalizado en mejor forma. Es preciso que esos fondos no se conciban como un encaje más, sino que se utilicen para canalizar recursos de menor costo a las actividades que requieren de un financiamiento más acorde con sus posibilidades. Eso permitiría activar mejor sectores de la economía con gran rentabilidad social”.

Bien lo señaló la Jefa de Fracción del PLN Mayi Antillón, al decir que:

“Reconocemos en ellos no solo la necesidad de acceder a recursos financieros sino también la oportunidad que les representa contar con una orientación clara que les permita convertirse en verdaderos empresarios agrícolas, industriales o de servicios, entendiendo que la oportunidad del acceso al crédito y el acompañamiento en servicios no financieros representan un instrumento real para la movilidad social.”

La sostenibilidad de los Fondos de Financiamiento para el Desarrollo y de los Fondos de Crédito para el Desarrollo, dependera en buena medida de que con decisión y voluntad Los Bancos no SUCUMBAN a las presiones de politicos, mas bien de politiquillos que quieran convertir este importantisimo Proyecto de Desarrollo en otra PIÑATA POLITICA. (Recuerdese otros proyectos que en su creacion albergaban grandes esperanzas y sucumbieron al convertirse en piñatas políticas como reconversión productiva, solo para citar uno de tantos)

Por otro lado su sostenibilidad tambien dependera del grado de recuperabilidad de la cartera, y de la política que se defina para la capitalización del fondo. Por ello cada Banco debe hacerse respetar y no ceder y se cumpla con el espíritu de los legisladores que plantearon las reformas al artículo 59 de la Ley del Sistema Bancario Nacional y con los que trabajaron en la elaboracion del nuevo proyecto de Banca de Desarrollo.

Es así que puedo en parte, comprender la preocupacion del Grupo Nación, con la aprobación de este Proyecto -expresada en sendos editoriales y notas de primera página-, en el sentido de que no se desvíe su fin, mas nunca podría coincidir con ellos en lo ideológico.

Abr 13 2008

Socialdemocracia, socialismo e intervención Estatal

Ocean Castillo Loría

Ante todo, es justo agradecer a las personas que han tomado su tiempo para reflexionar en torno a nuestro anterior artículo “Raíces, dolarización y socialdemocracia”, y dada la calidad de las reflexiones, pues nos impulsa a continuar abordando los distintos puntos de vista.

Primero, el ser socialdemócrata requiere de un equilibrio entre una dicotomía que no es tal. Dicha dicotomía es entre la política económica y la política social. lo cierto es que para tener una buena política social, debe tenerse recursos para sostenerla, eso es innegable, el problema se da, y eso si es neoliberalismo, cuando se permite al mercado la “definición” de la política social. Nuestro partido comprendió que las políticas sociales corresponden a la intervención del Estado en la economía para una mejor distribución de la riqueza, claro está, en la socialdemocracia, la producción de la riqueza corresponde al sistema de precios y mercados.

En nuestra reflexión se ha citado como Rodríguez Zapatero ha planteado una serie de políticas para volver a hacer prioritario el tema social, las políticas que se mencionan son: “el mejoramiento de las pensiones “mínimas” para los sectores de menores ingresos; elevación del salario mínimo; profundizar la igualdad de la mujer y seguir combatiendo la violencia de género; financiamiento para vivienda”. Para nadie es un secreto que para llevar adelante esas metas es necesaria la intervención del Estado en la economía, por ejemplo, no será el mercado el que permita el mejoramiento de las pensiones mínimas o la elevación del salario mínimo o el combate a la violencia de género. Esto no quiere decir que se niegue la participación del mercado, pero el énfasis socialdemócrata es sobre el papel del Estado para controlar “la mano invisible del mercado” en beneficio al mayor número.

De ahí que lo central en la filosofía socialdemócrata es, como ya acertadamente se ha dicho: “una clara priorización de los sectores más vulnerables de la sociedad, en el marco de respuestas de amplitud nacional para responder a un entorno de crisis mundial”.

El postulado de la intervención del Estado en la economía es plausible desde 1948, la idea era, como lo diría Figueres Ferrer, robustecer la economía para una mejor distribución de la riqueza, pero este robustecimiento de la economía no se basaba en un instinto de lucro individual sin control (como por ejemplo, al que aspiran los libertarios) sino, y de nuevo, como decía Figueres Ferrer, resulta necesaria una sana intervención del Estado en el campo de la economía.

Se nos han citado una serie de políticas en las que nuestro partido optó para la producción de la riqueza por la empresa privada y esto es cierto, pero no podemos olvidar o distorsionar políticas de intervención Estatal para la distribución de la riqueza. Una es la de los impuestos directos cuyo objeto es aumentar el ahorro nacional, por medio de los mecanismos de recaudación Estatales para una mejor distribución de la riqueza.

La otra es la nacionalización del crédito, un aspecto elemental es reconocer que si nuestro movimiento político tuvo que nacionalizar el crédito, esto se debió a que antes del 48, dicho crédito era manejado por bancos privados cuyo objetivo era beneficiar en términos de ganancia a quienes eran sus propietarios. El nacionalizar es ESTATIZAR UNA ACTIVIDAD ECONÓMICA. Es decir, en el caso que comentamos, la nacionalización es una medida socialista, a la Junta Fundadora de la Segunda República hasta se la acusó de comunista por ello.

La necesidad de hacer esta aclaración nos conduce a un tema que ya hemos visto en otras oportunidades: tenemos una confusión entre los distintos socialismos y su relación con el capitalismo. Vamos a esbozar algunos elementos de este tema, llamando la atención a la imperiosa necesidad de capacitarnos y recapacitarnos en el tema de las ideologías políticas. Para este esbozo, nos servirá de guía el libro: Cartas a un Ciudadano, autoría de don Pepe Figueres.

Es lamentable que sigamos identificando la palabra socialismo solamente con el Marxismo–Leninismo y la desaparecida Unión de Repúblicas Solistas Soviéticas y por ende, como un enemigo de la democracia. Por otro lado, se identifica el capitalismo con libertad de mercados, libertad de comercio y en ciertos partidos políticos hasta con imperialismo o conquistas coloniales.

El ideal del socialismo es que las propiedades por las que se produce la riqueza pertenezcan a la colectividad y sean administradas por el Estado, nadie puede negar que la nacionalización bancaria o la creación del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), tienen un claro espíritu socialista.

Adicionalmente, debe anotarse como lo hemos hecho en un documento anterior (nos referimos aquí al aporte sobre capitalismo, marxismo y socialdemocracia) que el socialismo tiene una clara identificación con los ideales cristianos.

Ahora, entre los diversos socialismos, es decir, entre las diversas búsquedas para una mayor igualdad, el comunismo buscaba que prácticamente todas las propiedades pasen a control Estatal. Es clarísimo que nuestro partido no obedece a la ideología comunista, pero no por ello significa que nuestro partido no sea socialista en su sentido más puro.

Por su parte, el capitalismo tiene su base en la propiedad privada en donde se compra y se vende en plena libertad y sin ninguna planificación. El capitalismo en ese sentido estricto, es guiado por el afán de lucro de los individuos o empresas. Este afán de lucro se da sin control. De ahí que con tal de ganar se pagan bajos salarios, se procura que los precios de los bienes y servicios sean altos. En resumen: ganar plata sin ninguna responsabilidad o solidaridad con los demás prójimos.

Dada esta situación fruto del capitalismo donde los pobres son cada vez más pobres y los ricos cada vez más ricos es que aparece el socialismo con distintos énfasis: El socialismo utópico, el socialismo marxista, la socialdemocracia y el socialcristianismo entre otros.

Pues bien, hemos definido los conceptos puros de “socialismo” y “capitalismo”. Es claro que ni el capitalismo puro ni el socialismo puro se han vivido en ninguna parte del planeta, ni en Estados Unidos, ni en Cuba o China.

En el caso de la socialdemocracia, lo que busca es una combinación de socialismo y capitalismo. ¿Y cómo es eso? Pues permitiendo que el Estado intervenga en la dinámica económica capitalista. ¿Y cómo es esa intervención? Pues imponiendo regulaciones a la empresa privada: impuesto sobre la renta, jornada laboral, precios estables (Ahora el único precio regulado es el del arroz 80 / 20) salarios mínimos, seguro social etc.

A esta combinación se le denomina economía mixta. Queremos hacer notar que dicha economía se construyó en Costa Rica con la intervención del Estado en el libre mercado y no con la desarticulación del Estado a costa del libre mercado.

Los beneficios de la economía mixta los entendieron “viejos liberales” como Don Ricardo Jiménez y por supuesto nuestros socialdemócratas a quienes significamos en Figueres Ferrer y Oduber Quirós.

De esto es de lo que habla Rodríguez Zapatero cuando refiere al financiamiento para vivienda. Al capitalista solo le interesa construir viviendas para aquellos que pueden pagársela. El Estado debe intervenir por aquellos que no pueden pagarlas en la lógica del libre mercado. ¿Recuerdan el INVU?, pues para susto de muchos esa intervención Estatal es eminentemente socialista.

Así las cosas, nuestro querido Partido Liberación Nacional se definió ideológicamente como socialdemócrata (que repetimos es una de las corrientes socialistas), porque cree (por lo menos aun en importantes sectores) en la propiedad privada con regulación Estatal.

También es sano repetir que esta regulación no desconoce la empresa privada base del capitalismo, de lo que se trata es que la mano visible del Estado oriente la mano invisible del mercado para bienestar del mayor número.

De ahí que, lo que desde nuestra humilde opinión el partido debe pensar y proponer, son programas para que la empresa privada produzca con eficiencia y el Estado reparta con justicia (Esta última idea es de Don Pepe y como liberacionista, el autor de este escrito la comparte)

Entonces, y aunque cause una terrible jaqueca, vamos a tener que profundizar en lo que algunos mal llaman teoría política y que en realidad es el estudio de las ideologías políticas. La idea es descubrir las ventajas que ofrecen los socialismos y las ventajas del capitalismo para una propuesta socialdemócrata.

Del socialismo nos sirve:

  • La planificación, con lo que se combaten los conflictos propios del “capitalismo salvaje”.
  • El justo pago por el esfuerzo de cada quien.
  • El espíritu de servicio y responsabilidad para con los demás.

Del capitalismo nos sirve:

  • La mayor eficiencia administrativa gracias a la subdivisión de la actividad económica.
  • La iniciativa fruto del conjunto de ideas y la competencia como consecuencia de la existencia de los muchos oferentes en el mercado.
  • El ejercicio de la propiedad que permite la estabilidad del ser humano.

Así las cosas, el objeto de la intervención del Estado en la economía tiene también como objeto la sobrevivencia del pequeño empresariado, inclusive, con formas de economía social como el coperativismo.

De nuevo, un ejemplo del éxito de la economía mixta se da en los países escandinavos y aunque no se crea o pretenda olvidarse, nuestro país tuvo:

  • Aumento en la esperanza de vida.
  • Bajas tasas de mortalidad infantil.
  • Altos porcentajes de alfabetización.
  • Altos porcentajes de cobertura del seguro social.
  • Bajo desempleo.

La política de distribución del ingreso impulsada por nuestro partido logró elevar la capacidad de consumo de nuestros habitantes.

Lo más interesante es que estos logros no se hicieron a costa de la diversificación de la economía o del capitalismo como productor de la riqueza. Ahora, dicha diversificación estuvo a cargo de un Estado fuerte y descentralizado. Estado fuerte y descentralizado capaz de importante obra pública como: caminos, carreteras colegios, escuelas, hospitales, plantas hidroeléctricas, puestos de salud etc.

Una de las características del accionar de nuestro partido era el fortalecimiento del mercado interno y por ende, el fortalecimiento de la clase media tanto urbana como rural. Esta fue la principal obra en el cumplimiento de la expansión económica con justicia social o como citamos más arriba: “una clara priorización de los sectores más vulnerables de la sociedad, en el marco de respuestas de amplitud nacional para responder a un entorno de crisis mundial”.

En otro orden de cosas, parece lamentable que ciertos compañeros de partido se han olvidado que no hay nada más práctico que una buena teoría y que la acción política sin reflexión profunda y estudio, no lleva a ninguna parte.

El hecho de que nuestros políticos fueran prácticos no significa que no estudiaran las teorías, al contrario, porque estudiaban eran prácticos. ¿Qué pensarán estos respetables compañeros que hacía el Centro Para el Estudio de los Problemas Nacionales?

Cito a Don Pepe, haciendo referencia a su experiencia en “La Lucha”: “… a la luz parpadeante de esa vela leí asiduamente durante varios años. Yo he podido dejar cualquier cosa, menos la lectura” (La lucha sin fin. Editorial Costa Rica, 1987. p. 56)

No somos quienes para especular como actuarían hoy Figueres y Oduber si estuvieran vivos, pero sí podemos retomar su pensamiento crítico frente al capitalismo sin controles Estatales para actualizar dicho pensamiento.

Tomemos aquí las ideas de Daniel Oduber:

  • La intervención del Estado en la economía no significa el menoscabo de la democracia.
  • La intervención del Estado en la economía no significa la reducción de la empresa privada o desincentivar la empresa industrial.
  • La intervención del Estado en la economía por medio del ICE colabora en la solución del problema energético del país.
  • La política de salarios crecientes significa un progreso social.
    “A algunos, me imagino, les habrá de disgustar que haya sido el Estado el que haya asumido la función de construir viviendas, función que el Estado del siglo XIX desconocía.” (Con esta cita de la serie de artículos “De donde venimos”, queremos probar que una medida de corte socialista como la existencia del INVU, no es posible en un régimen liberal como el decimonónico y aunque duela, es el que añoran ciertos sectores neoliberales).
  • “Esa posición (La socialdemocracia), en muchos aspectos, es una reacción saludable contra los excesos crueles del liberalismo manchesteriano practicado en el siglo XIX, que trajo, es cierto, prosperidad a algunas naciones, y al mismo tiempo, miseria a sus proletariados…” (Es decir, la socialdemocracia se opone al capitalismo sin controles Estatales, controles que buscan ser disminuidos desde el tiempo de aplicación de los PAES).
  • El Estado puede eliminar los problemas del libre mercado, sin sacrificar la democracia: “O sea, que se puede terminar con las desigualdades e injusticias que trajo el liberalismo económico sin salirse de los postulados del liberalismo político”.
  • “Donde el conservatismo costarricense ve burocracia, nosotros vemos acción. Donde el conservador costarricense ve interferencia con la actividad de unos empresarios, nosotros vemos gestión gubernamental a favor de las mayorías”.

Es claro, como lo dijimos en nuestra primera intervención en razón del intercambio de criterios sobre el tema de la dolarización que: “Desde mediados de la década de los ochentas, se llegó a la convicción de que la intervención del Estado en la economía provocaba serias distorsiones en la dinámica entre consumidores y comerciantes, lo que incitaba una problemática que solo podía ser combatida por medio de un modelo de liberalización económica que corrigiera las ineficiencias Estatales propias del modelo sustentado por el Partido Liberación Nacional (PLN)” Es más que evidente que esas críticas que viene sufriendo nuestro aparato institucional, son eminentemente conservadoras, o liberales, o neoliberales (En parte o totalmente), y el problema es que dichas criticas se disfrazan de “socialdemocracia flexible”.

Volvamos a Oduber:

  • A la concentración de la riqueza debe enfrentarse un poder de equilibrio, o sea el poder Estatal de regular y controlar por un lado, y por el otro el poder de los trabajadores organizados y grupos similares.

Como parte de los seudo argumentos que se nos han señalado para afirmar que en el 48 la socialdemocracia escogió como forma de desarrollo el capitalismo (cosa que nunca hemos negado, lo que hemos dicho que ese capitalismo fue controlado por la intervención del Estado), es el que dicha socialdemocracia habló de sindicalismo. Vale la pena analizar cual es la relación de nuestros gobiernos liberacionistas con los sindicatos, digamos con los presidentes Figueres Olsen y la segunda administración Arias Sánchez: no han sido muy amigables que digamos ¿cierto?

  • “Las empresas grandes tienen una contribución grande que hacer a la economía, lo mismo que las pequeñas. Pero donde la concentración del poder económico sea tal que no esté apropiadamente balanceada por otras fuerzas de la misma economía el gobierno tiene una clara obligación de actuar”.
  • “Para nuestros adversarios en Costa Rica, las únicas empresas que se deben proteger son las grandes empresas, propiedad de unos pocos; y la iniciativa particular que se debe estimular es la de aquellos que creen en hacer fortuna a base de estrujar a la pequeña finca y a la pequeña empresa o de negar a los trabajadores de Costa Rica sus derechos” (Aquí Oduber ataca la línea editorial del periódico “La Nación”, línea que no ha cambiado del que se supone es hoy nuestro aliado. ¿Se hizo socialdemócrata “La Nación” o se “derechizó” el PLN?)

Se nos ha señalado por medio de una paráfrasis de una cita de Daniel Oduber, de su documento: “Apuntes para un congreso ideológico del Partido Liberación Nacional” el que la revolución de 1948 no fue socialista. De hecho, el detractor pasó por alto el contexto de la cita. Lo que Don Daniel dijo es, que la revolución de 1948 no es marxista pero no que no fuera socialdemócrata y por ende, afín al capitalismo controlado por el Estado en la distribución de la riqueza. Para confirmar nuestra tesis citamos del mismo documento, tan solo unos párrafos delante de la cita “mal citada”:

“Nuestra generación, en veinte años, alcanzó las metas de los izquierdistas revolucionarios anteriores a nosotros:
nacionalización eléctrica;
control estatal del crédito…”
(el énfasis es nuestro).

Podríamos extendernos más sobre el pensamiento de Don Daniel, pero somos plenamente concientes de que estamos abusando de la paciencia de nuestro lector o lectora, de Oduber, una última cita que debe resonar en la mente de los neoliberales: “… perder el tiempo pensando que podemos volver al capitalismo del siglo XIX, es tan grave como tratar de hacer la revolución marxista …”.

Por otra parte, no dudamos de la habilidad que hubiese podido mostrar Don Pepe en las negociaciones de Tratados de Libre Comercio, pero por su pensamiento, más centrado en la justicia que en la libertad comercial. Dos citas al respecto:

“Esa injusticia contra nuestros pueblos (El pago injusto por nuestros productos de exportación)… se sigue practicando en nombre de uno de los lemas empedernidos: comercio libre. Sin embargo, ese lema desaparece cuando alguno de nuestros productos latinoamericanos necesitan pasar por las aduanas de los Estados Unidos”.

“Los pueblos pobres son los corderillos en el altar de la libre competencia. Si los latinoamericanos ya no quieren trabajar por unos cuantos centavos de dólar por día; si nuestros empresarios desean capitalizar y levantar un patrimonio nacional y al tiempo diversificar nuestra economía; si nuestros gobiernos se empeñan en aumentar sus ingresos por medio de impuestos, para instalar tuberías de agua potable y construir escuelas, el África no presenta esos problemas… ¡Nada hay tan venerable como la libre competencia cuando los compradores son los ricos y los vendedores los pobres!”.

Concluimos:

  • Nuestro partido comprendió que las políticas sociales corresponden a la intervención del Estado en la economía para una mejor distribución de la riqueza, claro está, en la socialdemocracia, la producción de la riqueza corresponde al sistema de precios y mercados.
  • Lo central en la filosofía socialdemócrata es, como ya acertadamente lo han dicho nuestros compañeros: “una clara priorización de los sectores más vulnerables de la sociedad, en el marco de respuestas de amplitud nacional para responder a un entorno de crisis mundial”.
  • El postulado de la intervención del Estado en la economía es plausible desde 1948, la idea era, como lo diría Figueres Ferrer robustecer la economía para una mejor distribución de la riqueza, pero este robustecimiento de la economía no se basaba en un instinto de lucro individual sin control (como por ejemplo, al que aspiran los libertarios) sino, y de nuevo, como decía Figueres Ferrer, resulta necesaria una sana intervención del Estado en el campo de la economía.
  • Tenemos una confusión entre los distintos socialismos y su relación con el capitalismo. Hacemos un llamado a la imperiosa necesidad de capacitarnos y recapacitarnos en el tema de las ideologías políticas.
  • El ideal del socialismo es que las propiedades por las que se produce la riqueza pertenezcan a la colectividad y sean administradas por el Estado, nadie puede negar que la nacionalización bancaria o la creación del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), tienen un claro espíritu socialista.
  • Dada la situación del capitalismo sin control donde los ricos son cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres es que aparece el socialismo con distintos énfasis: El socialismo utópico, el socialismo marxista, la socialdemocracia y el socialcristianismo entre otros.
  • En el caso de la socialdemocracia lo que busca es una combinación de socialismo y capitalismo. ¿Y cómo es eso? Pues permitiendo que el Estado intervenga en la dinámica económica capitalista. ¿Y cómo es esa intervención? Pues imponiendo regulaciones a la empresa privada: impuesto sobre la renta, jornada laboral, precios estables (Ahora el único precio regulado es el del arroz 80 / 20) salarios mínimos, seguro social etc.
  • A esta combinación se le denomina economía mixta. Queremos hacer notar que dicha economía se construyó en Costa Rica con la intervención del Estado en el libre mercado y no con la desarticulación del Estado a costa del libre mercado.
  • Nuestro querido Partido Liberación Nacional se definió ideológicamente como socialdemócrata (que repetimos es una de las corrientes socialistas), porque cree (por lo menos aun en importantes sectores) en la propiedad privada con regulación Estatal.
    También es sano repetir que esta regulación no desconoce la empresa privada base del capitalismo, de lo que se trata es que la mano visible del Estado oriente la mano invisible del mercado para bienestar del mayor número.
  • Lo que desde nuestra humilde opinión nuestro partido debe pensar y proponer son programas para que la empresa privada produzca con eficiencia y el Estado reparta con justicia (esta última idea es de Don Pepe y como liberacionista, el autor de este escrito la comparte).
  • Observando aunque sea someramente el pensamiento de Daniel Oduber es notorio que defiende la intervención del Estado en la economía y considera que dicha intervención no va en menoscabo ni de la democracia ni de la empresa privada.
  • Para Oduber la revolución de 1948 no es marxista pero no es que no fuera socialdemócrata y por ende, afín al capitalismo controlado por el Estado en la distribución de la riqueza.
  • “… perder el tiempo pensando que podemos volver al capitalismo del siglo XIX, es tan grave como tratar de hacer la revolución marxista …”. (Daniel Oduber)
  • No dudamos de la habilidad que hubiese podido mostrar Don Pepe en las negociaciones de Tratados de Libre Comercio, pero por su pensamiento, más centrado en la justicia que en la libertad comercial.

Agradecemos de nuevo los puntos de vista sobre los que hemos tratado de profundizar en este artículo y pedimos disculpas por la amplitud del mismo, pero ésta era necesaria para alimentar tan importante debate.

Abr 12 2008

Cuando La Nación define nuestros parámetros de valoración y discusión

Luis Fernando Acuña

Quisiera hacer algunas consideraciones sobre este tema, que se inició con una crítica (que considero muy legítima) al titular de La Nación: “Estado otorgará créditos a proyectos de alto riesgo” refiriendose a la aprobación del proyecto de Banca de Desarrollo y que continúa, con consideraciones sobre el gasto público, la eficiencia o falta de ella en la Administración Pública, y en general lo que se ha señalado como grandes retos con grandes obstáculos.

Es un tema recurrente en las conversaciones el definir y ubicar o ubicarnos en izquierda, o derecha, siendo que esto es obviamente definido por el punto desde donde observemos y valoramos, no se está contribuyendo mucho ni a la discusión ideológica, ni a la tarea de educarnos sobre fundamentos de solidaridad, justicia social y muchos otros principios, que son hoy tan vigentes como lo fueron en el siglo pasado o en el antepasado. Así entonces para evitar caer en lo que a mi juicio ha sido un error, voy a tratar de referirme a este tema con ejemplos específicos.

No me cabe la menor duda que el título del artículo periodístico de La Nación tiene un alto contenido ideológico, (tal vez lo más adecuado es llamarle descontento ideológico), ciertamente La Nación se ha dedicado en los últimos meses a impulsar a través de su línea editorial lo que considera ha de ser el modelo de banca en este país, es decir la absoluta eliminación de la Banca Estatal, la eliminación del aporte al sector financiero cooperativo, la fusión de todos los bancos estatales en uno sólo y además que el Estado garantice las posibles pérdidas del sector bancario privado así como lo asume en el sector bancario público, todo esto con el argumento de la igualdad y las ventajas para el consumidor, que según La Nación, pierde a través de esas innecesarias “distorsiones” .

Que La Nación tenga una línea editorial neoliberal, no es lo que me sorprende, dentro de la democracia es absolutamente necesaria la confrontación de ideas, y el pensamiento neoliberal es entonces válido, lo que no se vale ni se puede dejar pasar es el usar noticias para a través de ellas enviar mensajes ideológicos, como es el ejemplo que se nos muestra, es así que considero fundamental el análisis, la crítica y la denuncia a este tipo de manipulación, que pasa comúnmente desapercibida en el grueso de la población.

Sobre los gustos noticiosos de cada quién no tengo nada que opinar, sin embargo si creo necesario entender quién apunta y desde donde lo hace. Entendiendo que estamos en una confrontación de ideas, en donde nos jugamos lo que queremos como sociedad, tenemos el deber de ser críticos no sólo del accionar de La Nación sino también, como miembros del partido político gobernante, debemos ser críticos de nuestro gobierno, de sus políticas, y de las instituciones públicas, apoyar y celebrar los triunfos y con sobriedad y ánimo constructivo señalar los desaciertos. Pero así como entiendo y respeto los gustos noticiosos de los demás, prefiero y defiendo mi derecho de discutir este tema desde la óptica socialdemócrata, y no desde la óptica que me dicta La Nación y ni desde el interés de ellos.

Así que voy a hablar de este tema destacando conceptos y prácticas socialdemócratas como solidaridad, justicia social, justicia distributiva, organizaciones sociales, el gasto o inversión pública, como prefiero llamarla, y las instituciones que fueron creadas para fomentar esa solidaridad,

Cuando hablamos generalidades, corremos el riesgo de omitir o incluir particularidades que hacen una gran diferencia, cuando hablamos generalidades que además implican conceptos no bien definidos, o parámetros no bien establecidos estamos destinados a tener respuestas parciales o engañosas.

Cuando se habla “que más del 40% del producto interno bruto se maneja por instituciones estatales y lo hacen muy mal” se está incurriendo en una generalidad absoluta que no permite destacar ni identificar que no todo lo que se invierte en el sector público está mal manejado, ni que todas las instituciones públicas son ineficientes y aún aceptando que algunas lo sean, no todas sus actividades lo son.

Cuando se habla de lo lento o inoportuno de la atención médica en la Caja del Seguro Social, y de la necesidad de complementar esto con seguros privados, se corre el riesgo de dejar por fuera un elemento esencial del pago de la cuota obrero patronal y la CCSS, y es el tema de la solidaridad, no solo se trata de que los que podamos paguemos servicios privados, ni se trata de discutir lo indiscutible, el servicio en la Caja ha de mejorar, pero si se trata de señalar que cuando pagamos la Caja y no evadimos su pago, cuando pagamos lo que en derecho corresponde estamos practicando la solidaridad social, porque el gran grueso de nuestra población no puede pagar seguros médicos privados, menos aún pagar consulta privada, y asumiendo nosotros esa cuota estamos contribuyendo a cubrir las necesidades de los que menos tienen, estamos garantizando salud y el acceso a ella a todos los sectores sociales, estamos practicando verdadero socialismo democrático. Ciertamente coincido y simpatizo con la preocupación puntual, sobre la atención médica en nuestro círculo de amigos y familia, pero no por eso dejo de ver que la Institución cumple objetivos sociales altísimos y necesarios, entre ellos la salud universal y que si bien es cierto es perfectible, porque tiene faltas y deficiencias, eso no obstáculo para reconocer las grandes virtudes y propósitos que si cumple.

Cuando se indica que el tema de calidad de servicio en el ICE se mejorará tan sólo con la competencia, se está señalando solo la evidente debilidad de la institución, pero no se señala la gran fortaleza de haber llevado tendido eléctrico sin medir ganancia a sectores rurales, a que en todos los pueblos, no solo en las casas de las ciudades hay acceso telefónico. Que el ICE ha sido un verdadero ejercicio de socialismo democrático, que el ICE hizo posible y garantizó acceso al progreso, a la electricidad, a la comunicación, a todos los sectores sociales, sin medir solamente la ganancia económica, que el ICE es en gran parte responsable de esta sociedad que progresa hoy en día.

Es necesario medir resultados, pero esos parámetros de medida, no sólo han de incluir aquellos patrones que puedan interesar a los sectores neoliberales, han de tener medidas que incluyan valores socialdemócratas como igualdad de acceso y oportunidad. No sólo han de medir el ahora sino que han de tener en cuenta el desarrollo histórico. La vida de nuestro país ni empezó ayer ni termina mañana. Es relativamente simple e injusto, con los niveles de desarrollo y penetración de tendido eléctrico y telefonía actuales decir que no tiene sentido el monopolio del ICE, pero no podemos olvidar que por ese monopolio podemos darnos el lujo de hacer estos comentarios hoy, muchas otras sociedades en América Latina no se pueden dar ese lujo, y ellas han tenido abierta la competencia desde hace muchos años, sin que por ellos tengan mejor servicio o mejor acceso.

Es nuestro deber el aspirar a la excelencia, pero no porque las cosas no son perfectas, o no encajan en las valoraciones tradicionales neoliberales de “eficiencia” o “pérdida y ganancia” debemos de dejar de reconocer que no sólo se miden las cosas desde ese perspectiva individual sino también desde los logros colectivos, desde una perspectiva social.

Los tiempos son nuevos y diferentes, la realidad económica es otra, pero los principios y fundamentos socialdemócratas no han cambiado, considero que nuestro deber es continuar aspirando a una sociedad mas justa, mas solidaria que garantice el acceso a la educación, salud, tecnología a todos los sectores sociales, que bajo una óptica de democracia económica busuqe la incorporación de todos los sectores en la producción y en el beneficio de un país que progresa.

Pero hemos empezado a perder nuestra discusión, si de entrada descalificamos los logros porque hay rendimientos que no cumplen nuestra expectativa, o peor aún si permitimos que las noticias del contrario ideológico nos marquen y limiten nuestro ámbito de discusión, si la discusión se da en sólo en sus términos y con sus valoraciones no hay forma de demostrar beneficio

Decía, Antonio Gramsci, el Fundador del Partido Comunista Italiano:

“Instrúyanse, porque necesitaremos toda vuestra inteligencia. Conmuévanse, porque necesitaremos todo vuestro entusiasmo. Organícense, porque necesitaremos toda vuestra fuerza”.

Este pensamiento encierra tres fundamentales elementos en toda actividad humana destinada al éxito, el estudio, el corazón y la disciplina.

Hoy mas que nunca donde los conceptos de éxito ensalzan casi exclusivamente el poderío económico y la individualidad, no necesariamente la honestidad, la solidaridad, la justicia distributiva, la democracia económica, los que creemos en una alternativa de desarrollo que no es la que está en boga, estamos llamados a practicar el consejo de Antonio Gramsci: Estudio, Corazón y Disciplina en el centro de nuestro accionar.

Abr 12 2008

Musulmanes de Nueva York

Sergio I. Moya Mena

Si la islamofobia es uno de los principales obstáculos para el diálogo entre civilizaciones y religiones, lo es también para la paz, pues como lo dice el teólogo Hans Küng, no puede haber una verdadera paz en el mundo sin paz entre las religiones.

En los Estados Unidos, los neoconservadores han convertido al Islam en el principal enemigo de la civilización occidental.

Desde líderes cristianos como el teleevangelista Pat Robertson, que afirmó que el Islam “es una monumental estafa” y que el Profeta Muhammad era “un fanático de ojos salvajes, ladrón y asesino”, hasta intelectuales como Daniel Pipes, quien afirma que los musulmanes de Estados Unidos “son una amenaza y todos son sospechosos”, el discurso contra el Islam ha tenido un impacto significativo en la población.

Según una encuesta del diario The Washington Post, el 46% de los norteamericanos tiene opiniones desfavorables sobre el Islam y el 32% cree que esta religión promueve la violencia contra los no creyentes. De acuerdo con otra encuesta elaborada para el diario US Today, el 22% ni siquiera querría a un musulmán como vecino.

La islamofobia también ha alimentado las políticas del miedo en la presente campaña electoral: algunos de los precandidatos republicanos, como Rudolph Giuliani o Mike Huckabee, hicieron comentarios contra los musulmanes en reiteradas ocasiones.

Los islamófobos la han emprendido ahora contra Barack Obama, cuyo segundo nombre es Hussein y a quien acusan de haber asistido a una madraza (escuela coránica) en su niñez, lo cual sería “suficiente para cuestionar su lealtad a los Estados Unidos y descalificarlo como presidente del país”.

Que estos hechos se presenten en una nación que desde sus orígenes fue un faro de libertad para aquellos perseguidos por sus ideas religiosas, resulta muy desconcertante. Sindicar a los seis millones de musulmanes de los Estados Unidos como extremistas, esconde una actitud marcadamente racista. Según Jack Levin de la Universidad del Noroeste de Boston, quien es experto en el estudio del odio en los discursos políticos, el sentimiento antimusulmán que se vive actualmente, es similar a las actitudes hacia los japoneses americanos durante la Segunda Guerra Mundial.

Convencido de la necesidad de tender puentes, me acerco a tres comunidades musulmanas de Nueva York.

Esta ciudad es quizás la urbe más multicultural de todos los Estados Unidos y posiblemente de todo el mundo.

Desde tiempos coloniales ha sido un espacio de pluralismo religioso que ha posibilitado que convivan judíos, católicos, protestantes, musulmanes, hindúes y budistas. Pero no se puede obviar que aquí se llevó a cabo parte de los atentados del 11 de setiembre, lo cual indispuso a mucha gente contra el Islam. ¿Cómo son realmente los musulmanes de esta ciudad?
Primero, visito la mezquita Imam Al-Kohei, el más grande centro chiíta de la costa este estadounidense (los chiítas son aproximadamente el 14% de los musulmanes de Estados Unidos).

Allí me recibe el director de la biblioteca, a quien le preocupa que en nombre del Islam se cometan actos de violencia que son expresamente censurados por el Corán.

El terrorismo -me dice- no puede justificarse de ninguna manera en el Islam, que “valora la vida y considera la destrucción de una sola vida como la destrucción de toda la humanidad”.

Por la noche participo en una ceremonia de la Nur Ashki Jerrahi, una orden sufí.

Los sufíes son místicos y constituyen la rama más pluralista del Islam.

La ceremonia transcurre entre una recitación extática de poemas de amor y la lectura de diversos suras del Corán. Me sorprende ver a tantas mujeres y así se lo hago ver a Tom, uno de mis anfitriones, quien me mira asombrado y me dice: “¿qué tiene de particular? Todos somos iguales y uno en Dios”.

De hecho, quien dirige las oraciones no es un Sheik, un varón, sino una mujer, la Shaykha Fariha al Jerrah.

Al día siguiente, visito la mezquita sunita del Centro Cultural Islámico de Nueva York, la más grande del alto Manhattan.

Mi condición de cristiano no resulta ningún impedimento para que me inviten a participar en la Jumuah, la oración del viernes, y llego justo cuando el imán ha empezado su sermón o khutbah.

El tema del mismo son las responsabilidades éticas del musulmán.

En ninguno de estos tres encuentros hallé intolerancia, dogmatismo o, mucho menos, odio.

Fue apenas una pincelada de un fenómeno que es sumamente diverso en ese país como en todo el mundo pero, al menos, reafirma mi convicción de que tanto el Cristianismo como el Islam comparten valores e intereses comunes en el mundo contemporáneo y que entendiendo qué nos hace iguales y qué nos hace diferentes, podemos ayudar a trascender las barreras del prejuicio y fortalecer los lazos de convivencia.

Hace ocho siglos el místico sufí Ibn Arabi dijo: “Hubo un tiempo en que yo rechazaba a mi prójimo si su religión no era como la mía.

Ahora, mi corazón se ha convertido en el receptáculo de todas las formas religiosas: es pradera de las gacelas y claustro de monjes cristianos, templo de ídolos y Kaaba de peregrinos, Tablas de la Ley y Pliegos del Corán, porque profeso la religión del amor y voy a donde quiera que vaya su cabalgadura, pues el amor es mi credo y mi fe.”

Abr 12 2008

Orotina: Un ejemplo de organización

Luis Carlos Araya Monge *

Actualmente Orotina es uno de los cantones más progresistas del país. Hoy día esa localidad demuestra una vez más su gran potencial, realizando por decimoctavo año consecutivo, la Feria Nacional de las Frutas. Dicho evento, gracias al profesionalismo de sus organizadores, se está llevando a cabo con un orden impresionante, en medio de aspectos tan variados como la producción frutícola, el ecoturismo, la cultura popular y la sana diversión, de manera que toda la familia pueda disfrutar de un evento, único que se extenderá hasta el domingo 6 de abril.

El Gobierno de la República actuando de manera consecuente con lo planteado antes del inicio de su gestión, ha decido tomando en cuenta entre otras cosas: la relevancia regional de Orotina, el potencial de la zona en el futuro (sobre todo, le que tomará a partir de la inauguración de la carretera que unirá esa localidad con Ciudad Colón, prevista para julio de 2010), así como la diligencia del Municipio y sobre todo, el activo protagonismo de la Asociación para el Fortalecimiento de la Gestión y la Participación Ciudadana AGEPAC, edificar sedes de importantes instituciones estatales en Orotina, las cuales redundarán en mayor bienestar para las y los orotinenses, así como para los vecinos de cantones aledaños.

Es importante destacar que la Junta Administrativa del Colegio Técnico Profesional Ricardo Castro Beer, de manera generosa decidió donar casi 43 mil metros cuadrados de su propiedad, para que el Instituto Nacional de Aprendizaje, la Universidad Estatal a Distancia y la Caja Costarricense del Seguro Social, puedan edificar modernas instalaciones, bien equipadas y atendidas por personal altamente capacitado.

Como bien informó este diario en su edición del sábado 29 de marzo anterior, el Centro de Formación Profesional del INA en Orotina, cuya inversión será de 3.5 millones de dólares, contará con aulas y laboratorios donde toda la población (sobre todos los jóvenes) podrán recibir cursos de inglés, cómputo, cocina hotelera y gastronomía de bar, entre otros, muy necesarios para desarrollar el turismo. Por su parte, la UNED invertirá una importante cantidad de recursos en la construcción de una sede que beneficiará al sector de población que por razón de su horario laboral no puede asistir a otras universidades cuya modalidad es presencial. Finalmente, la CCSS ha destinado 1.8 millones de dólares para construir la Clínica de Atención Integral de Salud de Orotina, cuya misión será prevenir la morbilidad y atender a los enfermos de la manera más efectiva y expedita.

De manera indudable como bien mencionó el Presidente don Oscar Arias Sánchez en su discurso del viernes 28 de marzo, Orotina en unos años será un lugar especializado en la venta de servicios, pero esa afirmación no debe ser malinterpretada en razón de que el Estado con la presente administración, seguirá de manera responsable dando asistencia técnica y facilidades económicas a los agricultores, así como a lo beneficiarios con parcelas del IDA.

Como Diputado representante de Orotina ante el Asamblea Legislativa, he dialogado y coordinado de manera constante con los líderes de esa comunidad, por ello deseo reiterar mi orgullo de representar a tan progresista pueblo, así como mi agradecimiento y felicitación a todos los integrantes de AGEPAC, de la Comisión Organizadora de la Feria Nacional de las Frutas, de la Junta Administrativa del Colegio Técnico Profesional Ricardo Castro Beer, del Concejo Municipal, al señor Alcalde, así como a los jerarcas del INA, CCSS y UNED, por ayudar de manera visionaria a impulsar el desarrollo de tan noble zona.

* Diputado

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