Mar 17 2008

1948 – 2008: ¡Viva Pepe, vivan sus hombres!

Ocean Castillo Loría.

Por estas fechas se conmemoran los 60 años de la revolución del 48.

Figueres tenía claro que el Calderocomunismo no iba a dejar el poder por la fuerza de las urnas sino, por la fuerza de las armas. Esto se le confirmó con su expulsión del país en 1942, fue el momento que en aquel encendido discurso contra el gobierno Don Pepe resumió la solución para los problemas del país: “Lo que el gobierno tiene que hacer es irse”.

Los tiempos imponían el camino de las armas, Figueres era conciente que estaba llamando a la guerra a un pueblo pacífico, pero ya no quedaban alternativas, era el momento de: “Tosca herramienta en arma trocar”.

Murieron los “glostoras y medallitas” del Ejército de Liberación Nacional, murieron los calderocomunistas, dentro del heroísmo de aquel momento, el mismo Figueres reconocería el valor del escritor comunista Carlos Luis Fallas. Por ese heroísmo de Costa Rica toda, Don Pepe levanta un monumento en su finca para homenajear a los caídos de ambos bandos.

Pero él hace una homenaje mayor: abolir el ejército, ya lo diría el hoy presidente de la República Dr. Oscar Arias Sánchez, quien proclama a Figueres primer Comandante del nuevo Ejército Libertador de las Américas: “… Es hora de rendir honores a los comandantes que desarman a sus pueblos para que sean libres y trabajen por el desarrollo, y no a los que acumulan armas y se tornan insensibles ante el hambre y la sumisión de sus ciudadanos”.

En este tiempo hay que recordar a los “hombres de Figueres”, muchachos que ya no estaban dispuestos a soportar los desmanes del Calderocomunismo. Queremos recordar a todos ellos en un solo nombre: Don Antonio Blanco Solís, hombre humilde pero valiente que supo tomar las armas, que siempre estuvo al servicio de nuestro partido y de las causas más nobles del país. Es indudable que el espíritu de solidaridad y desprendimiento del 48 se encarnó en este buen hombre, ejemplo de los “hombres de Figueres”.

Don Pepe tenía claro que más allá del retorno de la pureza electoral y de dar el poder a Don Otilio Ulate, era necesaria esa revolución que hoy tantos intelectuales quieren negar: “…juramos por la sangre vertida, construir una patria sin miseria”.

Una revolución que a pesar de los ataques que sufrió en el pasado, de los que sufre en el presente por aquellos que de un modo u otro, han traicionado las banderas por las cuales se luchó, y las que sufrirá en el futuro, es que no podemos olvidar: “Allá en la Lucha y en San Cristóbal, un estandarte yo vi flotar, el estandarte Pepe Figueres que no ha caído y nunca caerá”.

El Movimiento de Liberación Nacional inicia un proceso de desarrollo socio – económico, se permite el sufragio de la mujer, la nacionalización bancaria, la fundación del Instituto Costarricense de Electricidad y la abolición del ejército. A Figueres corresponde la creación y fortalecimiento de la clase media. Correspondió a Figueres hace 60 años, defender su visión política frente a aquellos que apoyaban el Caldero – Comunismo y frente a los opositores que pensaban que las vías políticas desgastadas permitirían una salida negociada a la crisis.

A Figueres, se le debe reconocer que pudiendo quedarse en el poder, lo entrega a quien legítimamente había ganado las elecciones. ¿En qué país de Latinoamérica se había dado esto?

Don Pepe no era un Stalin ni un Adam Smith. Don Pepe no era comunista como dijeran muchos de sus enemigos ni un liberal o neoliberal. Figueres era un socialdemócrata y su obra lo es. Esta es la realidad de la Segunda República.

Este reencuentro con los hechos bélicos de 1948 nos debe servir para hacernos la promesa de defender los pilares del Estado Social de Derecho, de defender los pilares propios del régimen de justicia social que tantos frutos nos ha dado.

Este aniversario debe permitirnos avanzar en el convencimiento de que el mero capitalismo y el liberalismo no son eficientes en la distribución de la riqueza. El capitalismo no ha eliminado la miseria ni logrado la justicia. Por el contrario, ha permitido la concentración de la riqueza en pocas manos.

Por tal razón los socialdemócratas que tomaron las armas no destruyeron lo mucho (Y en esto no podemos ser mezquinos) que de positivo tiene la reforma social propiciada por el Calderocomunismo.

Mucho se podría decir de este 60 aniversario, lo cierto es que debe constituirse en una llamada de atención, para que desde nuestro partido se siga luchando por el bienestar del mayor número.

Image | Temas WordPress